
Secreto a Voces
Por Rafael Alfaro Izarraraz
La humanidad en el siglo XXI dejó atrás el siglo de las revoluciones (el siglo XX) y ahora está embarcado en el siglo de las grandes civilizaciones. En esta transición el proyecto que está siendo sustituido es el que dirigió los destinos de la humanidad durante más de 500 años. Son tres proyectos en el escenario mundial cuyo significado es muy diferente en cada caso. El proyecto que sustentó occidente es el de la era colonial e imperial; el de las revoluciones tuvo en el marxismo y al socialismo su principal inspirador. El proyecto de las grandes civilizaciones se inspira en naciones que tienen un pasado cultural que les dota de una sabiduría, resistencia, pero también de un espíritu indómito de tal manera que no tienen complejos al momento de enfrentar y convertirse en oponentes al dominio occidental europeo-estadounidense.
Pero la cultura no catapulta a los ahora estados civilizatorios en automático a contendientes del escenario del siglo XXI. Se han combinado circunstancias que ha ocasionado que la cultura sirva como galvanizador de oportunidades materializadas en hombres y mujeres de esos estados que han sabido aprovechar las circunstancias. Un ejemplo es China. Occidente llevó sus fábricas a esa nación y Asia. La élite china entendió que era su oportunidad y que en esa oportunidad habría que pasar por aprovechar esa circunstancia y no dejarla pasar. Sin complejos, con inteligencia, astucia y en silencio, sin llamar la atención, se apropiaron de la tecnología de occidente y se posicionaron en el mundo como su fábrica. EU, su élite, creyó que los “pobres” chinos serían fácilmente dominados por el sistema financiero del petrodólar y el control de la energía en el mundo.
En China ocurrió un cambio en las altas esferas de las élites cuando llegaron los estadounidenses y le pusieron en charola de plata la planta productiva de occidente. Las antiguas corrientes maoístas al interior del partido fueron apartadas y la esposa de Mao terminó en juicios en su contra que derrotaron al maoísmo. Jiang Qing, esposa de Mao, fue detenida en 1976 y acusada de actuar contra el régimen chino. Fue enjuiciada en 1981 y sentenciada a pena de muerte. Tres años después la condena fue rebajada a pena perpetua. En 1991 debido a un cáncer fue puesta en libertad. Ese mismo año se quitó la vida. El poder dentro del Partido Comunista fue entregado a Den Xiao Ping (quien había sido desterrado por Mao). Deng encabezó el proyecto de combinar la economía socialista con la apertura al capital del exterior propuesta por las élites estadounidenses. La Ruta la Seda y el Cinturón ya marca un antes y después. Un punto de independencia y corte del cordón umbilical hacia EU.
Rusia es otro caso ejemplar de un proyecto civilizatorio que tomó una estrategia distinta a la de los chinos. A Rusia no llegaron las grandes inversiones de occidente como en el caso de China, aunque eso no quiere decir que no haya recibido capital de occidente. En cuando entraron a un proceso de venta de la industria estatizado en el pasado por el régimen bolchevique, de inmediato capitales europeos y luego estadounidenses se posicionaron en el mercado interno ruso adquiriendo empresas en venta, pero igualmente creando una estructura financiera-empresarial que sostiene occidente por medio de los ahora mercado de fondos de capital. El error de occidente fue creer que el interés de las nuevas élites rusas por integrarse a occidente los convertía en presa fácil de sus fines expansionistas y cuyo interés se centra en apropiarse de los recursos naturales de la nación más extensa territorialmente del mundo.
El punto es que dentro de la estrategia de poder EU no ha admitido que al interior de su espacio de poder se generen poderes que le disputen el poder. El problema que, para la mala suerte de EU, a la Rusia postsoviética llegó Vladimir Putin. Con amplia trayectoria en Alemania como agente de la KGB creyó que era posible la integración rusa a Europa y la OTAN. Pronto se dio cuenta que Europa no los ve como europeos y que EU no permitiría una unión de Alemania con Rusia. Europa y la OTAN extendieron su poder hasta Europa del Este y hasta las fronteras con un golpe de Estado en Ucrania y su uso para agredir a los rusos. La reacción de Putin fue la de construir, en respuesta, una fuerte industria militar que le ha servido, así como los amplios recursos naturales con que cuenta, de fundamento para impulsar un proyecto que ha reposicionado a Rusia como la tercera potencia mundial en este momento, basado en su poderío militar.
Lo más sorprendente por donde quiera que se le pueda ver es Irán. Un Estado teocrático con fundamentos religiosos en una corriente musulmana chiita, profundamente humanista, que cuenta con sistema de gobierno liberal pudo soportar el aislamiento de occidente por 47 años, desde que fue destituido el Sha de Irán en 1979. Elaboraron una estrategia militar simplemente extraordinaria a largo plazo que ha eliminado el poder estadounidense organizado con el apoyo de las monarquías petroleras del Golfo Pérsico. Sin la menor duda de que son los verdaderos, en la práctica, sepultureros del poder militar de occidente en el Golfo. Todavía la guerra no ha terminado, puede ser que se extienda por años, pero ahora, en este momento, el resultado dice que las fuerzas armadas estacionadas por EU en el Golfo Pérsico han sido aniquiladas casi en totalidad. Israel ha sido tocado.
Son tiempos de proyectos civilizatorios en donde el de occidente será uno más y no el todo dominante y hegemónico como ha ocurrido desde hace un poco más de 500 años. Dice el profesor Mearsheimer que EU seguirá siendo una potencia poderosa a pesar de lo ocurrido en el Golfo Pérsico. Ya sido derrotado en otras ocasiones como en Vietnam y siguió siendo una poderosa nación con poderío en el mundo. Creo que no es igual el siglo XXI que el XX. México, asentado territorialmente en una de las áreas en donde se proyectaron diversas culturas,¿requiere de un proceso de reconversión en torno al escenario regional y mundial que se está gestando? Es pertinente la pregunta de ¿cómo lograr proyectar nuestro potencial civilizatorio? Lo anterior, en un mundo al lado de potencias civilizatorias emergentes del sur global y, por otro lado, siendo vecinos de EU a quien se le está tocando el adiós. Más allá de que las secuelas de ese poder podrán permanecer por un tiempo indefinido, ¿es necesario darle vitalidad a nuestro futuro en el nuevo escenario mundial?
El proyecto civilizatorio de México ya existe, es el construido por el obradorismo. Igual que han hecho los chinos, rusos e iraníes, el proyecto debe ajustarse a cambios temporales como resulta lógico. Durante el gobierno de Obrador no existía la renovación de la doctrina Monroe o Donroe. Venezuela no había sido invadida y su presidente Maduro capturado y hecho preso en territorio estadounidense. Se ha creado un escudo militar con el apoyo hacia EU de gobiernos de la región. Ha logrado la corriente trumpista en Latinoamérica triunfos electorales en Honduras, Colombia, Bolivia, Ecuador y Argentina. Pero, igualmente, el poder de EU se ha debilitado con sendas derrotas en Irán y es cuestión de tiempo para que se concrete en Ucrania. A EU se acabaron las reservas de municiones… Se agrega otro problema fundamental: los gobiernos de derecha en Latinoamérica son efímeros y los serán más con Trump y una economía estadounidense tocada estructuralmente debido a que perderá el control de la energía en el Golfo y se debilitará el sistema basado en el petrodólar.
Pero cómo llevar a cabo ese reposicionamiento o actualización del obradorismo. Tres aspectos centrales. 1. En un mundo en el que se incrementa el interés por el uso de la energía nuclear como factor disuasivo. Irán ha puesto la potencia ética que se deriva de rechazar el uso de la energía atómica con fines militares y pronunciarse en contra del enriquecimiento del uranio. México ha sido el que había adquirido una trayectoria ética pacifista al crear de una zona desnuclearizada y debe ser campeón.2. Es trabajo de Morena establecer alianzas con fuerzas afines en Latinoamérica ante el escenario actual, Brasil y el PT son claves. 3. El ejército debe mirar la experiencia iraní.
Dice bien Andrés Manuel López Beltrán, los ataques contra él son en realidad contra su padre. Obrador está a la altura de Putin, el Ayatola Alí Jameini y Xi como figura política del mundo actual. A EU no le gusta.
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