
- Se presentó el estudio “Barreras en la inclusión, participación y acceso de las niñas y adolescentes a las disciplinas de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM).
- La meta es clara…la participación femenina en la tecnología y la inteligencia artificial no debe ser una cuestión de cuotas, sino el motor de una innovación ética y humana que posicione al Estado de México a la vanguardia nacional.
- El secretario General del SNTE sección 17 del Valle de Toluca, Geraldo Benoit, indicó que la Nueva Escuela Mexicana obliga a formar estudiantes humanistas y solidarios, pero también capaces de enfrentar los retos científicos y tecnológicos del presente, sin embargo, advirtió que persisten problemas como la falta de conectividad, carencias tecnológicas y desigualdad de oportunidades en diversas comunidades escolares, por lo que insistió en incrementar la inversión pública en educación STEM.
Por Ana Valeria Castro
Toluca, México a 11 de Mayo de 2026.- En un encuentro histórico que reunió al Poder Legislativo, autoridades educativas y a la cúpula sindical del magisterio mexiquense, se presentó el estudio “Barreras en la inclusión, participación y acceso de las niñas y adolescentes a las disciplinas de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM)”, elaborado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
El evento, celebrado en el Congreso local, no solo sirvió para exponer la cruda realidad de la exclusión progresiva de las mujeres en la ciencia, sino para consolidar un frente común que busca traducir diagnósticos en leyes y prácticas de aula.
El Diputado Rigoberto Vargas Cervantes, presidente de la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología, fungió como anfitrión y destacó que la importancia de este informe de UNICEF radica en su capacidad de transformar la realidad social en «conocimiento medible y útil».
“En educación, contar con evidencia no es opcional; es la base para diseñar políticas públicas que realmente cambien realidades”, afirmó.
Vargas Cervantes recordó que el pasado 22 de octubre presentó una iniciativa para reformar la Ley de Educación y la Ley de Ciencia y Tecnología estatal, inspirada en la astrofísica Julieta Fierro. Su propuesta, dijo, busca incorporar la orientación vocacional con perspectiva de género, evitando que sueños como el de «Sofía», una niña que prefería pintar planetas que jugar a «la casita», se vean truncados por limitaciones estructurales.
En tanto, los líderes de las secciones sindicales del SNTE sección 17 y 36, Valle de Toluca y Valle de México, así como y el SMSEM coincidieron en que, aunque la ley es el marco, la verdadera batalla se libra en el salón de clases.
El Profesor José Alfredo Geraldo Benoit, secretario General del SNTE sección 17 del Valle de Toluca, afirmó que las y los docentes son pieza clave para despertar vocaciones científicas y fomentar el pensamiento crítico, por ello, reconoció la disposición de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez para impulsar estrategias educativas orientadas a disminuir desigualdades y fortalecer el acceso a herramientas tecnológicas.
Geraldo Benoit, indicó que la Nueva Escuela Mexicana obliga a formar estudiantes humanistas y solidarios, pero también capaces de enfrentar los retos científicos y tecnológicos del presente, sin embargo, advirtió que persisten problemas como la falta de conectividad, carencias tecnológicas y desigualdad de oportunidades en diversas comunidades escolares, por lo que insistió en incrementar la inversión pública en educación STEM, por ello, dijo que el reto es vincular el aprendizaje STEM con la realidad cotidiana, además de unir la formación científica con la dimensión socioemocional y humana.
La maestra Mónica Miriam Granillo Velazco, dirigente de la Sección 36, Valle de México calificó de «alarmante» que en México solo el 30 por ciento de quienes eligen carreras STEM sean mujeres, e indicó que el interés por la ciencia se diluye conforme las niñas avanzan en su trayectoria educativa debido a estereotipos arraigados.
“La desigualdad no inicia al elegir una carrera, sino mucho antes. La escuela debe dejar de ser un espacio que perpetúe brechas para convertirse en el lugar donde comiencen a cerrarse”, sentenció.
El dirigente del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM), Jenaro Martínez Reyes, fue contundente al señalar que el primer paso es aceptar que existe un problema estructural. Con una base magisterial donde 76 mil de los 105 mil agremiados son mujeres, Martínez Reyes ve una «oportunidad de oro» para que las docentes actúen como referentes y mentoras.
Por ello, Martínez Reyes, consideró indispensable reconocer que el problema existe para poder atenderlo de fondo, y sostuvo que no basta con incluir principios en las leyes si estos no llegan a las aulas y a la práctica cotidiana y añadió que el reto principal consiste en eliminar estigmas y evitar que las niñas interioricen ideas que limiten su participación en disciplinas científicas
En este sentido, propuso integrar estos hallazgos en los cursos de profesionalización del SMSEM para que los maestros rompan el «efecto Pigmalión» (predisposiciones negativas sobre el talento de las alumnas).
Finalmente, Magdaleno Reyes Ángeles, Director General de los Servicios Educativos Integrados al Estado de México (SEIEM), aportó una visión técnica y humana, destacando que el estudio de UNICEF muestra cómo la autoconfianza de las niñas decae drásticamente al pasar de la primaria a la secundaria.
Reyes Ángeles enfatizó la necesidad de llevar la ciencia a los contextos más vulnerables como la educación indígena con el acceso a STEM en comunidades originarias es una «acción de justicia social»; así como crear entornos óptimos, los cuales, dijo, sigan la línea de la gobernadora Delfina Gómez, que busca que las instituciones sean espacios de libertad donde las niñas jueguen, canten y aprendan sin miedo al error o al juicio.
El evento concluyó con el reconocimiento a Astrid Hollander y Paola Gómez de UNICEF por su metodología rigurosa y con la meta clara; en donde la participación femenina en la tecnología y la inteligencia artificial no sea una cuestión de cuotas, sino el motor de una innovación ética y humana que posicione al Estado de México a la vanguardia nacional.


