
- En la última semana, más de dos mil migrantes han cruzado a territorio español por aguas ceutíes.
Ceuta, 30 de julio (EUROPA PRESS).- Las unidades a cargo del control fronterizo en Ceuta han recuperado del agua los cuerpos sin vida de 14 personas tras el cruce masivo de miles de personas por la frontera, en lo que ya es considerada la crisis migratoria más grave en cinco años, desde que en mayo de 2021 Marruecos relajó las medidas de control y alrededor de ocho mil personas cruzaron a territorio español.
Ya son 44 los extranjeros localizados muertos en aguas ceutíes en el intento de cruzar a nado desde Marruecos en lo que va de año.
A lo largo de la tarde de este jueves, la Guardia Civil identificó a 13 personas fallecidas en el agua. En la mañana fue Salvamento Marítimo el que encontró otro cuerpo sin vida. Y en la tarde del miércoles se localizaron otros dos.
Si se mantiene el ritmo, pronto se alcanzará la cifra de muertos con la que finalizó el pasado año, de 46 en total.
En paralelo, centenares de personas han seguido entrando esta tarde en Ceuta bordeando el espigón del Tarajal, tanto a pie como a nado. A la espera de conocer cifras oficiales, fuentes policiales advierten de que pueden haberse superado las 10 mil entradas irregulares.
La crisis migratoria que atraviesa Ceuta comienza a parecerse a la emergencia sucedida en mayo de 2021, cuando más de 10 mil migrantes accedieron a la ciudad en sólo dos días.
Miles cruzan por El Tarajal
Numerosas personas seguían entrando en Ceuta desde Marruecos de forma incontrolada a media tarde de este jueves, según pudo comprobar Europa Press. Desde primera hora del día miles de migrantes accedieron a la ciudad autónoma a nado y espacialmente a pie bordeando el espigón que separa la ciudad de Marruecos.
Los migrantes se dirigían directamente caminando al interior de Ceuta, después de que un cordón policial establecido a primera hora de la tarde en el lado español de la frontera fuera retirado ante la masiva afluencia de personas desde Marruecos.
Los gobiernos de España y Marruecos acordaron implementar medidas para la entrega «lo antes posible» de «todos» los migrantes que han entrado de manera ilegal a Ceuta en los últimos días, y en espaciel este jueves, cuando flanquearon masivamente la valla por el espigón de El Tarajal.
Fuentes del Ministerio del Interior señalaron este jueves que los dos países acordaron «reforzar la coordinación y los esfuerzos para hacer frente a estos flujos y se han comprometido a revisar e implementar medidas para la entrega, lo antes posible, de todas las personas que han entrado ilegalmente» a la ciudad autónoma.
El Ministerio del Interior que dirige Fernando Grande Marlaska achacó la crisis migratoria en Ceuta a las «redes de tráfico de personas» que están «instrumentalizando» una reciente sentencia del Tribunal Supremo que prohibe las llamadas «devoluciones en caliente» de los migrantes que llegan a nado a las ciudades autónomas.
Marlaska entró en contacto permanente con su homólogo marroquí, Abdelouafi Laftit, y este viernes estará en Ceuta para hacer frente a esta crisis migratoria.
Por su parte, los sindicatos SUP y Jupol de la Policía Nacional denunciaron que las autoridades marroquíes «no están haciendo absolutamente nada» para impedir la entrada masiva de migrantes a Ceuta tanto por el mar como por el espigón que separa la ciudad autónoma de Marruecos.
«Según nos trasladan los propios compañeros sobre el terreno, las autoridades marroquíes no están haciendo absolutamente nada para impedir este acceso ilegal a territorio español», esgrimen desde Jupol a través de un mensaje en la red social X.
Crisis migratoria, la más grave en cinco años
La crisis migratoria que se ha desatado en la ciudad autónoma de Ceuta este jueves 30 de julio con la entrada de miles de personas por la frontera es la más grave en cinco años, desde que en mayo de 2021 Marruecos relajó las medidas de control y alrededor de ocho mil personas cruzaron a territorio español.
En los últimos días se han incrementado las llegadas de migrantes a la ciudad autónoma -alrededor de un centenar cada día- después de que el Tribunal Supremo publicase una sentencia que prohíbe las «devoluciones en caliente» de los que llegan a nado a Ceuta y Melilla.
Pero este jueves a mediodía el ritmo de entradas se disparó y el flujo de migrantes empezó a ser continuo. Durante horas, miles de jóvenes marroquíes, también familias con niños, seguían cruzando a nado bordeanado el espigón del Tarajal con ayuda de flotadores y también a pie flanqueando la valla fronteriza, sin que los agentes marroquíes y españoles se lo impidiesen.
En ese momento España y Marruecos estaban inmersos en una grave crisis diplomática desatada por la acogida en un hospital de Logroño de Brahim Ghali, el líder saharaui del Frente Polisario, enemigo de Rabat.
La entonces Ministra de Exteriores, Arantxa González Laya, alegó que se produjo por motivos humanitarios, debido a la grave enfermedad que sufría el dirigente saharaui, pero Marruecos respondió retirando a su Embajadora en Madrid, Karima Benyaich, y facilitando la entrada de miles de sus nacionales.
El gobierno de Pedro Sánchez respondió desplegando efectivos militares y vehículos pesados para contener las entradas irregulares. Pero en esta ocasión el Ejecutivo evitó dar ese paso a pesar de que el presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas del Partido Popular (PP) y el resto de partidos -incluido el Partido Socialista Obrero Español (PSOE)- reclamaron el cierre de la frontera, la actuación de las fuerzas armadas y la declaración de emergencia nacional.
Dos meses después de esta crisis, en julio de 2021, Sánchez cesó a González Laya y la sustituyó por el actual Ministro, José Manuel Albares, aunque evitó aclarar que fuese una exigencia del reino alauí, que la consideraba responsable principal de la acogida de Ghali.
Cambio sobre el Sáhara y tragedia en Melilla
Las tensiones entre Madrid y Rabat continuaron hasta que, en marzo de 2022, el gobierno movió ficha y cambió su tradicional posición sobre el Sáhara Occidental y asumió la postura de Marruecos. En una reunión posterior entre Sánchez y el rey de Marruecos, Mohammed VI, se puso fin de manera oficial a la crisis bilateral.
No obstante, unos meses después, en junio de 2022 se produjo otro episodio trágico, esta vez en el paso fronterizo de Melilla, después de que
unas dos mil personas de origen subsahariano intentaran pasar la frontera. Fallecieron 37 migrantes debido a la aglomeración y el aplastamiento en el lado marroquí después de que unas 400 personas quedaran atrapadas en un patio sin escapatoria.




