La Vacuna Contra el Cáncer de Moderna y Merck da Esperanza; sus Acciones se Disparan - Lacallelibre

  • NEl ensayo de fase 3 incluyó a más de mil 100 pacientes con melanoma avanzado o de alto riesgo, cuyo cáncer detectable había sido retirado mediante cirugía.

 

Ciudad de México, 19 de agosto (SinEmbargo).- Las acciones de la compañía Moderna  se dispararon cerca de 177 por ciento y las de Merck (MSD) avanzaron más de 12 por ciento este miércoles, después de que ambas farmacéuticas informaran resultados positivos de fase 3 de su vacuna personalizada de ARNm contra el cáncer, administrada junto con la inmunoterapia Keytruda, un avance que acerca al tratamiento experimental a una eventual solicitud de aprobación en Estados Unidos (EU).

De acuerdo con un comunicado difundido por las empresas, la terapia cumplió objetivos clave en un ensayo clínico de fase 3 realizado con mil 137 pacientes con melanoma avanzado o de alto riesgo, a quienes previamente se les había extirpado por completo mediante cirugía el tumor detectable.

El anuncio tuvo un fuerte impacto en los mercados. Antes de la jornada de hoy, Merck registraba una capitalización cercana a los 333 mil millones de dólares, frente a los aproximadamente 25 mil millones de Moderna, según datos difundidos por el medio estadounidense especializado en finanzas CNBC.

La terapia reduce el riesgo de recaída y abre expectativas comerciales

El esquema desarrollado por ambas farmacéuticas consiguió su principal objetivo clínico al ampliar de manera significativa el periodo sin reaparición del melanoma frente al uso exclusivo de Keytruda. Además, disminuyó la posibilidad de que la enfermedad alcanzara órganos o tejidos distantes, de acuerdo con los resultados preliminares del estudio.

Los nuevos hallazgos respaldan la evidencia obtenida en etapas anteriores. En enero, las empresas dieron a conocer el seguimiento de una investigación de fase 2, en la que la combinación registró una reducción de 49 por ciento en el riesgo de recurrencia o muerte después de cinco años.

“Es un momento importante para la medicina, un momento importante para los pacientes”, afirmó Stéphane Bancel, Director ejecutivo de Moderna, durante una entrevista con el programa Squawk Box, de CNBC.

La investigación continuará para determinar otros indicadores, entre ellos el beneficio sobre la supervivencia general. Las compañías prevén presentar la información en una próxima reunión médica internacional y compartirla con las autoridades regulatorias, aunque todavía no han precisado cuándo solicitarían autorización para comercializar la terapia en Estados Unidos.

Los avances también han generado expectativas entre especialistas financieros. Analistas de Barclays estimaron el mes pasado que su aplicación contra el melanoma podría generar alrededor de tres mil millones de dólares hacia 2035 y consideraron que los resultados clínicos podrían fortalecer la confianza de los inversionistas.

Asimismo, la relevancia de estas investigaciones cobra especial importancia ante la mortalidad asociada con el melanoma. Aunque representa una proporción reducida de los tumores cutáneos, es el tipo de cáncer de piel que provoca más fallecimientos.

En 2023, más de 1.5 millones de personas vivían con esta enfermedad en territorio estadounidense, según cifras del Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés).

La tecnología apunta a otros tipos de tumores

Una de las particularidades de la propuesta es que se fabrica a partir de las características moleculares de cada tumor. Jane Healy, Jefa de desarrollo temprano de oncología de Merck, explicó en entrevista con dicho medio que incluso personas con el mismo diagnóstico presentan mutaciones distintas, por lo que la fórmula se diseña para enseñar al sistema inmunitario a identificar marcadores específicos de las células malignas y atacarlos.

«Se ven obligados a lidiar con la nueva gravedad de ese diagnóstico y luego someterse a tratamientos incómodos como la cirugía, y después de eso, les preocupa que el cáncer reaparezca”, dijo la Doctora Jane Healy.

Paciente en sesión de quimioterapia

Moderna busca ampliar su cartera más allá de sus productos contra la COVID-19, con investigaciones enfocadas en cáncer y otras enfermedades. Imagen ilustrativa. Foto: Pexels

La especialista destacó además que el esquema fue bien tolerado y que los efectos adversos observados fueron similares a los asociados con vacunas utilizadas habitualmente para otras enfermedades

Healy consideró “muy alentadora” la respuesta obtenida frente a Keytruda y sostuvo que los hallazgos muestran el alcance que esta nueva clase de terapias podría tener en futuras investigaciones oncológicas.

Ese potencial ya se explora más allá del melanoma. Merck y Moderna realizan pruebas clínicas para estudiar la plataforma en pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas, vejiga y carcinoma de células renales, con la intención de determinar si el método individualizado puede extenderse a diferentes clases de tumores.

Para Moderna, estas investigaciones forman parte de una estrategia para ampliar su cartera más allá de la vacuna contra la COVID-19. La biotecnológica incorporó recientemente una fórmula contra la influenza aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidenses (FDA) y mantiene en desarrollo candidatos dirigidos a enfermedades como el norovirus y Lyme.