Los Analistas Creen que Trump Perderá las Elecciones, Pero Hará Todo Para Suavizarlo - Lacallelibre

Trump Perderá
  • Desde el punto de vista de Ezra Klein, presentador del podcast “The Ezra Klein Show”, «el Presidente Trump no está intentando ganar las elecciones de mitad de mandato», pues «no le importan».

 

Ciudad de México, 13 de junio (SinEmbargo).– Un panel de seis expertos en encuestas y política pronosticaron sobre quién obtendría el control de la Cámara de Representantes y el Senado si las elecciones de Estados Unidos (EU) se celebraran hoy. Los pésimos índices de aprobación de Donald Trump sugieren una derrota aplastante para su partido en la Cámara de Representantes, similar a la de 2006, 2010 y 2018, coinciden. Sin embargo, la polarización y la redistribución del electorado (con menos distritos indecisos que en ciclos anteriores), así como los escaños que los republicanos ganaron mediante la redistribución de distritos, minimizarán las pérdidas republicanas en la Cámara.

The New York Times, que convocó a este panel, dice que la conclusión es que en el Senado, Carolina del Norte parece una clara victoria para los demócratas. Maine es una contienda muy reñida: Susan Collins tiene muchas posibilidades incluso frente a un demócrata sin el historial de Graham Platner. Si se les otorgan ambos escaños a los demócratas, aún no veo que ganen más de uno en los estados republicanos de Alaska, Iowa, Ohio y Texas, y los demócratas necesitan cuatro para obtener la mayoría.

Para obtener la mayoría en la Cámara de Representantes, se necesitan 218 escaños. Los demócratas tendrían que conseguir al menos cuatro escaños más para controlar el Senado.

Los pésimos índices de aprobación de Trump sugieren una derrota aplastante para su partido en la Cámara de Representantes, similar a la de 2006, 2010 y 2018.

El Presidente estadounidense, Donald Trump, habla en una conferencia de prensa en la cumbre de la OTAN 2026, en Ankara, Turquía, el 8 de julio de 2026. Foto: Mustafa Kaya, Xinhua

“A día de hoy, casi todos nuestros colaboradores creen que los demócratas obtendrán el control de la Cámara de Representantes, pero no alcanzarán la mayoría en el Senado. También les pedimos que seleccionaran datos, contiendas y candidatos que reflejaran la situación actual en las elecciones de mitad de mandato en todo el país”, agrega el diario.

 

 

Ayer, PBS News, la televisión pública, dijo que con la planificación de las elecciones de mitad de mandato ya en marcha, Trump ha destituido a los miembros restantes de una agencia federal bipartidista que ayuda a los funcionarios estatales y locales a organizar elecciones sin contratiempos y a certificar los equipos de votación. De acuerdo con la corresponsal de la Casa Blanca, Liz Landers, los tres comisionados que aún permanecían en la Comisión de Asistencia Electoral (EAC) fueron destituidos ayer.

Los analistas advierten que es un intento de Trump para ganar las elecciones intermedias o al menos no quedar tan mal. “Thomas Hicks, quien era el presidente de este organismo, es demócrata; también Benjamin Hovland, demócrata y miembro de la comisión. Y luego una republicana que aparentemente renunció bajo presión, Christy McCormick. Todos se han ido. El cuarto comisionado ya se había ido para entonces. Así que actualmente no hay ningún comisionado confirmado en la EAC”, comentó la periodista.

Dos comisionados recibieron un correo electrónico firmado por alguien de la Casa Blanca en el que se les comunicaba su destitución. “Un funcionario de la Casa Blanca me dijo en un comunicado que el Presidente tiene la autoridad para despedir a personas que, cito textualmente, ‘pueden no estar totalmente alineadas con la importante tarea de garantizar la seguridad de las elecciones estadounidenses y asegurar que se cuente cada voto legal’”.

 

Una corte corrupta

Ryan Cooper, editor de The American Prospect, recuerda esta semana que cuando Viktor Orbán perdió el poder recientemente tras 16 años de gobierno autocrático en Hungría, la derrota fue tan aplastante que el partido de la oposición, liderado por Péter Magyar, superó todos los baluartes que Orbán había construido para mantenerse en el poder, obteniendo la mayoría de dos tercios en el Parlamento húngaro necesaria para reformar la constitución.

Magyar se puso inmediatamente manos a la obra para planificar ataques contra las distintas bases de poder de Orbán, como la restauración de la independencia judicial y el desmantelamiento del control que ejercen sus aliados sobre los medios de comunicación, detalla el periodista.

Los pésimos índices de aprobación de Trump sugieren una derrota aplastante para su partido en la Cámara de Representantes, similar a la de 2006, 2010 y 2018.

Esta fotografía, tomada el 30 de junio de 2026, muestra la Corte Suprema de Estados Unidos en Washington, D.C., Estados Unidos. Foto: Li Rui, Xinhua

“Esto será necesario para desbloquear miles de millones de euros en financiación de la Unión Europea y para restaurar la democracia en Hungría. Si los demócratas en Estados Unidos ganan las elecciones de mitad de mandato este año y luego la Presidencia en 2028, se enfrentarán a una tarea similar. La administración Trump y el movimiento MAGA en general han causado un daño incalculable al gobierno estadounidense. Solucionar estos problemas de forma permanente requerirá un programa de des-MAGAficación”, señala.

¿Pero cómo? Ryan Cooper dice que un paso inevitable es atacar el sistema judicial de Estados Unidos.

“Dado el comportamiento de la mayoría reaccionaria de la Corte Suprema en los últimos años, cabe suponer que anularán automáticamente cualquier condena de Trump o [Elon] Musk, independientemente del delito, así como cualquier iniciativa política que perjudique el poder conservador. No se puede llegar a otra conclusión del caso ‘Trump contra Estados Unidos’, que eximió a Trump de su procesamiento por insurrección y lo colocó formalmente por encima de la Ley, anulando así de un plumazo la mayor parte de los artículos I y II de la Constitución. La forma más obvia de romper con la mayoría reaccionaria sería aumentar el número de magistrados en el Tribunal. Esto estaría en consonancia con la tradición y los precedentes. La Constitución no especifica cuántos magistrados deben integrar el Tribunal, y dicho número se ha modificado en numerosas ocasiones mediante Ley”, dice.

 

¿Le importa ganar?

Ezra Klein, presentador del podcast “The Ezra Klein Show”, dice contundente: “Mi teoría actual es que el Presidente Trump no está intentando ganar las elecciones de mitad de mandato. No digo que quiera perderlas, exactamente. Simplemente creo que no le importan. Lo que le importa es controlar el Partido Republicano. El Partido Republicano es su base de poder. El Partido Republicano es su protección. El Partido Republicano es la herramienta que le permitirá ejercer el poder en el futuro, mucho después de su Presidencia, por lo que controlarlo es su máxima prioridad”

“Lo llamo teoría, pero es más bien una hipótesis. Tiene predicciones que se pueden comprobar. Trump es más impopular en este punto de su segundo mandato que prácticamente cualquiera de sus predecesores modernos. Las elecciones de mitad de mandato están a menos de seis meses. Podría perder fácilmente la Cámara de Representantes. Podría perder el Senado ahora mismo. Entonces, ¿qué está haciendo? Si quisiera ganar las elecciones de mitad de mandato, se inclinaría hacia el centro. Se centraría en los temas que enfurecen a los estadounidenses y los decepcionan. Apoyaría a los republicanos más fuertes en las contiendas más disputadas y haría todo lo posible por fortalecer a los republicanos en los estados y distritos vulnerables”, agrega el periodista que, además, contribuye en Opinión de The New York Times.

Los pésimos índices de aprobación de Trump sugieren una derrota aplastante para su partido en la Cámara de Representantes, similar a la de 2006, 2010 y 2018.

El Presidente Donald Trump camina a las afueras de la Casa Blanca. Foto: Casa Blanca

“No está haciendo ni un poco de eso. En cambio, está haciendo lo contrario. Está anunciando un fondo discrecional de mil 800 millones de dólares que parece diseñado para pagar a los alborotadores del 6 de enero. Respaldó al controvertido y plagado de escándalos Ken Paxton por encima de John Cornyn en Texas, dando a los demócratas una oportunidad real de ganar un escaño en el Senado que debería estar fuera de su alcance. Ayudó a Thomas Massie, el republicano de la Cámara de Representantes que ayudó a publicar los archivos de Epstein, a derrotar en las primarias. Ayudó a derrotar a Bill Cassidy, el Senador de Luisiana que votó a favor de su condena en su primer mandato. Está atacando a Brian Fitzpatrick, uno de los pocos republicanos de la Cámara de Representantes que representa un distrito que votó por Kamala Harris”, afirma.

Además, dice Ezra Klein, Trump está amenazando con intensificar la guerra contra Irán que tanto le ha costado en términos de aceptación popular. Y cuando se le pregunta si le preocupaban las finanzas de los estadounidenses, su situación económica, su costo de vida, responde mal.

Hace apenas dos semanas, un periodista le preguntó:

–Señor Presidente, ¿en qué medida la situación financiera de los estadounidenses le motiva a llegar a un acuerdo?

–Ni un poquito –respondió Trump–. Lo único que me importa cuando hablo de Irán es que no pueden tener armas nucleares. No pienso en la situación económica de los estadounidenses. No pienso en nadie. Sólo pienso en una cosa: no podemos permitir que Irán tenga armas nucleares. Eso es todo.

Klein reacciona: “A Trump le importa controlar su partido, no el Congreso. Si puede ganar las elecciones de una forma que le permita afianzar su control sobre los republicanos, por ejemplo, mediante la redistribución de distritos, lo aceptará. Si no, está ocupado. Tiene otras cosas que hacer. No digo que quiera que ganen los demócratas, pero no creo que le importara si lo hicieran. Un Congreso controlado por los demócratas le da un enemigo contra el que luchar. Creo que se siente un poco perdido sin un enemigo. Lo libera del tedioso trabajo de intentar aprobar leyes. Lo devuelve al lugar donde se siente más cómodo, que no es el de ejercer el poder, sino el de denunciar persecución”.