
- «La sombra del narcotraficante preso en Estados Unidos estuvo presente en el mitin de apoyo a la gobernadora María Eugenia Campos y a la CIA».
Por Álvaro Delgado
Aunque Vicente Fox y Felipe Calderón no mencionaron a Genaro García Luna, en cuyos gobiernos lo encumbraron para proteger al Cártel de Sinaloa, la sombra de este narcotraficante preso en Estados Unidos estuvo presente en el mitin de apoyo a la gobernadora María Eugenia Campos y a la CIA, el sábado, en Chihuahua, cuyo poder e influencia —no se olvide— viene desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, quien lo mandó a Tijuana a rescatar a un implicado en el asesinato de Luis Donaldo Colosio, el 23 de marzo de 1994, hasta los multimillonarios contratos a sus empresas que le otorgó Enrique Peña Nieto y hasta el propio PAN de Gustavo Madero.
Porque, en efecto, el narcotraficante García Luna une a los cinco expresidentes vivos del PRIAN, quienes desde hace meses despliegan un inusitado activismo en los circuitos financieros, económicos, políticos y mediáticos de Estados Unidos, España y México contra el gobierno de Claudia Sheinbaum, en una ofensiva que ha reconciliado después de dos décadas a Fox y Calderón, por lo menos de dientes para afuera, en un ejemplo para que Salinas y Ernesto Zedillo Ponce de León se perdonen también después del pleito por el “error de diciembre” y el encarcelamiento de Raúl Salinas de Gortari.
Debe celebrarse que Calderón haya salido de su escondrijo en España para levantar la voz en Chihuahua, así sea con mentiras —“sé lo que es ser perseguido con todo el aparato del Estado por venganza, por envidia o por intereses políticos”—, y que Salinas de Gortari y Zedillo cabildeen para que las calificadoras castiguen al gobierno de Sheinbaum y para que medios extranjeros impulsen una narrativa sobre la protección a los grupos criminales, aunque esta imputación involucra a esos mismos cinco expresidentes. Está bien que se unan otra vez y de una vez que abiertamente apoyen la candidatura presidencial de Ricardo Salinas Pliego.
Pero también hay que recordar lo que los une, intereses y personajes, uno de los cuales es justamente el narcotraficante García Luna.
En el mitin de Chihuahua, estuvo el presidente de Mexico y el secretario de Gobernación que dejaron huir al narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán del penal de alta seguridad de Puente Grande, Jalisco, Fox y Santiago Creel, justo en la fecha, en enero de 2001, que García Luna asumía la jefatura de la Policía Judicial Federal para transformarla en la Agencia Federal de Investigación (AFI). Y ya con Calderón, pese a la información que era narco, ascendió a secretario de Seguridad Publica, desde donde protegió al Cártel de Sinaloa, razón por lo que está preso y sentenciado en Estados Unidos.
No sólo eso: Siendo funcionario del gobierno de Calderón, García Luna recibió a través de sus empresas y socios diez contratos por 316 millones de dólares de la Policía Federal y del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social. Con Peña Nieto, ya como particular, recibió otros 19 contratos por 40 millones de dólares y otros por 363 millones de pesos. Parte de estos recursos ya han sido devueltos a la arcas de México.
Ni Fox ni Calderón han dicho una sola palabra de estos casos de corrupción de García Luna, quien hizo carrera hasta llegar a ser director general operativo en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), el organismo de inteligencia creado por Salinas de Gortari, quien lo envió a Tijuana, tras el asesinato de Colosio, para recatar al agente Jorge Antonio Sánchez Ortega, señalado por la Fiscalía General de la República (FGR) de ser el segundo tirador contra el candidato presidencial del PRI y detenido en noviembre de 2025.
La relación de García Luna con Salinas de Gortari era tan estrecha que fue uno de los invitados a una reunión de amigos en la casa del expresidente, pasada la elección del 2012, según contó a sus allegados el líder sindical Carlos Romero Deschamps. Con Zedillo, entre 1999 y el 2000, el narcotraficante fue coordinador general de la Policía Federal Preventiva, creada por Jorge Tello Peón, implicado en el caso Colosio como director general del Cisen y quien dio la instrucción de rescatar a Ortega Sánchez, preso en el penal del Altiplano.
Con unos más que con otros, el narcotraficante Genaro García Luna sirvió a los cinco expresidentes de Mexico que han estado involucrados también en casos de narcotráfico. No se olvide que, antes de ser asesinado, en 2003, el comandante Guillermo González Calderoni reveló que Salinas ordenó al narcotraficante Juan García Ábrego asesinar a Román Gil Heráldez y Francisco Xavier Ovando, colaboradores de Cuauhtémoc Cárdenas, cuatro días antes de las elecciones de 1988, cuyo fraude electoral dio origen a un gobierno que protegió a ese capo, detenido en 1996 con Zedillo.
Quizá a estas complicidades se refería Maru Campos cuando el sábado dijo que “antes había gobernantes que se coludían con el narco, y eso ya de por sí era muy grave, pero el gobierno era quien seguía teniendo el control”, y quizá se refería también a cómo dos de sus allegados contrataron cuando estaban en el PAN a la empresa de García Luna, Glac Segurity Consulting Tecnhnology, Risk Management, S.C., por un millón 160 mil pesos, para “asesoría y análisis en procedimientos de recursos humanos en el CEN”.
En efecto, esta contratación por parte del CEN del PAN encabezado por Madero Muñoz la hizo el tesorero, Carlos Olson San Vicente, actual diputado del PAN en Chihuahua, y cuyo secretario general de ese partido era el también chihuahuense Fernando Álvarez Monje, actual secretario particular de la gobernadora Campos. Fue el mismo equipo político del PAN que, en 2013, avaló la candidatura a diputada de Sinaloa de Lucero Sánchez López, novia del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, y fue Calderón el que avaló la candidatura de Mario López Valdés a gobernador de ese estado, vinculado también al Cártel de Sinaloa.
Sí: Que se meta a la cárcel a quienes se compruebe que se amafiaron con el narcotráfico, pero que no se pida que olvidemos lo que ya se ha comprobado y aquí se ha descrito. No sean hipócritas.



