Natalie Harp ¿Y Quién es ella, 35 Años, que Vive Junto a Trump? - Lacallelibre

  • Los periodistas del NYT se dieron a la tarea de investigar cuál es el papel de Natalie Harp en la Casa Blanca; entre sus hallazgos, descubrieron que su apodo «es ‘la impresora humana’, porque sigue al Presidente con una impresora portátil».

 

Ciudad de México/Washington, 19 de agosto (SinEmbargo).– Daily Beast, un medio de corte sensacionalista en Estados Unidos (EU), dice hoy que la primera dama Melania Trump lleva exactamente un mes sin ser vista, “lo que supone uno de los periodos más largos de ausencia pública durante el segundo mandato de su marido”.

Melania, de 56 años, fue vista por última vez junto a su esposo, el Presidente Donald Trump, durante la final de la Copa Mundial de la FIFA en Nueva Jersey el 19 de julio, hace un mes. “Desde entonces, no se la ha visto en público”, afirma Daily Beast. Hasta el momento, solo se la ha visto en público 38 días este año. La Primera Dama se ha dejado ver en público, en promedio, una vez cada seis días en 2026, agrega el diario en línea.

En su propio estilo, The New York Times cuenta hoy otra historia que se relaciona con la anterior y no. Shawn McCreesh y Maggie Haberman, periodistas de la Casa Blanca que han sido implacables con Trump, narran:

“Nunca se toma un día libre, ni siquiera los domingos. Trabaja desde el Despacho Oval y tiene un asiento reservado en el helicóptero presidencial Marine One. Se comunica por mensaje de texto con líderes mundiales en nombre del Presidente. Se queda despierta hasta tarde con él redactando publicaciones para redes sociales. Rara vez habla ante las cámaras, pero siempre está presente, con una amplia sonrisa y la mirada fija en el Presidente. Se trata de Natalie Harp, la asesora de 35 años del Ala Oeste que ejerce de principal intermediaria con el Presidente Trump, una canalizadora de información que opera completamente al margen de la cadena de mando habitual”.

El interés público en Harp se disparó después de que la semana pasada se revelara que fue una de las pocas afortunadas que acompañaron al Presidente dentro de un contenedor de catering aéreo para ser evacuados de Turquía ante la amenaza de un ataque por parte de Irán. La misma Maggie Haberman informó hace una semana que cuando el Presidente Trump salió sigilosamente de Turquía el mes pasado en una operación clandestina, llevó consigo a un selecto grupo de personas en el vuelo secreto. Según un funcionario estadounidense, los asesores de la Casa Blanca Natalie Harp, Dan Scavino y Walt Nauta, así como el Secretario de Defensa Pete Hegseth, viajaban con el Presidente en un avión militar.

 

En boca de muchos

Esta semana, además, Natalie Harp se convirtió en blanco de un ataque político lanzado por Jon Ossoff, el Senador demócrata de Georgia, quien dijo del Presidente: “Él no quiere hacer su trabajo. Quiere construir su salón de baile y viajar con Natalie en su palacio volador aparentemente indefenso, un regalo del Emir de Qatar”.

“El hecho de que el Senador señalara a Harp provocó una respuesta particularmente feroz en muchos sectores del círculo de Trump. Asesores de la Casa Blanca, legisladores en el Capitolio, figuras influyentes conservadoras y al menos un miembro del gabinete salieron en defensa de Harp. Hubo acusaciones de sexismo por parte de la derecha y gritos de hipersensibilidad por parte de la izquierda. Trump eludió la pregunta cuando un reportero de CNN le preguntó sobre los comentarios de Ossoff. Pero una cuenta de redes sociales administrada por su gobierno atacó al reportero en términos inusualmente personales, mencionando a sus hijos”, cuentan los periodistas de The New York Times.

Shawn McCreesh y Maggie Haberman dicen que entrevistaron a media docena de personas que saben de Harp y que ella no respondió a la solicitud de comentarios. Encontraron que el revuelo intensificó la atención sobre ella, “de apariencia etérea y de pocas palabras, que durante mucho tiempo ha fascinado y exasperado a quienes rodean al Presidente”.

“Mientras Harp esté presente, él disfruta de un flujo constante de información sin filtrar, parte de ella tóxica y contraproducente, al menos según la opinión de varios de sus asesores. Ella le proporciona contenido que extrae de la basura de las redes sociales (como el video que publicó donde representaba a los Obama como simios) y le ofrece una perspectiva del mundo fuera del Washington oficial, del que siempre ha desconfiado. Su apodo es ‘la impresora humana’, porque sigue al Presidente con una impresora portátil para entregarle la información en papel”, cuentan los periodistas.

“Es un torbellino de positividad, rubia platino, siempre dispuesta a animarlo cuando las cosas se ponen difíciles. Cree, o al menos afirma con vehemencia, que él ganó las elecciones de 2020”, sostienen.

En el libro Cambio de régimen, los mismos dos periodistas de The New York Times describen a Trump explicando a la gente que Harp es la única que lo ama tanto como su esposa e hijos. Todos sus demás empleados se irán a ganar dinero, diría Trump, pero Harp jamás lo abandonará.

Maggie Haberman y Jonathan Swan agregan en su texto publicado hoy que, en cierto modo, Harp está desempeñando un papel que Trump siempre ha requerido, desde sus tiempos como promotor inmobiliario en Manhattan. “En aquel entonces, siempre había secretarias esperando fuera de su oficina en el piso 26 de la Torre Trump, listas para entrar en cualquier momento. Él se refería a estas mujeres como ‘las chicas’”.

Harp percibe un salario de 150 mil dólares de fondos públicos. “Su doble cargo es el de asistente especial del Presidente y asistente ejecutiva del Presidente. En el trabajo, suele ser algo solitaria. Incluso en esta Ala Oeste, donde la lealtad al Presidente parece no tener límites, las muestras de devoción de Harp han inquietado a algunos de sus colegas”.

Varios videos compartidos con los reporteros muestran a Harp corriendo largas distancias para seguir el ritmo del carrito de golf de Trump mientras éste avanza lentamente por su campo en Escocia. “También lamento si fui una vergüenza al caminar por el campo en Escocia”, escribió ella en una carta al Presidente.

La carta continúa: “Quiero que las cosas siempre estén bien entre nosotros. También sé que he estado distraída toda la semana (olvidándome de comer durante los días, e incluso olvidándome de dormir, y sólo durmiendo un par de horas a la vez)”.

 

Concluye: “Con todo mi corazón, Natalie”.

La semana pasada habló su hermano en una entrevista a CNN. Dijo: “Diría que desde que tenía unos 16 años, ha tenido una obsesión con… eh, ¿cómo lo explico? Bueno, ha escrito cartas a otros presidentes, por decirlo de alguna manera”. Luego precisó que se refería a George W. Bush.

El interés en Natalie Harp se disparó después de que se revelara hace días que acompañó a Trump dentro de un contenedor de catering aéreo para salir de Turquía.

Los periodistas de The New York Times dicen que ella le atribuye a Trump haberle salvado la vida. Dijo que padecía cáncer de huesos y que una Ley de Trump de 2018 le permitió acceder a tratamientos experimentales aunque nunca ha dicho cuáles. “En 2019, mientras relataba esa experiencia en Fox News, llamó la atención del Presidente. Él la invitó a hablar en la Convención Nacional Republicana de 2020. Durante los dos años siguientes, se dedicó a repetir sus mentiras electorales como presentadora en la ultraderechista One America News Network. Finalmente, en 2022, se unió a su equipo”.

Hija de una familia cristiana protestante conservadora de California, Harp dijo en otra entrevista, para un documental: “Tuve cáncer y él me salvó la vida, firmó esa Ley. Y desde que se enteró, se mantuvo en contacto conmigo. Se aseguró de que estuviera bien”.

Michael Wolff, ensayista, periodista y columnista, dice que Natalie Harp fue quien animó al Presidente a derribar el ala este de la Casa Blanca. Esa ala históricamente albergaba la oficina de la primera dama y su personal. Fue demolida para dar paso al colosal salón de baile de Trump.

Wolff dijo en un programa en YouTube que Harp podría haber influido en su destrucción. “Hay gente dentro de la Casa Blanca que dice que Natalie fue una de las personas que defendió la construcción del salón de baile y la eliminación del Ala Este. Ella se ha esforzado por posicionarse como la mujer más cercana a Donald Trump”.