
- Consideran que ha llegado el momento de replantear las condiciones del mecanismo con el Gobierno federal, con el objetivo de mantener el equilibrio entre la estabilidad de los precios y la operación financiera de las estaciones de servicio.
- Pedraza Navarrete destacó que en el Valle de Toluca la mayoría de las estaciones incluso comercializan la gasolina regular por debajo de los 24 pesos de acuerdo al convenio voluntario establecido, lo que refleja, dijo, el compromiso del gremio con las políticas orientadas a contener la inflación.
Por Ana Valeria Castro
Toluca, México a 28 de Julio de 2026.- A poco más de un año de haberse implementado el acuerdo voluntario para contener el precio de los combustibles, los empresarios gasolineros del Estado de México consideran que ha llegado el momento de replantear las condiciones del mecanismo con el Gobierno federal, con el objetivo de mantener el equilibrio entre la estabilidad de los precios y la operación financiera de las estaciones de servicio.
En entrevista, el presidente de la Asociación de Distribuidores de Gasolina y Lubricantes del Estado de México (Adigal), Jorge Luis Pedraza Navarrete, explicó que el convenio, cuya vigencia concluye en agosto, ha representado un esfuerzo constante para el sector, ya que las estaciones participantes han limitado sus márgenes de utilidad para mantener el precio de la gasolina Magna dentro del tope acordado.
De acuerdo con el dirigente, la intención de los empresarios no es abandonar el esquema, sino ajustar sus condiciones para que continúe siendo sostenible en el tiempo.
«Seguimos comprometidos con este esfuerzo conjunto; sin embargo, es necesario revisar las condiciones porque el margen operativo se ha reducido de manera importante», señaló.
Pedraza Navarrete destacó que en el Valle de Toluca la mayoría de las estaciones incluso comercializan la gasolina regular por debajo del precio máximo permitido, lo que refleja, dijo, el compromiso del gremio con las políticas orientadas a contener la inflación.
Además, indicó que de las más de 475 estaciones de servicio que operan en la región, alrededor del 95 por ciento participa y cumple con los acuerdos establecidos, mientras que únicamente una proporción mínima permanece fuera del convenio.
El representante empresarial aclaró que corresponde exclusivamente a las autoridades verificar y, en su caso, sancionar posibles irregularidades en establecimientos que incumplan con la normatividad, ya que la función de la asociación consiste en orientar e informar a sus afiliados sobre los alcances del acuerdo.
«Es un acuerdo de voluntades. Nosotros promovemos su cumplimiento, pero corresponde a cada empresario decidir adherirse y a la autoridad supervisar que se respeten las disposiciones vigentes», comentó.
Conjuntamente del costo del combustible, los distribuidores enfrentan incrementos en otros gastos de operación que han reducido aún más la rentabilidad del negocio, entre ellos, mencionó el aumento en las tarifas de servicios básicos como el suministro de agua, cuyo impacto económico representa un desafío adicional para las estaciones de servicio.
Pese a ese escenario, Jorge Luis Pedraza sostuvo que el sector ha optado por absorber buena parte de esos costos sin trasladarlos al consumidor, con el propósito de mantener la estabilidad del mercado local y respaldar la estrategia nacional de control de precios.
Finalmente, expresó confianza en que antes de que concluya la vigencia del convenio se concrete una nueva negociación con el Gobierno federal que permita mantener el acuerdo, pero bajo condiciones que garanticen la viabilidad financiera de las empresas distribuidoras sin afectar a los usuarios finales.




