
- «Es de mañosos que, al informar, se anteponga la mentira y la manipulación a la verdad».
Por Álvaro Delgado
Salvo que Televisa haya autorizado legalmente el uso del logotipo y la identidad gráfica del reality “La casa de los famosos”, cuya marca compró en 2022, Ricardo Salinas Pliego se ha vuelto a piratear —en realidad, a robar— una obra protegida por derechos de autor con “La casa de los mañosos”, una sátira que se estrenó en Televisión Azteca sobre políticos de Morena cuyos actores, por la falta de dinero, son generados con inteligencia artificial (IA) y a los que imputa conductas criminales.
Si Televisa autorizó a Televisión Azteca de Salinas Pliego explorar “La casa de los famosos” no hay ilegalidad y sólo confirmaría que actúan como una sola televisora que tiene en la izquierda al mismo adversario —lo que a nadie extraña—, pero sí es claramente un refrito de “El privilegio de mandar”, la sátira con la que la empresa de Emilio Azcárraga Jean participó, como en tantas cosas, en la elección fraudulenta de 2006, caricaturizando a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), algo que jamás había hecho con ningún político priista, como confeso soldado del PRI que ha sido.
Salinas Pliego ya había hecho sátira política con “Los Peluches”, en los que exponía y defendía una agenda proclive al PRIAN y a Carlos Salinas de Gortari, su benefactor con la privatización de lo que es Televisión Azteca, junto con su hermano Raúl, pero no llegó a los niveles de vulgaridad y de imputar falsamente delitos a personas, aun si son servidores públicos, como lo hace ahora con una lógica de provocación. Es válida y saludable la sátira, la calumnia no.
Pero en todo caso, ateniéndonos a hechos comprobados, “La casa de los mañosos” describe de manera más precisa a Televisión Azteca: es de mañosos copiar todo a Televisa, sólo que de manera más vulgar y grotesca; es de mañosos que, al informar, se anteponga la mentira y la manipulación a la verdad; es de mañosos plagiar la serie británica de los “Teletubbies” con los grotescos “Telechobis”; es de mañosos hacer campañas contra funcionarios que afectan sus intereses, como ha pasado con muchos antes de este sexenio, incluyendo a consejeros electorales.
“La casa de los mañosos” describe, también, al Grupo Salinas, cuya empresa emblema, Elektra, nació para evadir impuestos, como lo ha confesado Hugo Salinas Price, y cuya conducta reiterada de no pagarlos ha hundido a Salinas Pliego. Evadir y eludir impuestos es de mañosos.
Y es de mañosos asociarse con mercenarios al servicio de la CIA, que usan miles y miles de bots y trolls, para ensuciar y manipular, pero sobre todo para la venganza de Salinas Pliego contra el Gobierno federal y su partido, sólo porque éstos impulsaron el cobro de los impuestos que no pagaba desde 2008 y que pensó que por arrodillarse a López Obrador se le perdonarían.
Sí: Salinas Pliego ha echado a andar contra el Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum la maquinaria propagandística que ha quedado exhibida con la detención por intento de homicidio del argentino Fernando Cerimedo, socio del español Javier Negre en La Derecha Diario, que él trajo a México para consumar su venganza.
El escándalo de estos mercenarios mediáticos, que pueden ser sustituidos por otros indecentes o peores, enseña por si hace falta que Salinas Pliego es parte de la misma estructura política, económica y propagandística de la ultraderecha que Donald Trump controla y manipula a través de la CIA, con fines de un expansionismo neocolonial del que sólo México y Brasil se han librado.
Esta estrategia de choque de Salinas Pliego contra la Cuarta Transformación lo exhibe ante los ojos de México como el anfitrión de “La casa de los mañosos”, para cuyo proyecto presidencial tiene ya de su lado a quien unió y lideró a la oposición conservadora desde 2021, Claudio X. González, así como a los partidos tradicionales y al nuevo Somos Mx.
Y finalmente Salinas Pliego tiene también como modelos a seguir a Javier Milei, Abelardo de la Espriella y al propio Donald Trump. Sí: puros mañosos.


