
- Estados Unidos tiene prisa por resolver su economía antes de las elecciones de noviembre, pero los negociadores mexicanos prefieren un buen acuerdo que uno apresurado.
Ciudad de México, 27 de mayo (SinEmbargo).– Estados Unidos quiere mantener cuantos aranceles pueda con sus principales socios, Canadá y México. A su vez, les está pidiendo que detengan flujos comerciales desde China, a cambio de suavizar esa postura. Y al mismo tiempo, esa potencia, como el resto del mundo, están sufriendo la falta de suministro de energía y de materias primas (escasez provocada por la guerra en Irán), lo que ha generado un menor crecimiento, brotes inflacionarios y mayor inestabilidad económica.
En ese contexto es que ha iniciado la revisión del T-MEC. Tiene como límite el 1 de julio, pero los países involucrados (todo Norteamérica) saben que muy probablemente se extenderán por lo complejo de la relación, pero también porque el mundo ha evolucionado para mal con las recientes decisiones de Donald Trump: sus guerras, los aranceles, las amenazas, las constantes violaciones a los acuerdos internacionales, etcétera.
Muchos de esos efectos adversos, sin embargo, no necesariamente son una desventaja para México. Estados Unidos tiene prisa por resolver su economía antes de las elecciones de noviembre, que son cruciales para Trump. Los negociadores mexicanos, en cambio, prefieren un buen acuerdo que uno apresurado, y eso les da ventajas obvias.
El Secretario mexicano de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, dijo hoy que por instrucciones de la Presidenta Claudia Sheinbaum se convino con la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) una segunda ronda de conversaciones en Washington el 16 y 17 de junio, y una tercera ronda en México el 20 de julio. “Vamos avanzando en una ruta común con los Estados Unidos”, expresó en su cuenta de X. Antes había anunciado que la delegación de USTR había llegado para iniciar “conversaciones formales relacionadas a la revisión del T-MEC”. La Secretaría de Economía será la sede de los encuentros, que durarán hasta el viernes.
Es el arranque formal de las negociaciones. El Canciller mexicano, Roberto Velasco, dijo este lunes a SinEmbargo que las discusiones comerciales no se mezclan con otros temas, como el de seguridad. Ebrard Casaubón dijo la víspera que “nosotros no tenemos prisa, pero tampoco podemos arrastrar los pies, porque el no avanzar podría generar mucha incertidumbre”.
“Hoy inicia el diálogo y va a ser muy bien diálogo, con Secretaría de Economía”, confirmó la Presidenta mexicana. “El día de ayer por la noche el Embajador [Jamieson Lee] Greer habló con el Secretario Ebrard. Los llamó hoy a Gabinete el Presidente [Donald] Trump. Eso fue lo que mencionaron. Entonces todavía está viendo si participará en estos días, pero de todas maneras va a estar atento. Incluso van a tener una reunión por zoom con el Secretario Ebrard, pero sigue muy bien el diálogo”.
Un futuro con aranceles
The Globe and Mail dice hoy que el máximo responsable de comercio de Estados Unidos quiere cambios en las normas comerciales continentales para priorizar el contenido estadounidense en las cadenas de suministro manufactureras. Pero podría dar aranceles preferenciales para la región del T-MEC si Canadá y México aplican aranceles a otros países. Jamieson Greer le advirtió a Canadá en particular que el futuro del sector automovilístico del país podría ser difícil.
“Los aranceles estadounidenses sobre México y Canadá no van a desaparecer”, afirmó. “Vamos a tener aranceles mientras exista un enorme déficit comercial”.
Las exportaciones e importaciones de productos de México batieron récords en abril, con alzas interanuales de 32.6 y 24.1 por ciento respectivamente. Las exportaciones mexicanas registraron su mayor tasa de crecimiento desde junio de 2021 y alcanzaron 72 mil 041.8 millones de dólares. Las importaciones subieron hasta 67 mil 521.8 millones de dólares. México tiene, entonces, un superávit de 4 mil 520 millones de dólares en su balanza comercial.
Canadá aún no inicia conversaciones formales con Estados Unidos. No estará presente en la mesa de negociaciones en Ciudad de México. Pero los tres gobiernos deben decidir el 1 de julio si extienden el acuerdo por 16 años o si optan por un período de revisiones anuales durante 10 años. Funcionarios de los tres países han indicado que prevén este último escenario y que esperan continuar las negociaciones después del 1 de julio.
“Creo que, a lo largo de estas negociaciones, hablaremos de reglas de origen de una manera que potencie el contenido estadounidense en estos productos”, dijo Greer, según The Globe and Mail. Busca reducir “la cantidad de productos chinos que ingresan a las cadenas de suministro estadounidenses a través de Canadá y México”.
Crisis sobre crisis
La realidad es que hay una crisis de suministro de energía y materias primas que afecta a todo el mundo. The New York Times dice hoy que al inicio de la guerra en Oriente Medio, funcionarios y expertos del sector advirtieron que el cierre de una de las vías marítimas más vitales del mundo provocaría una grave escasez de petróleo, gas y otros productos básicos esenciales. Pero tres meses después del bloqueo del Estrecho de Ormuz, esas advertencias se están materializando en todo el planeta.
“Antes de la guerra, aproximadamente una cuarta parte del petróleo crudo transportado por mar del mundo y una quinta parte del gas natural licuado mundial transitaban por el estrecho. La región también se encuentra entre los mayores proveedores mundiales de productos derivados del petróleo y el gas, incluidos fertilizantes y nafta, un líquido utilizado en una amplia gama de productos, desde envoltorios de plástico hasta tintas industriales”, dice en un amplio reportaje.
Gran parte del mundo ha experimentado la crisis principalmente a través de fuertes fluctuaciones de precios, agrega The New York Times. “La escasez de suministros físicos ha afectado a las economías de toda Asia. Los países en desarrollo, especialmente en Asia, han sido los más perjudicados, ya que la escasez de petróleo, gas y sus derivados ha afectado a sectores tan diversos como la agricultura, la cocina y las pruebas de diagnóstico por imagen. Los gobiernos de la región han racionado la electricidad, agotado las reservas de emergencia y buscado desesperadamente suministros alternativos”.



