
- Andrés Mendoza, el asesino fue declarado culpable por ocho cargos de feminicidio y desaparición, por lo que purgana una pena de cadena perpetua en el penal de Tenango del Valle.
Ciudad de México, 29 de octubre (SinEmbargo).- Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el feminicida serial de Atizapán, falleció este jueves a los 78 años de edad, mientras purgaba una pena de cadena perpetua en una prisión del Estado de México (Edomex).
De acuerdo con información de autoridades mexiquenses, publicada por La Jornada, la muerte del criminal fue por causas naturales. Cabe mencionar que hace algunos meses había sido diagnosticado con hipertensión y diabetes, por lo que era trasladado constantemente a una clínica en Toluca para realizarle análisis.
Andrés Mendoza se encontraba recluido en el penal de Tenango del Valle, en el Edomex, al cual fue ingresado en el año 2021 tras su detención en mayo de ese mismo año, debido a su responsabilidad por la desaparición y asesinato de una mujer, identificada como Reyna González Amador.
El feminicida serial fue condenado por ocho cargos de feminicidio y desaparición, mismos que le fueron imputados tras ser hallado culpable por haber causado la muerte de varias mujeres y un menor de edad.
Feminicida serial de Atizapán ocultó cuerpos de sus víctimas en su casa
Andrés Mendoza, feminicida serial de Atizapán, fue detenido en mayo del 2021 tras ser señalado como responsable de la desaparición y muerte de Reyna González Amador, quien era pareja de un policía y que fue reportada como desaparecida.
El esposo de la víctima realizó una investigación por su cuenta por la desaparición de su esposa, la cual lo llevó a dar con el domicilio del criminal, ubicado en la calle Margaritas de la colonia Lomas de San Miguel, en el municipio de Atizapán de Zaragoza del Edomex. Al interior del inmueble, el hombre halló el cuerpo de su esposa desmembrado.
Elementos de la Fiscalía General de Justicia del Edomex realizaron un cateo en la casa del feminicida y hallaron una fosa clandestina en el patio, en la cual se encontraron más de cuatro mil restos humanos que pertenecían a 19 personas, de las cuales 17 eran mujeres, un menor de edad y un hombre.
Además, las autoridades encontraron en el domicilio un refrigerador que contenía restos humanos, mismos que aparentemente eran consumidos por Andrés Mendoza. También se encontró una bitácora que utilizaba para llevar un registro de sus crímenes e incluso pertenencias de sus víctimas.



