- La crisis económica y política de Donald Trump terminó por pasarle factura al Partido Republicano.
Ciudad de México, 4 de noviembre (SinEmbargo).– La pérdida de Donald Trump del dominio del Congreso de Estados Unidos y algunos de sus gobiernos estales que fungían como bastiones clave para el Partido Demócrata representa un reflejo del desencanto de población con el Gobierno del magnate, pero también el regreso del sentido común, así lo describe Jesús Gallegos Olvera, doctor en Ciencias Políticas y Sociales y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
En entrevista con los periodistas Daniela Barragán y José Manuel Fuentes para el programa “Café y Noticias”, que se transmite por el canal de YouTube de SinEmbargo Al Aire, el especialista califica este triunfo como una gran noticia no solamente para los Estados Unidos, “sino para el resto del mundo y también principalmente para para México, porque un Trump empoderado e impune era demasiado peligroso”.
“Parece que regresó el sentido común a la colectividad estadounidense. Parece que por fin el no dejar impune a políticos corruptos, abusivos, intransigentes, autoritarios, represores, violadores de los derechos humanos, hasta asesinos, genocidas y criminales de guerra como es Trump, y que además muy mediocre en el desempeño económico de Estados Unidos, y que además pues traiciona no solamente a sus gobernados en Estados Unidos, sino principalmente a la base de quienes lo llevaron al poder, a pesar de que en los cuatro años de su primera administración no hizo un buen papel como como gobernante”.
La crisis económica y política de Donald Trump terminó por pasarle factura al Partido Republicano. El encarecimiento de los alimentos, la gasolina y la vivienda, los aranceles que golpearon el bolsillo de las familias, las redadas contra migrantes y el rechazo a una política exterior marcada por las amenazas y la guerra alimentaron el descontento de millones de estadounidenses, que castigaron en las urnas al partido del Presidente y abrieron paso al avance de los demócratas.
“Nos habla de que finalmente el desencanto de los estadounidenses y de sus propias bases se ve ya reflejado en una derrota masiva para el Partido Republicano por no hacerle frente ni hacerle contrapeso en bastiones que tenía el Partido Republicano dominando de cuatro a tres décadas ininterrumpidamente, como fue el caso de Texas, no solamente en la gobernatura, sino también en el Senado y en algunas en algunas en algunos distritos congresionales en donde eran una potencia electoral a la segura”.
El voto de castigo se tradujo en una victoria histórica para los demócratas, que consiguieron arrebatar al menos siete escaños del Senado a los republicanos y recuperaron la mayoría de la Cámara alta. Los triunfos se registraron en Carolina del Norte, Carolina del Sur, Ohio, Texas, Kansas, Iowa y Maine, entidades donde los republicanos habían conservado una fuerte presencia electoral.
“Aunque esta elección era sobre gubernaturas, era sobre el Congreso y era sobre senadores, sabemos que históricamente en Estados Unidos las elecciones acciones intermedias, al ser un sistema presidencialista, siempre es un refrendo o un voto de castigo para el presidente en turno y su partido”
Irán es el gran ganador tras fracaso en las urnas
Donald Trump aseguró que volvería a ordenar la guerra contra Irán pese a la debacle de su Partido Republicano en las elecciones legislativas. JD Vance y otras figuras políticas han atribuido al aumento del coste de la vida de los estadounidenses causada por el conflicto iniciado a finales de febrero.
Para Jesús Gallegos Olvera Irán es “el gran ganador de la elección”, y afirma que demuestra “el fracaso de la injusta, brutal e ilegal guerra”. Apuntó que este país demostró a Estados Unidos su capacidad para contraatacar con el golpe a 279 edificios en 24 bases militares americanas.
“Irán demostró que en guerras convencionales Estados Unidos por más capacidad que tenga no es invencible y luego si eso se traduce en el cierre del estrecho de Ormuz y que en el cierre del estrecho de Ormuz se detiene el petróleo, se detiene los derivados del petróleo como el diesel, las gasolinas principalmente en los fertilizantes, los minerales, etcétera y luego pues esta capacidad que tiene Irán para disuadir a Estados Unidos de que si le atacan su sector energético hará lo propio con los aliados de Estados Unidos”.
El precio del Brent sedesplomó en las últimas horas hasta un 9% y cotizaba alrededor de los 94.50 dólares después de que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, achacó la derrota del Partido Republicano en las “midterms” estadounidenses a la guerra de Irán, unos comicios que han llevado a los de Donald Trump a perder las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos.
El mercado petrolero no había reaccionado con mucha fuerza al resultado de la votación en el país norteamericano y durante la jornada el Brent se mantuvo entre los 103 y 104 dólares, en un rango similar a los pasados días.




