
- Patronato denuncia posible corrupción y desdén a la imagen urbana
- Alertan que la proliferación de puestos informales rompe la movilidad en vialidades clave y proponen un esquema de regulación transparente con cupos y temporalidad
Por Ana Valeria Castro
Toluca, México a 9 de Agosto de 2026.- El Centro Histórico de Toluca enfrenta un deterioro severo en su imagen urbana producto de la proliferación desmedida del comercio informal, así lo advirtió James Edward Marín Noriega, presidente del Patronato Pro Centro Histórico de Toluca, quien lanzó una severa crítica al crecimiento del ambulantaje y señaló a posibles esquemas de corrupción dentro de la administración pública como el motor de esta problemática.
“La invasión del espacio público no solo distorsiona el entorno visual del primer cuadro, sino que atenta de forma directa contra la movilidad peatonal. En avenidas con una clara vocación peatonal y turística, como la calle Hidalgo en el tramo de Juárez a Bravo o el andador de Los Portales, los transeúntes se ven obligados a bajar al arroyo vehicular debido al bloqueo de los espacios para caminar”, denunció.
Esta situación genera un drástico contraste con el esfuerzo realizado por empresarios locales, quienes, asumiendo un costo total con sus propios recursos y bajo la normativa municipal, invirtieron en la remodelación de fachadas, pintura de cortinas y colocación de nueva señalética en los Portales con la intención de embellecer el corazón de la ciudad.
Para la representación empresarial, la permanencia y multiplicación de estos puestos no puede explicarse sin la existencia de redes de corrupción o beneficios indebidos para terceros. Marín Noriega estimó que tan solo en el primer cuadro operan al menos 40 vendedores ambulantes identificados, una cifra conservadora, que ofrecen una amplia diversidad de productos, desde alimentos como elotes, esquites y churros, hasta ropa interior, electrónica, juguetes importados y flores.
Esta actividad, dijo, representa una competencia desleal directa hacia el comercio establecido, el cual debe asumir costos fijos, impuestos y normas operativas; asimismo, se alertó que tras esta dinámica no solo existen liderazgos que lucran con la vía pública, sino posibles esquemas de explotación.
El presidente del Patronato cuestionó la incoherencia entre la retórica oficial de «transformación» y «bienestar» respaldada por los gobiernos actuales y la persistencia de prácticas irregulares históricas que dañan la economía formal y la seguridad del peatón.
Como contraste y ruta de solución, la organización empresarial propuso tomar como modelo el esquema empleado en la tradicional “Feria de la Alfeñique”, donde se demuestra que existe espacio para todos siempre que prevalezca el orden.
Las claves de este modelo incluyen, el definir un número limitado de espacios y periodos específicos para la venta; garantizar que los cobros por uso de suelo ingresen de manera formal a las arcas municipales; permitir la participación alternada de comerciantes con reglas claras y sin acaparamiento de espacios ni monopolios de giros.
Ante ello, advirtió James Edward Marín reiteró su llamado a las autoridades municipales a actuar con determinación, erradicar cualquier acto de corrupción en las inspecciones de comercio y emprender acciones inmediatas de ordenamiento urbano que respeten la inversión de los negocios establecidos y garanticen un entorno digno y seguro para la ciudadanía.




