
- Decenas de feligreses acudieron a la iglesia de la Santa Veracruz para agradecer favores, encomendar a sus familias y renovar su fe en el llamado santo de las causas difíciles y desesperadas.
Por Ana Valeria Castro
Toluca, México a 28 de Octubre de 2026.- Con imágenes entre las manos, figuras de distintos tamaños, escapularios y estampas, decenas de creyentes llegaron este miércoles 28 de octubre a la iglesia de la Santa Veracruz, en Toluca, para celebrar a San Judas Tadeo, una de las figuras religiosas que despiertan mayor devoción entre la comunidad católica.
Desde los rostros serios de quienes acudieron a pedir ayuda hasta las expresiones de gratitud de aquellos que regresaron para agradecer un favor recibido, la celebración estuvo marcada por una misma intención, a fin de encontrar consuelo, renovar la esperanza y mantener viva la fe ante las dificultades de la vida.
Para muchos feligreses, la fecha no es una más en el calendario religioso; es el momento de encomendar a un familiar enfermo, pedir por la estabilidad del hogar, buscar una salida a los problemas económicos o simplemente agradecer por haber superado un año lleno de desafíos.
En el templo, las imágenes del apóstol ocuparon un lugar especial entre las manos de los devotos, quienes acudieron a participar en la misa y dedicar unos momentos a la oración. Cada figura, estampa o escapulario representa una historia personal, una petición guardada o una promesa que se mantiene viva con el paso del tiempo.
Cabe destacar que, conocido popularmente como el santo de las causas difíciles y desesperadas, San Judas Tadeo es venerado por millones de personas en distintas partes del mundo; y para sus devotos, representa una figura de intercesión espiritual a la que recurren cuando los problemas parecen no tener una solución cercana.
De acuerdo con la tradición cristiana, San Judas Tadeo fue uno de los doce apóstoles de Jesús y dedicó su vida a predicar el Evangelio. Habitualmente se le representa con una imagen de Cristo sobre el pecho, símbolo relacionado con una antigua tradición que narra la curación de un rey enfermo después de recibir un paño con la imagen del rostro de Jesús.
A través de los siglos, esta devoción ha permanecido arraigada entre quienes encuentran en la oración una forma de afrontar la enfermedad, los conflictos familiares y las circunstancias que ponen a prueba su fortaleza.
Es por ello, que, en la capital mexiquense, la celebración volvió a reunir a creyentes que comparten una misma expresión de fe, aunque cada uno lleve consigo motivos distintos para acercarse al altar. Algunos buscan una respuesta; otros, agradecer por una dificultad superada, y muchos más acuden para pedir protección para sus seres queridos.
Así, entre oraciones silenciosas, imágenes sostenidas con cuidado y muestras de devoción, la iglesia de la Santa Veracruz se convirtió en un punto de encuentro para quienes mantienen la esperanza incluso en los momentos más complicados.
Porque para los fieles que veneran a San Judas Tadeo, más allá de las peticiones y los agradecimientos, su celebración representa la oportunidad de renovar la confianza y recordar que, aun en medio de la incertidumbre, la fe continúa siendo un refugio espiritual.




