- La menor disponibilidad de combustibles y el aumento del petróleo complican el transporte, la industria y la vida cotidiana en distintos países.
Ciudad de México/Nueva York, 15 de septiembre (SinEmbargo).– Vaya manera de iniciar un texto: El mundo está furioso. Quien escribe es Damien Cave, reportero de The New York Times, desde la ciudad de Ho Chi Minh en Vietnam. Y sí, el mundo está furioso una vez más por el aumento de los precios de la energía provocado por la guerra entre Estados Unidos (EU) e Israel contra Irán.
La agencia Reuters dice que el fuerte aumento en los precios del combustible durante el fin de semana ha provocado protestas en toda Siria, en las manifestaciones más generalizadas del país desde el derrocamiento de Bashar al-Assad hace casi dos años. Los manifestantes quemaron neumáticos y bloquearon carreteras clave, incluida la autopista que une la capital, Damasco, con el centro industrial de Alepo, después de que el gobierno sirio aumentara el sábado los precios del diésel en un 40 por ciento, hasta las 175 libras sirias (1.32 dólares) por litro.
The New York Times dice que desde que el último repunte elevó el precio del petróleo por encima de los 100 dólares el barril, los manifestantes han quemado neumáticos y coches no sólo en Siria: también en Guatemala y en otros países. En las carreteras de Portugal, por ejemplo, se han visto coches circulando lentamente en señal de protesta, haciendo sonar sus bocinas, después de que el diésel alcanzara un precio récord de más de nueve dólares por galón. Bangladesh importa más del 90 por ciento del petróleo que utiliza, y la mayor parte proviene de Oriente Medio. La escasez de gas natural licuado, necesario para la producción de electricidad, ha provocado el racionamiento y el cierre temporal de las fábricas textiles, principal motor de la economía del país.
Según un informe publicado el viernes por la Agencia Internacional de Energía, las exportaciones netas de diésel y gasóleo de los países del Golfo en agosto se situaron en “poco más de una cuarta parte” de lo que eran antes de que comenzara la guerra contra Irán en febrero.
The Wall Street Journal dice esta tarde que el Pentágono gastó unos 38 mil millones de dólares en los primeros meses de la guerra con Irán y necesitará al menos cinco años para reemplazar los interceptores de misiles que utilizó para defender a las tropas y bases estadounidenses. El medio cita a un organismo de control del Congreso no partidista. La Oficina de Presupuesto del Congreso también estima que la guerra probablemente costará entre dos mil y tres mil millones de dólares adicionales al mes. Esta cifra no incluye los costos de reconstrucción de las bases estadounidenses dañadas durante la guerra y podría aumentar si los combates se intensifican.
El mundo en llamas
The New York Times dice que desde que el último repunte elevó el precio del petróleo por encima de los 100 dólares el barril, los manifestantes han quemado neumáticos y coches no sólo en Siria: también en Guatemala y en otros países. En las carreteras de Portugal, por ejemplo, se han visto coches circulando lentamente en señal de protesta, haciendo sonar sus bocinas, después de que el diésel alcanzara un precio récord de más de nueve dólares por galón.
“Y especialmente en los países en desarrollo de Asia, que dependen en gran medida de la energía de Oriente Medio y están profundamente endeudados por los esfuerzos anteriores para contrarrestar los efectos de la guerra, los sistemas de transporte y los gobiernos se enfrentan a otra ronda de enorme presión”, reporta el diario estadounidense.
En Makassar, Sulawesi del Sur, los residentes informaron esta semana de escasez de gas para cocinar, cortes de energía rotativos y un repentino racionamiento de gasolina, según The New York Times. En toda la capital provincial, los conductores empujaban motocicletas con los tanques vacíos o las dejaban en largas filas cerca de las gasolineras sin combustible. Los taxistas protestaron el lunes contra el nuevo sistema de racionamiento organizado por números de matrícula pares e impares.
Las tensiones también han aumentado en Yogyakarta, en Java. El lunes, los estudiantes se manifestaron contra el alza de los precios del combustible, pero su protesta fue disuelta por agresivas organizaciones progubernamentales. Los pescadores de la bahía de Manila que utilizan embarcaciones con motor diésel o de gas esperaban salir a faenar esta semana tras semanas de lluvias monzónicas. Sin embargo, muchos permanecen ahora en puerto.
“Organizándose principalmente a través de las redes sociales, los conductores portugueses se reunieron la semana pasada para realizar varias ‘buzinões’ (protestas en las que los coches circulaban despacio haciendo sonar la bocina). Estas protestas provocaron atascos en varias vías principales, incluido el puente 25 de Abril de Lisboa”, dice The New York Times.
Bangladesh importa más del 90 por ciento del petróleo que utiliza, y la mayor parte proviene de Oriente Medio. “La escasez de gas natural licuado, necesario para la producción de electricidad, ha provocado el racionamiento y el cierre temporal de las fábricas textiles, principal motor de la economía del país. Muchos recurrieron al diésel tras el inicio de la guerra en Irán en febrero, sólo para ver ahora cómo suben sus precios”, agrega el diario.
La preocupación de Trump
El Presidente estadounidense Donald Trump instó el domingo al ucraniano Volodímir Zelenski a detener los ataques contra refinerías de petróleo rusas y otras infraestructuras utilizadas para la producción y distribución de diésel, afirmando que estos ataques están provocando una escasez mundial. Sus declaraciones se produjeron después de que los precios del diésel en Estados Unidos alcanzaran un récord el viernes, superando los seis dólares por galón de media.
Durante meses, Ucrania ha estado atacando la industria petrolera y gasística rusa con ataques de largo alcance, lo que provocó el racionamiento de combustible en todo el país y la prohibición de las exportaciones de diésel por parte de Moscú en julio, reduciendo así la oferta en un mercado global ya de por sí ajustado. Pero la crisis mundial también se produjo después de que la guerra contra Irán redujera los envíos de petróleo a través del Estrecho de Ormuz.



