AMLO Atiza el Debate Sobre las “Malditas Redes Sociales” y la Corrupción de la Prensa - Lacallelibre

  •  AMLO denunció durante décadas el poder corrupto de los medios de México. Cuando vinieron las redes sociales, las consideró “benditas” porque rompieron los cercos mediáticos. Ahora ha advertido sobre su perversión.

 

Ciudad de México, 1 de octubre (SinEmbargo).– El expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) revivió ayer la discusión global sobre las mafias que dominan la prensa y las “malditas redes sociales”, que pasaron de ser herramientas para democratizar la discusión pública a inmensas redes de control de la opinión, en manos de las élites más ricas del mundo.

AMLO denunció durante décadas el poder corrupto de los medios de México. Cuando vinieron las redes sociales, las consideró “benditas” porque rompieron los cercos mediáticos. Ahora ha advertido sobre su perversión. Un pequeño grupo de magnates de la tecnología controla las principales plataformas a nivel global.

El regreso de López Obrador fue para dar a conocer que tiene nuevo libro: Pueblo. La Presidenta Claudia Sheinbaum dijo por la mañana: “Está presentando su libro. Él dijo, ¿no?, que iba a retirarse de la política para escribir libros. Pero todo libro es político. Por eso yo siempre sostengo que no es que necesariamente se haya retirado de la política. Se retiró de la vida pública y del actuar político cotidiano, de la acción política, pero se está dedicando a reflexionar y a escribir, que también es una forma distinta de hacer política”.

La denuncia del exmandatario mexicano está acompañada de nombres muy públicos. Mark Zuckerberg tiene Meta Platforms, el gigante que agrupa a Facebook, Instagram, WhatsApp y Threads. Elon Musk es propietario de X (antes Twitter), red que dirige tras comprarla. Zhang Yiming fundó ByteDance, la empresa matriz que administra TikTok a escala global. Pável Dúrov es el creador y principal responsable de Telegram, una de las aplicaciones de mensajería y difusión social más grandes del mundo. Larry Page y Sergey Brin son cofundadores de Google, empresa dueña de YouTube, la plataforma de video y contenido social más usada a nivel global. Satya Nadellad dirige Microsoft, la corporación propietaria de LinkedIn, la principal red social enfocada en el ámbito profesional.

AMLO se retiró de la vida pública pero no necesariamente de la política: Sheinbaum

Ayer, durante su reaparición, AMLO narró a su manera el tránsito de las redes hacia su perversión. Contó cuando el panista Felipe Calderón se apoderó de la Presidencia de México por medio de un fraude electoral, en 2006. Recordó que hace 20 años se usaron herramientas de manipulación contra él, y una frase que fue parte de una guerra sucia: “López Obrador es un peligro para México”, acuñada por el consultor estadounidense Dick Morris, quien recientemente apareció junto a Donald Trump hijo y Fernando Cerimedo, fundador de La Derecha Diario, uno de los manipuladores políticos de la ultraderecha.

“Trajeron dos publicistas, unos delincuentes publicistas, que ahora hay muchos y ya muy modernos porque ahora ya manejan las plataformas, las redes sociales, el Internet, las granjas de bots, computadoras para reproducir mentiras. Por eso mucho ojo, eh. Mucho ojo, paisanos, mucho ojo. Eh, primos hermanos, mucho ojo, mucho ojo, mucho ojo. A mí y eso que ya estoy retirado, pero están enojados. No se les pasa el coraje. Porque se sentían los dueños de México, se robaban todo y al pueblo le entregaban migajas, y eso cuando necesitaban los votos. Era cuando entregaban despensas, materiales de construcción, pollos, patos, chivos, borregos, puercos, cochinos, y se quedaban con todo y están muy enojados porque eso cambió”, narró López Obrador.

El expresidente dijo que la movilización social se impuso a las mafias mediáticas en 2018, cuando la Cuarta Transformación se instaló en la Presidencia. “Y se empoderó el pueblo, porque hablaban de que vivíamos una democracia. ¿Qué democracia? Ni que nada. Era una oligarquía. La democracia es el poder del pueblo y para el pueblo. Demos, desde la época de los griegos, significa pueblo. Kratos significa poder. Democracia es el poder del pueblo y lo que había era una oligarquía. ¿Qué significa? El poder de una minoría, el poder de los ricos. Con una fachada de democracia”.

“Bueno, pero esos potentados y también los del extranjero que no nos ven con buenos ojos son los que dominan los medios de comunicación, que no son de comunicación, son de manipulación. Por eso mucho ojo. Los hombres más ricos del mundo, los que aparecen en la lista de los más ricos del mundo, son los dueños de todos los medios de comunicación, sobre todo ahora de las redes sociales, las plataformas en redes sociales”, comentó ayer el expresidente mexicano.

 

Malditas redes, malditos medios

“Cuando surgió el Twitter, el Face, yo decía: ‘Benditas redes sociales’. Porque nos tenían cercados con los medios convencionales: la radio, la prensa, la televisión. Eran las campañas en Televisa, en Azteca, en contra de nosotros. Y en todos los periódicos, con excepciones como La Jornada, pero las estaciones de radio casi todas también. Entonces surgen las redes sociales y ya teníamos posibilidad de comunicar, comunicarnos. Se rompe el cerco informativo. Pero ¿qué sucede? ¿Cuánto tiempo duraron libres las redes sociales? Diez años. Y ahora ya están todas tomadas, controladas. Y en el caso de México, [el poder lo detentan] los dueños de las televisoras, de Televisa, de Azteca; los dueños del Reforma, desde luego El Universal; los programas de radio”, planteó ayer el expresidente mexicano, quien reapareció para anunciar nuevo libro: Pueblo.

“Ustedes están en México, en la Ciudad de México, y como la gente tiene que trasladarse mucho tiempo en automóvil, pone el radio y está en Radio Fórmula Ciro Gómez Leyva, o está en Radio Fórmula Pepe Cárdenas, o la señora Azucena [Uresti]. Todos en contra. Todos, todos, todos, todos, todos en contra. Joaquín López-Dóriga. Pero le cambia a la W. Ah, pues ahí está Loret de Mola, imagínense”.

Luego, el expresidente contó una anécdota: “Cuando yo fui Jefe de Gobierno una vez fui a Televisa y el jefe de Loret de Mola me dijo que era su ‘hombre de ataque’. No me dijo así. Nada más que no me atrevo, porque se me hace muy indigno a decirlo tal cual. Estoy parafraseando. Pero pues no es Loret, no es Ciro, no es Marín, no es Azucena, no es Carmen Aristegui que ha engañado a la gente. Muchos, hasta amigos nuestros, compañeros nuestros pensaban que era la paladina de la libertad. Y no, se quitó la máscara y es una vocera de la derecha, que también eso lo quiero dejar de manifiesto”.

López Obrador lanzó una de sus más serias advertencias en mucho tiempo sobre el ascenso de la derecha radical y dijo: “No es derecha y no es ultraderecha. No, no, no, no, no, no. Es neofascismo. Es lo que hizo Hitler, sobre todo en el manejo de la comunicación. Lo que hizo [Joseph] Goebbels, su jefe de propaganda: el decir mentiras y repetirlas muchas veces y calumniar. Son unos calumniadores, pero también no culparlos a ellos, a los conductores de radio, de televisión, a los columnistas de los periódicos”.

“Claro que ellos tienen responsabilidad y les pagan muy bien. Loret de Mola debe estar recibiendo como tres o cinco millones de pesos mensuales. Y así, hay quienes ganan más, pero no dejan de ser voceros, achichincles. Arriba de ellos están los ‘machuchones’. Porque no es nada más el que son concesionarios de la televisión, o de radiodifusora, o de periódicos. No, no, no. Eso es para chantajear. Eso es para obligar a que el político corrupto tenga que someterse y pagar por la impunidad. Ese es el negocio”, expresó el exmandatario.

 

Negocios y prensa

López Obrador contó otra anécdota sobre los dueños de Televisa: “También en Televisa una vez me lo dijeron. Le dije: ‘Bueno, ¿por qué nos atacan tanto, cuando era el Jefe de Gobierno, si estamos haciendo las cosas bien?’. ‘A ver, a ver, a ver’, me dice el directivo, el jefe. ‘Mira, estás muy bien en las encuestas, estás arriba, y si sigues así vas a sentir que no nos necesitas y nosotros vivimos, nuestra empresa obtiene ingresos de hacer favores para tener negocio’. Lo que [el expresidente José López] Portillo decía: ‘No pago para que me peguen’. Pero esto es al revés. Aquí es te pego para que me pagues. Y son dueños de empresas que le venden al Gobierno o reciben contratos del Gobierno. Venden desde medicina… Eran los que iban a hacer el aeropuerto de Texcoco. Por eso están están tan enojados. Trescientos mil millones de pesos nos iba a costar si hubiésemos seguido eso, esa obra. Nos costó 75 mil el Felipe Ángeles, pero todavía no lo digieren. Además, en Texcoco, que se iba a hundir, pero no les importaba eso porque se querían además quedar con los terrenos del actual Aeropuerto de la Ciudad de México, 600 hectáreas, para hacer ahí un Santa Fe. Iban a cerrar también el Aeropuerto Militar de Santa Lucía, dos mil 500 hectáreas, también para negocio inmobiliario. Lo tenían todo armado…”

López Obrador ha denunciado durante décadas la corrupción de los dueños de la prensa en México. Este miércoiles no hizo una excepción. “Se metieron en todos los negocios en el periodo neoliberal. No era nada más la radio, no es nada más la televisión, los periódicos. No, no, no, no, no. Eran hospitales privados que ellos construían. Un hospital de 500 millones había que pagar cinco mil millones por el hospital. Bueno, hasta las cárceles las privatizaron y ellos manejaban las cárceles. Entonces, sí nos costó llevar a cabo la transformación, pero no fue en vano, porque imagínense cuánto dinero liberamos, cuánto ahorramos de todo lo que se robaban. Porque les puedo decir que por décadas nunca pagaron impuestos los de arriba”.

El expresidente López Portillo, contó, creó “un sistema que se llama consolidación fiscal, que hay una empresa grande que tiene utilidades porque tiene bastantes ingresos, pero López Portillo les dio oportunidad de crear otras empresas fantasmas de papel. Entonces repartían las pérdidas. La pérdida de la empresa grande, digo, los ingresos de la empresa grande los diluían con las otras empresas, y al final ya no había utilidad y como no había utilidad, no pagaban impuestos. Con Calderón y con Peña, 50 de estas grandes corporaciones, estoy hablando de empresas, bancos, 50 recibieron condonaciones de impuesto por 300 mil millones. Como todo eso cambió, porque se modificó el Artículo 28 de la Constitución, ya no puede haber condonación de impuestos y están pagando los impuestos”.

“Y además, como se acabó la corrupción. Digan lo que digan, se acabó la corrupción. Hay todavía porque es un proceso y además estaba muy arraigado, arriba, sobre todo. Porque el pueblo de México es un pueblo honesto. La mayor riqueza del pueblo de México es su honestidad”, dijo.