
- Luego de registrarse en la capital el primer caso en personas, las autoridades piden estar alerta ante la presencia de cualquier indicio que requiera atención oportuna.
Ciudad de Mexico, 28 de mayo (SinEmbargo).- La presencia del gusano barrenador en humanos ha encendido alertas sanitarias en México, luego de que autoridades federales confirmaran casos de miasis por este parásito en el país tanto en animales como en humanos.
El Reporte de la Semana Epidemiológica 19 de 2026 confirmó un contagio en humanos en la capital del país, aunque las autoridades sanitarias no precisó la Alcaldía.
La Secretaría de Salud ha registrado en lo que va del año 235 casos humanos vinculados con esta enfermedad. Aunque se trata de una infestación más común en animales, también puede afectar a las personas cuando las larvas de la mosca depositan huevos en heridas abiertas, mucosas o lesiones cutáneas expuestas.
Qué es y cómo se presenta
Infografía que muestra los casos acumulados de miasis en México en 2025 y 2026.
En lo que va del año se han registrados dos defunciones como consecuencia del gusano barrenador. Imagen realizada con IA para SinEmbargo.mx
La Secretaría de Salud y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) han insistido en que la detección temprana y la higiene son fundamentales para cortar el ciclo de infestación. En el caso de los humanos, el problema no se resuelve por sí solo: requiere atención médica y retiro profesional de las larvas.
De acuerdo con SENASICA, las infestaciones de gusano barrenador ocurren cuando la mosca hembra pone sus huevos en heridas superficiales o en mucosas del hospedero. Las larvas se alimentan del tejido vivo, lo que provoca una lesión que puede empeorar si no se atiende a tiempo.
En humanos, los síntomas más comunes incluyen:
Dolor localizado
Inflamación
Enrojecimiento
Secreción en la herida
Y la presencia visible de larvas.
También puede haber una sensación de movimiento o cosquilleo bajo la piel, causada por la actividad de las larvas en el tejido.
Las autoridades sanitarias advierten que, en algunos casos, la infestación puede generar mal olor en la herida, aumento del tamaño de la lesión y fiebre o escalofríos cuando hay infección bacteriana secundaria.
Cuáles son las señales de alerta
Uno de los puntos que más destacan los materiales de salud consultados es que la miasis puede confundirse al inicio con una infección común, un absceso o una herida que no mejora. Sin embargo, hay signos que deben poner atención inmediata: una lesión dolorosa que se agrava, supuración persistente, larvas visibles o una herida que no cicatriza y empeora con el tiempo.
También debe considerarse el olor fétido en la zona afectada y la presencia de sangrado. Si la lesión está en nariz, boca, ojos o incluso dentro de una herida abierta, la recomendación es buscar atención médica sin demora.
La Secretaría de Salud federal ha señalado que, ante la sospecha, el diagnóstico debe ser realizado por un profesional de salud, quien puede retirar las larvas y valorar si se requiere antibiótico u otro manejo.
Las fuentes oficiales coinciden en que no se debe intentar retirar las larvas en casa sin supervisión médica. Hacerlo puede agravar la lesión y aumentar el riesgo de infección.
El manejo adecuado suele implicar:
Limpieza de la herida
Extracción cuidadosa de las larvas
Tratamiento complementario según la gravedad del cuadro.
En el caso de animales, SENASICA mantiene líneas de reporte y vigilancia específicas; aunque la nota está centrada en humanos, la dependencia subraya que el control en ganado y animales domésticos también forma parte de la estrategia para reducir el riesgo general de contagio.
Cómo prevenir el contagio
La prevención parte de algo básico: evitar que las moscas tengan acceso a heridas abiertas. La recomendación es mantener una higiene personal y del entorno, limpiar de inmediato cualquier lesión y cubrirla adecuadamente para evitar la oviposición de moscas.
Otra medida clave es atender cualquier herida lo antes posible, incluso si parece menor. Las autoridades sanitarias han insistido en que las lesiones expuestas, especialmente en zonas rurales o con alta presencia de animales, requieren vigilancia constante y limpieza cuidadosa.
También se recomienda evitar el contacto con animales que presenten heridas abiertas o signos de infestación, además de revisar con regularidad la piel y las lesiones en personas que viven o trabajan en áreas de riesgo.
La Secretaría de Salud ha reiterado que la higiene y la atención rápida de las heridas son esenciales para romper el ciclo de infestación, por lo que es importante mantener protocolos de limpieza y reportar de inmediato cualquier lesión sospechosa.
SENASICA, por su parte, sostiene que México permanece en vigilancia para detectar y contener la plaga, con énfasis en bioseguridad, control de importaciones de animales y tratamiento temprano de heridas en el ganado. Aunque estas medidas están orientadas al sector pecuario, forman parte del contexto de prevención sanitaria que también protege a la población.

