
«¿Y ahora a qué santo le van a rezar Vicente Fox, Felipe Calderón, Claudio X. González, Ricardo Salinas Pliego y todos sus achichincles?».
Por Álvaro Delgado
La captura del exfiscal general César Jáuregui Moreno ha probado, por si hacía falta, dos asuntos en el caso Chihuahua: La injerencia ilegal de Estados Unidos en territorio mexicano con al menos cuatro agentes de la CIA, con pleno conocimiento del Embajador Ronald Johnson, y el arrodillamiento del Gobierno estatal ante esta grotesca intromisión que alcanza también a la Gobernadora María Eugenia Campos Galván, para cuyo encubrimiento se orquestó la ofensiva estadounidense contra políticos de Morena de Sinaloa.
Si la Fiscalía General de la República (FGR) tenía ya acreditada esta injerencia en Chihuahua que configura entre otros delitos el de Traición a la Patria, que por ahora sólo se le imputa a Jáuregui, esta misma captura que primero se ejecutó por las autoridades del estado exhibe la podredumbre del Gobierno de Maru Campos y del Partido Acción Nacional (PAN), una cloaca que deja en ridículo a los defensores políticos y mediáticos de la Gobernadora que la veían hasta como candidata a Presidenta de México y ahora la miran como traidora sólo para salvarse.
Campos pasó de ufanarse del operativo de abril en la Sierra de Chihuahua, porque evitó que “millones de dosis de drogas envenenaran a jóvenes y familias mexicanas”, a culpar de todo, incluyendo la participaciones de los agentes del la CIA, a César Jáuregui, su amigo y colaborador durante al menos 15 años, incluyendo las complicidades de corrupción por el dinero que les dio el exgoberandor priista César Duarte.
Y es lógico: si traicionan a la Patria, se traicionan entre sí.
¿Y ahora a qué santo le van a rezar Vicente Fox, Felipe Calderón, Claudio X. González, Ricardo Salinas Pliego y todos sus achichincles? Ya no tienen ni al fugitivo Francisco Javier García Cabeza de Vaca y si acaso a Ricardo Anaya Cortés.
Aunque en los planes de Maru Campos está ser Diputada federal del PAN, aún puede ser formalmente imputada por Traición a la Patria, un hipótesis posible si el Fiscal Jáuregui recurre a un criterio de oportunidad con la FGR para salvarse él mismo y tomar venganza de la Gobernadora que no sólo lo descarriló como candidato del PAN a la Presidencia Municipal de Chihuahua, sino que lo acusa de los delitos de ejercicio ilegal del servicio público y coalición por la presencia ilegal de cuatro agentes de la CIA en Chihuahua, en abril, dos de los cuales murieron y sólo entonces se supo de ello.
Esta posibilidad está latente a partir de que la esposa de Jáuregui, Angélica Moreno, afirmó que la acusación a su marido “es una aberración de la Gobernadora”, y lo que declaró también su abogado, Luis Villegas Montes: “Nunca había visto en mis más de 30 años de experiencia en el ámbito político panista una traición, una mezquindad, y un acto tan vil y traicionero. No conozco en el seno del PAN a un hombre que haya luchado con mayor vigor y lealtad, y de forma incansable para proteger a Maru Eugenia. Es una traicionera”.
El mismo sábado de la detención de Jáuregui, en Chihuahua capital, familiares y amigos panistas se congregaron en la explanada del Tribunal Superior del Estado para repudiar a la Gobernadora. Entre los asistentes estaban figuras emblemáticas del PAN como el Senador Mario Vázquez Robles, el exalcalde Juan Blanco Saldívar, el Diputado local Roberto Lara Rocha, el exregidor Luis Terrazas Fraga y Guillermo Luján Peña, quien afirmó: “Todos estos eventos dan una mala espina de que van a seguir entregándose el estado a Morena”.
Aunque está claro que el fondo del caso Chihuahua tiene que ver con la autorización de altos funcionarios del estado para la operación de las agencias de Estados Unidos en territorio mexicano y que hasta se tenía previsto un piso completo de la Torre Centinela en Ciudad Juárez, como lo confesó Gilberto Loya Chávez, actual Fiscal y exsecretario de Seguridad Pública estatal, los panistas del estado y los de la Ciudad de México sólo se concentran en la traición de Maru Campos.
En el mitin en defensa de Jáuregui, el sábado 17, un compositor recitó coplas con ritmo norteño de su composición “Jaque a la lealtad”, según la crónica de la periodista Patricia Mayorga:
En Chihuahua hay un tablero donde manda la ambición
La reina mueve sus piezas
Cada cual con su misión
Ayer jugaban unidos defendiendo una posición
Hoy se rompen las alianzas y comienza la traición…
Es justicia o estrategia para hacerlo desaparecer
En el ajedrez político todo puede suceder
La CIA y Centinela pregunta sin resolver
Quién autorizó los hechos
Quién los tuvo que saber
Hoy las piezas se acomodan
Nadie quiere responder
Pero Chihuahua está mirando cómo juegan al poder…
Todavía falta que brote más pus en Chihuahua, como los negocios corruptos de Manuel Campos Galván, hermano de la Gobernadora. La denuncia pública de la exdirectora operativa de la Feria de Santa Rita, Andrea Cecilia Domínguez Anguiano, va an este sentido: “Este Gobierno cría y guarda criminales, y los tiene dentro de las puertas de Palacio de Gobierno y en su propia casa”.




