
- La FIFA está nuevamente en el ojo del huracán, esto luego de que el Presidente Trump confirmara que solicitó a Infantino que “revisara” la sanción que se impuso contra el delantero Balogun.
Ciudad de México, 6 de julio (SinEmbargo).- El Presidente de Estados Unidos (EU) reconoció esta mañana que rompió con el principio de equidad del torneo futbolístico más grande del planeta cuando dijo que había solicitado al presidente del organismo rector del futbol mundial la revisión que finalmente condujo a la sorprendente anulación de la suspensión de un partido de un jugador estadounidense en el Mundial.
Trump declaró que no estaba de acuerdo con la decisión del árbitro de mostrarle la tarjeta roja, sin saber qué es una tarjeta roja, como admitió. El beneficiario es Folarin Balogun, quien estaba impedido a jugar el partido de eliminación directa de este lunes contra Bélgica. Dijo que llamó al máximo dirigente del futbol para expresar su desacuerdo. “Eso no fue una falta, ni siquiera una infracción”, comentó Trump a los periodistas en el Despacho Oval.
En paralelo, este enfrentamiento agravó las tensiones entre Estados Unidos y Europa. Se trata de un nuevo giro. Funcionarios belgas y figuras del futbol europeo expresaron su indignación por la readmisión del jugador estadounidense sancionado antes de un partido contra Bélgica. La relación transatlántica ya venía sometida a tensión. Líderes irán a Turquía para una cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), lo que genera gran expectación. Pero ahora, muchos en Europa también están indignados por lo que consideran “una injerencia del Presidente estadounidense en el futbol”.
Trump confirma que pidió a la FIFA
Esta situación puso, nuevamente, a la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) en el ojo del huracán, ya que el propio Trump confirmó personalmente y ante medios de comunicación que solicitó a la FIFA que “revisara” la sanción que impuso contra el delantero estadounidense, y pese a las imágenes que confirman la infracción que Balogun cometió contra Tarik Muharemovic, defensa de la Selección de Bosnia y Herzegovina.
“Vi la jugada, y soy una persona que ama los deportes… Eso no fue una falta. Ni siquiera fue una infracción… Este árbitro, que es un poco sospechoso si revisas su historial. Tomó una decisión que nadie podía creer… Es nuestro mejor jugador, o uno de nuestros mejores jugadores. Y le sacó una tarjeta roja. No sabía qué significaba eso… Sí, pedí una revisión por parte de la FIFA”, comentó sin filtros.
El pasado 1 de julio, se llevó a cabo en encuentro entre la Selección de la Unión Americana y la de Bosnia y Herzegovina, mismo en el que el cuadro estadounidense salió victorioso con dos goles a favor. Sin embargo, durante el partido, Balogun recibió una tarjeta roja y fue expulsado por el pisotón que cometió contra el defensa europeo Tarik Muharemovic, quien recibió el impacto en el tobillo.
Aunque tras el golpe, Claus no marcó de inmediato la falta, pese que encontraba a pocos metros del incidente, fue una llamada del árbitro del VAR la que alertó de lo sucedido, tras lo cual se realizó una revisión de los hechos y se confirmó la falta del delantero estadounidense, a quien se le sancionó con suspensión, por lo que, en un inicio no jugaría en el partido de Estados Unidos contra Bélgica.
Sin embargo, la presión del mandatario republicano dio un giro a la sanción, lo que ya despertó la molestia entre funcionarios y personalidades del mundo del futbol. Uno de los primeros en reaccionar fue Joseph Blatter, expresidente de la FIFA, quien reprochó este lunes al organismo la posible influencia de la Casa Blanca en retirar la tarjeta roja a Balogun, quien podrá participar en el partido ante Bélgica de los octavos de final de este Mundial 2026.
Blatter sostuvo que «el futbol nunca debe convertirse en un patio de recreo para el poder político», dijo. «Las tarjetas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas. Se anulan por reglas, evidencia y organismos independientes. Si un Presidente de Estados Unidos interviene con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, la pregunta es inevitable: ¿Hacia dónde vas, FIFA?», expresó el suizo en su cuenta de X, donde defendió también que el futbol «nunca» debe convertirse en un «patio de recreo para el poder político».
Por su parte, la Unión de Asociaciones Europeas de Futbol (UEFA) también calificó como «injustificable» la suspensión por parte de la FIFA de la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun en el partido del dieciseisavos de final del Mundial de futbol contra Bosnia y Hezergovina, que, según el organismo continental, «traspasa una línea roja» y pone «en entredicho» la integridad del torneo.
«La decisión de ayer de suspender, durante un periodo de prueba de un año, la aplicación de la suspensión automática de un partido tras la tarjeta roja mostrada al jugador Folarin Balogun ha traspasado una línea roja», señala este lunes el máximo organismo de futbol continental en un comunicado.
El organismo presidido por Aleksander Ceferin recordó que el futbol se basa en normas que son la «base de una competición justa, honesta y transparente». «A veces, las normas están abiertas a interpretación. En este caso, no. Una suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un órgano competente para su aplicación», indicó.
Asimismo, la UEFA subrayó que este es un «principio consagrado» en el reglamento y que «no puede ser objeto de excepciones». «Y mucho menos en plena fase de un torneo en el que otros muchos jugadores se han encontrado en la misma situación y han cumplido su suspensión con normalidad», indicó.
A su juicio, cuando los «guardianes de las normas ya no garantizan su certeza, la integridad del juego queda en entredicho y se socava la credibilidad de una competición». «Del mismo modo, dicha decisión sienta un precedente en el torneo en curso, en el que situaciones similares exigirán ahora un trato igualitario, en detrimento de la competición», añadió
El futbol es, según la UEFA, el deporte más querido del mundo porque es un «deporte hermoso y se goza de confianza porque se juega en todas partes con las mismas reglas». «Un torneo nunca es un caso aislado y, si el torneo en cuestión es el Mundial, tiene el poder de generar consecuencias positivas o negativas para el deporte en su conjunto. Manifestamos nuestra incredulidad ante una decisión sin precedentes, incomprensible e injustificable», concluyó.
Balogun vio la tarjeta roja por un pisotón al defensa bosnio en el minuto 64 del partido de los dieciseisavos de final del Mundial, y se iba a perder el partido de octavos de este lunes contra Bélgica. En cambio, la FIFA puso en suspenso su sanción y el delantero estará disponible para el entrenador estadounidense, Mauricio Pochettino. «¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y corregir una tremenda injusticia!», escribió el mandatario estadounidense en su red social X tras conocer esta decisión.
Infantino se pronuncia
La FIFA difundió declaraciones de su presidente Gianni Infantino, en las que éste defiende la autonomía del organismo. “He visto los comentarios públicos con respecto a la decisión del Comité Disciplinario independiente de la FIFA relacionada con la suspensión de Folarin Balogun, y me gustaría reiterar un principio fundamental de la gobernanza de la FIFA», dijo y destacó que “Los órganos judiciales de la FIFA son independientes».
Aunque Infantino reconoció que sí recibió una llamada del Presidente Trump, sostuvo que hizo de su conocimiento que en el caso de Balogun se abrió un proceso que «involucraba a los órganos judiciales independientes de la FIFA» y que éstos serían los que en su momento emitirían su veredicto en esta situación.
“Los órganos judiciales de la FIFA son independientes. Operan de manera autónoma, aplican el Código Disciplinario de la FIFA y deciden los casos en base a las regulaciones aplicables y los hechos específicos ante ellos. Su independencia es esencial para la credibilidad e integridad del futbol, y esto debe respetarse siempre», afirmó el dirigente de la FIFA, quien aseguró que en todo momento respeta «las decisiones del Comité Disciplinario de la FIFA», pese a que a veces no está de acuerdo con ellas.
“Sí, discuto regularmente asuntos relacionados con la Copa Mundial de la FIFA con el Presidente de los Estados Unidos, y en este asunto, recibí una llamada del Presidente Donald Trump, tal como recibo llamadas de jefes de Estado, funcionarios gubernamentales, partes interesadas en el futbol y ejecutivos empresariales de todo el mundo sobre muchos temas diferentes. Durante nuestra conversación, expliqué que había un proceso legal en curso que involucraba a los órganos judiciales independientes de la FIFA y que el caso sería decidido en su momento por los órganos competentes. Así es como funciona el sistema de la FIFA, y es un principio que siempre defenderé».
El Presidente estadounidense justificó su petición a la FIFA argumentando que “no puedes dejar a los equipos sin sus mejores jugadores”. El republicano también confirmó que habló sobre el tema con Infantino, pese a reconocer que no entiende de futbol y mucho menos su reglamento, no obstante, sostuvo que no se trató de una falta, sino de un choque por “casualidad” entre dos jugadores.
“Sí, lo hice, hablé con Gianni, que es muy respetado, que ha organizado la Copa del Mundo más exitosa de la historia”, dijo Trump. “Le dije: Gianni, tenemos todos estos partidos, cada uno está resultando ser una Super Bowl. Y soy una persona a la que le encantaban los deportes, que era un buen deportista, y entiendo muy bien de deporte, y eso no fue una falta, ni siquiera fue una infracción. Había dos tipos corriendo a toda velocidad que, por casualidad, chocaron entre sí”, detalló.
En conferencia de prensa, Trump insistió en que fue un incidente y que la sanción fue injusta para la Selección estadounidense, lo que lo motivó a llamar a Infantino para echar abajo la sanción. “Dos jugadores chocaron, se enredaron un poco, él no hizo nada malo, y es nuestro mejor jugador, o uno de nuestros mejores jugadores, y le sacaron tarjeta roja. No sabía qué significaba eso. No pensé que significara gran cosa”, dijo.
“Luego empecé a oír que eso significa que no puede jugar en el próximo partido, al menos en el próximo. Dije: ‘Vaya, si le hubiera pasado a otro jugador, habría sido injusto, pero cuando te quitan a tu mejor jugador y te dicen que no puedes jugar, eso es muy injusto. Es que, ya sabes, una cosa es sancionar a alguien para un partido, pero ¿cómo se le sanciona para un partido que aún no se ha jugado? Es muy injusto, no se puede hacer eso. Así que sí, solicité una revisión por parte de la FIFA”, relató.
De acuerdo con el Código Disciplinario de la FIFA, las apelaciones contra las tarjetas rojas directas no están admitidas. La FIFA aludió al artículo 27 de su Código Disciplinario para suspender la sanción contra Balogun. En dicho artículo se señala que el organismo tiene total autoridad para “suspender la implementación de una medida disciplinaria”, con lo que en cualquier momento puede echar abajo las decisiones de los árbitros.
«De conformidad con el artículo 27, la suspensión automática del jugador estadounidense Folarin Balogun queda suspendida por un periodo de prueba de un año», indicó la FIFA sobre el caso del delantero, quien sólo conservará la tarjeta roja en su expediente y estará a prueba por un año, tras el cual, si reincide con “otra infracción de similar naturaleza y gravedad”, será sancionado con un partido.
La Real Federación Belga de Futbol (RBFA) expresó el domingo su «descontento» con la FIFA y exigió una explicación al organismo internacional de futbol sobre su determinación de suspender la sanción contra Balogun, «con el fin de proteger los derechos legítimos de todas las naciones participantes y defender los principios generales del juego limpio en nuestro deporte, tanto en la actualidad como en futuras ediciones de la Copa Mundial de la FIFA”, precisó.
En respuesta, la RBFA recibió la decisión del Comité de Apelación de la FIFA, firmada por su miembro, el Sr. Salman AlAnsari, que declara inadmisible el caso de la RBFA y confirma la decisión anterior que permitía jugar al jugador estadounidense Folarin Balogun», indicó el organismo en un comunicado en su página web.
El ente recalcó que «hasta la fecha, aún no ha recibido los fundamentos de esta decisión, ni la información que ha solicitado desde el inicio del procedimiento», que consisten en «una copia de la decisión y la justificación que declara al jugador elegible, así como el informe del árbitro». «Esto constituye una infracción de las normas de la FIFA» advierte. «La RBFA ha informado a la Federación de Futbol de Estados Unidos que impugna la elegibilidad del jugador, en caso de que éste figure en la alineación del árbitro. Esto deja abiertas todas las demás acciones legales», sentenció.
A través de un comunicado, la Federación belga declaró que la FIFA no les informó su decisión ni les brindó una explicación al respecto de la misma. La Federación se mostró «sorprendida» y subrayó la negativa de la FIFA a responder a su «petición legítima de información» sobre unos hechos que Bélgica conoció por los medios de comunicación. Asimismo, la RBFA envió una carta a la FIFA solicitando una copia de la decisión, una explicación del proceso seguido y exponiendo su posición con respecto a la normativa aplicable.
Sin embargo, «como única respuesta», la FIFA le remitió un escrito indicando que «consideraba esta correspondencia como una apelación, que se había designado un juez y que la RBFA disponía de tan sólo unas horas para completarla», pero no proporcionó en dicha carta «ninguna información» sobre la decisión por la que Bélgica pedía explicaciones. «Si bien la RBFA sólo buscaba explicaciones legítimas, la FIFA creó la apelación y se aseguró de inmediato de que fuera declarada inadmisible», acusa la Federación belga en el comunicado,
Recordó que las propias reglas de la FIFA para que una apelación sea admisible debe responder a un «dictamen motivado comunicado previamente al apelante»; algo que no se da en este caso dado que el organismo internacional no ha comunicado formalmente nada a Bélgica. La Federación belga subrayó que, «para que quede claro, hasta el momento, la RBFA aún no ha recibido ninguna decisión ni explicación de la FIFA al respecto. Por lo tanto, no le queda otra alternativa que impugnar la elegibilidad del jugador para el próximo partido».
Además de la falta de información sobre el caso, los belgas también es castigado con la «suspensión automática», y ello a pesar de que esta referencia apareció en «todas las reuniones previas» de los cuatro partidos que la Selección belga ha jugado hasta llegar a octavos. «La RBFA preguntó a la FIFA, tanto verbalmente como por escrito, sobre los motivos de este cambio, pero una vez más no recibió respuesta», concluyó el primer comunicado.
Inglaterra pide aplicar las normas por igual
Tras explotar el caso de Balogun, el legislador británico Noah Law envió una carta a Gianni Infantino en la que solicitó que a Jarell Quansah, defensa de la Selección de Inglaterra, se le aplique la misma regla que al seleccionado estadounidense y que también se le permita jugar en el próximo partido de los ingleses contra la Selección noruega, pese a que Quansah recibió tarjeta roja por una falta contra el mexicano Jesús Gallardo en el juego de este domingo.
«Si bien considero correcto que Jarell Quansah recibiera esa tarjeta roja y que las normas arbitrales deban aplicarse de manera coherente, creo que sería acertado aplazar su suspensión hasta la conclusión de este Mundial», escribió Law en su misiva, en la que refirió el polémico caso de Folarin Balogun y destacó que las normas se deben aplicar “por igual a todas las naciones participantes”.
«La integridad de cualquier gran torneo internacional depende no sólo de que los jugadores y los árbitros respeten las normas, sino también de que dichas normas se apliquen por igual a todas las naciones participantes. Estoy seguro de que no podremos justificar una situación en la que un jugador se beneficie de un aplazamiento de su sanción mientras que otro, en circunstancias sustancialmente similares, no lo haga», subrayó el legislador británico.
Law enfatizó la importancia del asunto en un momento en que el orden “internacional está “amenazado”. «En un momento en que nuestro sistema multilateral y el orden internacional basado en normas se encuentran amenazados, le insto a tratar este asunto con la máxima seriedad», concluyó. (Con información de Europa Press)



