
- Un Tribunal Federal anuló el proceso en contra de Jorge Antonio Sánchez Ortega por falta de pruebas que lo vinculen al magnicidio Colosio y cae la teoría de un segundo tirador.
Ciudad de México, 7 de julio (SinEmbargo).- Un Tribunal Federal anuló el proceso en contra de Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y quien fue señalado por la Fiscalía General de la República (FGR) de Alejandro Gertz Manero por su presunta participación en el asesinato del candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Luis Donaldo Colosio Murrieta, ocurrido en marzo de 1994, por lo que también se ordenó su liberación.
Luego de permanecer alrededor de ocho meses en prisión, el Primer Tribunal Colegiado de Apelación del Segundo Circuito, ubicado en Toluca, Estado de México, emitió el fallo en favor de Sánchez Ortega, quien fue detenido en noviembre de 2025, luego de que la FGR retomó por segunda ocasión la hipótesis de un segundo tirador en el magnicidio del aspirante presidencial.
En su resolución, consignada por la prensa, el Primer Tribunal Colegiado argumentó que no existen pruebas que demuestren la participación de Sánchez Ortega en el asesinato de Colosio Murrieta en complicidad con Mario Aburto Martínez, unico condenado por ese homicidio. Además, en el fallo, que fue publicado el pasado viernes, se señaló que el delito que se le imputó al exagente prescribió en 2014. Por ello, se ordenó la liberación inmediata de Sánchez Ortega.
«Los datos destacados en la consignación y valorados en el auto apelado son insuficientes para atribuir a Jorge Antonio Sánchez Ortega las calificativas de premeditación y alevosía. Esta conclusión no implica, por sí sola, descartar en esta fase la probable intervención conjunta del procesado en la privación de la vida de la víctima», argumentó el Primer Tribunal Colegiado en su resolución.
«Significa que, aun si provisionalmente se admitiera una contribución material común al resultado, no existen datos suficientes para establecer que el dolo del procesado comprendiera la reflexión previa atribuida a Mario Aburto Martínez ni una forma concertada de ataque sorpresivo o mediante asechanza», añadió y se declaró “prescrita la acción penal ejercida contra Jorge Antonio Sánchez Ortega por el delito de homicidio simple intencional”.
En consecuencia, el Primer Tribunal Colegiado ordenó “la inmediata libertad de Jorge Antonio Sánchez Ortega, en lo que se refiere única y exclusivamente al ilícito y causa penal de la que deriva el presente asunto, sin perjuicio de que pueda permanecer recluido por encontrarse vinculado a diverso asunto por la comisión de distintos delitos”.
La determinación del Tribunal en este caso deja a la FGR sin posibilidades para apelar la sentencia, sólo los familiares de Colosio Murrieta podrían intentar revertir el fallo a través de un amparo, sin embargo, los hijos y familiares cercanos excandidato priista han expresado ante medios de comunicación que quieren que el caso se cierre. Incluso se han pronunciado a favor de que Aburto Martínez sea puesto en libertad.
La caída de Sánchez Ortega
En noviembre de 2025, Sánchez Ortega fue detenido por policías ministeriales en Tijuana, Baja California, luego de que la FGR como el presunto autor del segundo disparo en contra Colosio Murrieta. El arresto se efectuó el sábado a las 16:37 horas (tiempo local) sobre la calle De Los Reyes, ubicada en la colonia Los Reyes, en el municipio fronterizo.
Sánchez Ortega fue detenido por primera vez el 23 de marzo de 1994, pocas horas después del asesinato del candidato presidencial. Su chamarra con manchas de sangre y el resultado positivo a la prueba de rodizonato lo convirtieron en ese entonces en el principal sospechoso de una supuesta conspiración.
No obstante, la extinta Procuraduría General de la República (PGR) lo liberó al día siguiente, bajo reservas de Ley, luego de recibir el dictamen de balística que confirmaba que el arma de Mario Aburto Martínez había sido la que percutió la bala que le quitó la vida a Colosio Murrieta.
El hoy exfiscal Gertz Manero impulsó por segunda vez la hipótesis de un segundo tirador en este crimen, el primero en argumentar algo similar fue el Fiscal Pablo Chapa Bezanilla.
Entre 2023 y 2024, la FGR solicitó dos veces la orden de aprehensión contra el exagente a Jesús Chávez Hernández, Juez Quinto de Distrito de Procesos Penales Federales en Toluca, quien la negó en ambas ocasiones.
Fue en su tercer intento, en septiembre de 2025, cuando se otorgó la orden de captura contra Sánchez Ortega, quien fue detenido dos meses después e internado en el penal de máxima seguridad del Altiplano.
La FGR de Gertz revivió la existencia de un segundo tirador, Sánchez Ortega, que participó en el magnicidio en contra del excandidato presidencial y sostuvo que este atacante está relacionado con el exsecretario de Seguridad Genaro García Luna, actualmente encerrado en los Estados Unidos. Sánchez Ortega estaba asignado al equipo de seguridad de Colosio y tiene un parecido físico con Aburto Martínez.
La acusación contra Sánchez Ortega
En el tomo 3 del Informe de la investigación del homicidio del licenciado Luis Donaldo Colosio Murrieta elaborado por la Subprocuraduría Especial para el Caso Colosio, señalaba que Sánchez Ortega fue detenido por personal de la policía municipal después del atentado “‘cuando corría hacia un vehículo volkswagen’ (según su versión porque se apresuró a avisar su superior jerárquico lo que había visto) y porque ‘su chamarra de color blanco se encontraba manchada de sandre’, según estabalece el parte informativo del día 23 de marzo de 1994”.
El informe señala que aunque la prueba de rodizonato de sodio que se le practicó resultó positiva, “más tarde, al no encontrarse alguna imputación directa en su contra y sí, por el contrario, testimonios que lo ubicaban fuera del círculo cercano al lugar del crimen se le dejó en libertad con las reservas de ley, lo que aumentó las sospechas de que por su calidad laboral este agente hubiera participado en el atentado”.
El documento señala que Sánchez Ortega estaba en el lugar, según explicó Alejandro Ibara Borbón, subdelegado del CISEN en Tijuana, para recabar “información del ambiente sociopolítico” y se le comisionó junto a los agentes Moisés Aldana Pérez y José Luis Pimental a cubrir la gira. También se señaló que al momento de su detención tenía una credencial de reportero, profesión que había ejercido años antes en Tijuana.
En el informe de la Subprocuraduría Especial para el Caso Colosio se señala que la mancha de sangre “es probable que haya ocurrido en el traslado que se hizo del candidato de la camioneta Blazer a la ambulancia en Lomas Taurinas”.
Con respecto al resultado positivo de haber disparado un arma de fuego, sostiene: “la carencia de pruebas que desvirtúe esta negativa (de haber disparado) y la imposibilidad de que por sí sola la aplicación de rodizonato de sodio confirme lo contrario, no es posible determinar si disparó contra el licenciado Luis Donaldo Colosio, o si realizó un disparo en algún lugar, pero sin evidencia alguna de que haya sido en Lomas Taurinas durante la terminación del mitin, existiendo la posibilidad técnica de que el resultado de la prueba química haya sido un falso-positivo”.



