
- Zumpahuaquenses enfrentan carencias de agua potable, drenaje, caminos, servicios de salud, seguridad y apoyos para el campo
- Ante este panorama, habitantes de distintas comunidades han comenzado a organizarse para exigir mejores condiciones de vida
Por Tatiana Valdés
Agua potable, drenaje, energía eléctrica, caminos, servicios de salud, seguridad y apoyos para el campo forman parte de las necesidades que, de acuerdo con habitantes de Zumpahuacán, continúan pendientes en diversas comunidades de este municipio del sur del Estado de México.
Localidades como Ahuatzingo, Santa Catalina, San Pablo, Guadalupe Victoria, Santa Cruz Antempa, entre otras, enfrentan según sus pobladores, deficiencias en servicios básicos y atención social. A estas comunidades se suman otras zonas donde persisten problemas de infraestructura hidráulica, caminos deteriorados, dificultades para acceder al agua y espacios de salud que no funcionan plenamente.
Una de las principales demandas es la introducción y ampliación de redes de drenaje. De acuerdo el Plan de Desarrollo Municipal de Zumpahuacán 2022-2024 reporta que en 2020 había 2,159 personas con carencia del servicio de drenaje, equivalente a 11.46% de la población.
Sin embargo, detrás de las cifras persiste una problemática que los habitantes describen en calles donde las aguas residuales corren a cielo abierto, viviendas expuestas a inundaciones y zonas donde los malos olores y los escurrimientos se vuelven recurrentes durante la temporada de lluvias.
En la cabecera municipal, vecinos señalan que durante años han solicitado una solución integral para la introducción de la red de drenaje, particularmente en los puntos donde las aguas residuales generan desbordamientos y afectaciones. El reclamo se resume en una frase: los presidentes municipales entran y salen, pero el problema permanece.
El propio diagnóstico municipal reconoce deficiencias en infraestructura hidráulica y dificultades relacionadas con la disponibilidad y distribución del agua. Algunas comunidades, entre ellas San Isidro, Ahuatzingo y San Pedro Guadalupe, enfrentan problemas de abastecimiento y han recurrido al suministro mediante pipas.
En San Gaspar, habitantes señalan que una obra de pavimentación realizada sin resolver previamente las condiciones de drenaje y desagüe se ha convertido en un problema durante la temporada de lluvias. El agua busca salida por las calles y termina ingresando a viviendas o afectando los alrededores.
Para los pobladores, el caso refleja que las obras de infraestructura requieren una planeación integral: pavimentar una calle sin garantizar el adecuado desalojo del agua puede solucionar únicamente una parte del problema y generar nuevas afectaciones.
A ello se suma el deterioro de caminos. En San Antonio Guadalupe y San Pablo Tejalpa, habitantes denuncian que desde 2002 no se habría realizado un mantenimiento integral a algunas carreteras y principales vías de acceso. El desgaste ha provocado baches, pérdida de la superficie de rodamiento y dificultades para trasladarse hacia la cabecera municipal y otras comunidades.
La situación afecta a estudiantes, trabajadores, enfermos y productores agrícolas, pero también dificulta la comercialización de las cosechas. En un municipio donde numerosas familias dependen de las actividades del campo, contar con caminos transitables representa una condición para la movilidad y la economía local. Por ello, los habitantes demandan también apoyos para pequeños productores y para las actividades agrícolas.
Las carencias también alcanzan al sector salud. Habitantes denuncian la existencia de clínicas y casas de salud abandonadas o sin funcionamiento adecuado.
En San Pablo Tejalpa, por ejemplo, existe infraestructura destinada a la atención médica que, según vecinos, no ha podido operar plenamente debido a la falta de permisos y trámites. Documentos oficiales federales identifican establecimientos de primer nivel de consulta externa en San Gaspar y San Pablo Tejalpa.
Para los habitantes, sin embargo, contar con un edificio no garantiza por sí mismo el servicio: requieren instalaciones con personal, medicamentos, equipamiento y atención suficiente.
Otro punto de preocupación se encuentra en las delegaciones de Santa Ana, San Miguel, San Pedro y San Agustín, donde los pobladores señalan problemas relacionados con drenaje y escurrimientos de aguas residuales a cielo abierto.
En la calle Niños Héroes, durante la temporada de lluvias, los escurrimientos generan malos olores y afectan espacios utilizados por la población, entre ellos la unidad deportiva, el DIF municipal y las instalaciones de Protección Civil, además de viviendas de más de 25 familias.
Los habitantes consideran que estos problemas no pueden analizarse de manera aislada. La falta de agua y drenaje tiene consecuencias sanitarias; los caminos deteriorados dificultan el acceso a servicios y la comercialización de productos; mientras que la falta de apoyos al campo afecta directamente a las familias cuya economía depende de la producción agrícola.
El contexto social también muestra la dimensión del problema. Data México reporta que en 2020 el 55.3 por ciento de la población de Zumpahuacán se encontraba en pobreza moderada y 22.3 por ciento en pobreza extrema. Entre las principales carencias sociales se encontraban el acceso a la seguridad social, los servicios básicos en la vivienda y la alimentación.
Ante este panorama, habitantes de distintas comunidades han comenzado a organizarse para exigir mejores condiciones de vida. Sus demandas incluyen drenaje, agua potable, electrificación, caminos, infraestructura educativa, servicios médicos, seguridad, vivienda, alimentación y apoyos para los productores del campo.
El Ayuntamiento de Zumpahuacán publicó información correspondiente al FAISMUN 2025, en la que aparecen proyectos como una red de drenaje sanitario en la calle Morelos de San Pablo Tejalpa, además de obras de agua, pavimentación, banquetas y electrificación en distintas comunidades.
El reto, señalan los habitantes, es que las obras lleguen efectivamente a las zonas donde las necesidades llevan años acumulándose y que sean ejecutadas de manera integral. Una calle pavimentada sin drenaje adecuado puede inundarse; una clínica sin personal no garantiza atención médica y un camino sin mantenimiento vuelve a deteriorarse.
Frente a este escenario, el Movimiento Antorchista Nacional plantea que las carencias de comunidades como las de Zumpahuacán deben atenderse no sólo mediante obras aisladas, sino también mediante cambios en las condiciones económicas de las familias.
La organización propone cuatro ejes para modificar el modelo económico: trabajo para todos, salarios bien remunerados, reorientación del gasto público y una política fiscal progresiva.
El primero, trabajo para todos, plantea crear fuentes de empleo suficientes para la población en edad de trabajar. En Zumpahuacán, este planteamiento tendría relación con la necesidad de fortalecer las actividades productivas y generar oportunidades económicas para las familias rurales, particularmente aquellas que dependen del campo y enfrentan dificultades para comercializar sus cosechas debido al deterioro de los caminos.
El segundo eje, salarios bien remunerados, sostiene que no basta con generar empleos, sino que éstos deben proporcionar ingresos suficientes para cubrir las necesidades de los trabajadores y sus familias. En un municipio donde persisten carencias relacionadas con alimentación, vivienda, servicios básicos y seguridad social, el ingreso familiar constituye otro componente de la problemática.
El tercer planteamiento es la reorientación del gasto público, destinando mayores recursos a las zonas con mayores necesidades. En el caso de Zumpahuacán, esto significaría priorizar infraestructura como redes de agua potable y drenaje, electrificación, caminos, escuelas y centros de salud.
Este planteamiento también coloca sobre la mesa la necesidad de que las obras sean integrales. El caso de San Gaspar muestra cómo una pavimentación que no considera el drenaje puede dejar sin resolver el problema de fondo.
Finalmente, el cuarto eje es una política fiscal progresiva, bajo la cual quienes tienen mayores ingresos aportarían proporcionalmente más mediante el pago de impuestos y quienes tienen menores ingresos enfrentarían una carga menor. Desde la perspectiva del Movimiento Antorchista, esta medida permitiría obtener mayores recursos para financiar obras y servicios destinados a la población con mayores carencias.
Estos cuatro ejes buscan vincular la atención de las necesidades inmediatas con una estrategia económica de largo plazo: generar empleo, mejorar los ingresos, orientar recursos públicos hacia las comunidades con mayores necesidades y establecer una política fiscal progresiva.
La propuesta, de acuerdo con el propio planteamiento de la organización, no sustituye las obligaciones de los gobiernos municipal, estatal y federal en materia de servicios públicos, sino que busca combinar la solución de demandas concretas con cambios económicos de mayor alcance.
En Zumpahuacán, el reclamo de las comunidades no se limita a la construcción de nuevas calles o pavimentaciones. Los habitantes demandan drenaje que funcione, agua suficiente, energía eléctrica, caminos transitables, clínicas operativas, seguridad, apoyos sociales y condiciones que permitan desarrollar las actividades del campo.
El desafío para las autoridades consiste en atender problemas que, de acuerdo con los habitantes, se han acumulado durante años y que requieren planeación, mantenimiento y seguimiento.
Cada temporada de lluvias vuelve a evidenciar las deficiencias de drenaje; cada periodo de escasez recuerda las dificultades para acceder al agua; los caminos deteriorados complican los traslados y la comercialización de productos, mientras que las limitaciones de los servicios médicos afectan a quienes requieren atención.
Mientras las administraciones municipales se suceden, las comunidades continúan esperando soluciones. El debate en Zumpahuacán, por ello, no se reduce a determinar qué obra hace falta, sino a cómo lograr que la infraestructura, los servicios, el empleo y las condiciones económicas permitan a las familias superar de manera sostenida las carencias que hoy enfrentan.




