
- La ventanilla única concentrará gestiones ante instancias como la Secretaría de Economía, el SAT y aduanas, con el objetivo de simplificar procesos.
Ciudad de México, 4 de mayo (SinEmbargo).- La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo firmó dos decretos para agilizar la inversión privada en el país: uno para la autorización rápida de proyectos y otro para la creación de una ventanilla única de trámites de comercio exterior, como parte del Plan México.
Con estas medidas, el Gobierno federal busca reducir la carga administrativa para inversionistas y concentrar en un solo proceso gestiones que antes se realizaban ante distintas dependencias.
Por esta razón, la mandataria federal afirmó que el objetivo es avanzar hacia una «simplificación total» que permita acelerar la llegada de capital y la ejecución de proyectos.
«Una sola ventanilla y el compromiso de que 90 días tiene que ser autorizada la inversión, evidentemente, con el reconocimiento de su firma de que se está cumpliendo con toda la normatividad. Una sola ventanilla, máximo 90 días de autorización de la inversión», resaltó durante la firma del acuerdo.
Cinco puntos del plan para acelerar inversiones
Durante su mensaje, la Presidenta Sheinbaum Pardo sintetizó las acciones anunciadas en cinco ejes dirigidos a destrabar inversiones, reducir tiempos y dar mayor certeza jurídica a empresas nacionales y extranjeras.
El primer pinto se centra en el sector energético. La mandataria federal informó que ya se autorizó la generación de cinco mil megawatts privados de energía renovable y adelantó que en los próximos días se darán a conocer los resultados de un concurso para 11 mil megawatts adicionales bajo esquemas de inversión mixta. A esto se suma la infraestructura que desarrolla la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para garantizar el abasto energético necesario para el crecimiento económico.
El segundo eje contempla la simplificación de permisos para proyectos de menor escala, como las inversiones de hasta 20 megawatts que podrán tramitarse mediante un solo permiso ante la Secretaría de Energía (Sener), lo que reduce los tiempos y requisitos administrativos.
El tercer punto plantea una simplificación total de los procesos de inversión con un nuevo modelo que establece una sola ventanilla y fija un plazo máximo de 90 días para la autorización de proyectos, siempre que cumplan con la normatividad. Dicho esquema implica que las dependencias federales deberán coordinarse internamente para resolver los trámites sin trasladar la carga a los inversionistas.
El cuarto eje es la creación de una ventanilla única de comercio exterior, que concentrará en un solo trámite gestiones que antes se realizaban ante distintas instituciones como la Secretaría de Economía (SE), el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y las aduanas, cuya operación estará a cargo de la Agencia de Transformación Digital, que se encargará de integrar los permisos necesarios.
Finalmente, el quinto punto contempla ajustes regulatorios y fiscales. Por un lado, se impulsa la simplificación de trámites en la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), con el objetivo de hacer más ágiles las autorizaciones. Por otro, se plantean medidas de certidumbre fiscal, entre ellas evitar la doble tributación y acotar auditorías prolongadas, en respuesta a demandas del sector empresarial.
Medidas responden a demandas de empresarios
Las medidas anunciadas forman parte del Plan México, con el que el Gobierno federal busca impulsar la inversión y fortalecer el crecimiento económico con estabilidad.
Durante su mensaje, la titular del Poder Ejecutivo resaltó que estas acciones responden a las solicitudes planteadas por el sector productivo en los últimos meses, que son: disminuir trámites para acelerar las inversiones, mejorar las condiciones para las micro y pequeñas empresas; acelerar el acceso a energía y fortalecer las compras públicas para promover lo hecho en México.
La mandataria federal también presumió que la economía mexicana mantiene un desempeño sólido pese a un escenario complejo y destacó indicadores como la inflación, el tipo de cambio y el empleo, así como el crecimiento del consumo y el nivel histórico de exportaciones.
«Aún con condiciones internacionales complejas marcadas por los cambios en la política económica de los Estados Unidos y por conflictos como la guerra en Medio Oriente, la economía mexicana muestra signos claros de fortaleza», sostuvo.
Para cerrar su mensaje, insistió en que el objetivo del Plan México no es únicamente el crecimiento económico, sino hacerlo con un enfoque social: «No se trata sólo de crecer como se pensaba antes, sino de hacerlo con bienestar, con justicia y con una visión de país de largo plazo».


