
- La mandataria federal subrayó que si México va a explotar gas no convencional, «tiene que ser de una manera sustentable» para que «los impactos ambientales se disminuyan al máximo».
Ciudad de México, 8 de abril (SinEmbargo).– La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo (CSP) ha hecho esta mañana un anuncio de gran trascendencia para México. Es un anuncio, y una pregunta. Dijo que tenemos mucho gas no convencional a 100 metros de Texas. Mucho. De hecho, es del mismo gas que consumimos, que Estados Unidos (EU) sí extrae y nos vende. El asunto es que necesita extraerse con técnicas que han sido cuestionadas porque contaminan. Hay ya mejores tecnologías y se están explorando, pero es necesario saber que contaminan.
Pero ese gas le daría viabilidad al desarrollo inmediato y futuro de la Nación mexicana. Nos haría autosuficientes y acabaría con la dependencia a las importaciones de Estados Unidos, en un mundo que se lanza a guerras por la energía. Es un tema hasta de soberanía, pues.
La pregunta de la Jefa del Estado mexicano a las y los ciudadanos es: ¿vamos por ese gas? Es nuestro. ¿Lo extraemos?
Los trabajos sobre estos yacimientos no convencionales que contienen gas y petróleo los hará Petróleos Mexicanos (Pemex), aunque un grupo interinstitucional de científicos trabaja en encontrar respuestas al reto de la contaminación. El director de la petrolera mexicana, Víctor Rodríguez Padilla, presentó en la «mañanera» un plan a corto y mediano para incrementar la producción de gas natural. Ese proyecto ya contempla técnicas menos contaminantes.
Rodríguez estimó que para 2035 México podría alcanzar una producción adicional de tres mil 196 millones de pies cúbicos diarios de gas natural. Hoy producimos dos mil 300 millones de pies cúbicos diarios. La Secretaria de Energía, Luz Elena González, aseguró esta mañana que sería necesario incrementar la producción nacional de este gas y reducir la dependencia de exportaciones. Sheinbaum Pardo enfatizó justo allí, en los riesgos de depender de Estados Unidos. Puso como ejemplo a Europa y Asia, que dependen de la energía de otras regiones.
El plan de México para aumentar producción de gas natural
El Gobierno federal dio a conocer un ambicioso plan a 10 años para incrementar en al menos 261 por ciento la producción de gas natural, con el objetivo de reducir la dependencia de importaciones, a partir del aprovechamiento de yacimientos —incluidos los no convencionales— ubicados en el Golfo de México, algunos a escasa distancia de Texas. No obstante, la viabilidad del proyecto aún se analiza debido a sus posibles impactos ambientales.
Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum reveló que su Gobierno analiza la posible explotación de gas no convencional, aunque destacó que la decisión dependerá de criterios técnicos y ambientales.
«La pregunta es: ¿explotamos el gas no convencional? ¿Sí o no? ¿Por qué sí? Pues porque nos da más soberanía energética. ¿Por qué no? Pues porque tiene impactos ambientales», declaró.
Si se acepta dicho plan para aprovechar esos yacimientos, la meta sería pasar de una producción de dos mil 300 millones de pies cúbicos diarios —registrada en 2025— a ocho mil 310 millones de pies cúbicos diarios hacia 2035, esto mediante el aprovechamiento de yacimientos convencionales y no convencionales localizados principalmente en el Golfo de México y otras cuencas del país.
“El gas natural es un insumo estratégico para el país. Como lo ha señalado la Presidenta, la energía no es una mercancía común y corriente, sino un elemento estratégico para el crecimiento”, afirmó Luz Elena González Escobar, titular de la Secretaría de Energía (Sener).
Actualmente en México se consumen alrededor de nueve mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural, de los cuales al menos el 75 por ciento se importa, principalmente de Estados Unidos, mientras que el 25 por ciento restante se produce a nivel nacional. En ese sentido, el planteamiento oficial apunta a que si se logra elevar la producción nacional a niveles cercanos a la demanda total, se podría revertir la dependencia externa en este energético.
Desde Palacio Nacional, el Gabinete de Energía, particularmente el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, indicó que el plan busca aprovechar los recursos disponibles en el país. A su vez, señaló que México cuenta con importantes reservas de gas natural que no han sido plenamente explotadas, en un contexto de creciente consumo interno. Se trata de yacimientos convencionales y no convencionales. También mencionó que, aunque México dispone de fuentes primarias de energía, el gas natural no se aprovecha en su totalidad.
La Secretaria de Energía insistió que existe una alta dependencia de importaciones, ya que cerca del 75 por ciento del gas consumido proviene del extranjero, y de ese total, aproximadamente el 80 por ciento llega desde Texas y el 20 por ciento desde California. Asimismo, se precisó que el gas importado es, en su mayoría, gas shale, extraído mediante fracturamiento hidráulico. Esta dependencia, advirtieron las y los funcionarios, implica riesgos para la soberanía energética del país y muestra vulnerabilidad ante eventos climáticos o decisiones externas que escapan al control nacional.
Respecto a la ubicación de los recursos, se detalló que el gas convencional se encuentra principalmente en el sur de la República, en la región del Golfo de México, particularmente en Veracruz; así como en la cuenca de Sabinas-Burro-Picachos, al norte. En tanto, el gas en aguas profundas se localiza en el Golfo.
En ese contexto, la Presidenta explicó que mientras el gas convencional se encuentra en yacimientos concentrados donde puede extraerse mediante la presión natural, el gas no convencional está atrapado en formaciones rocosas, lo que requiere técnicas como la perforación horizontal y la inyección de agua con arena para liberarlo.
La mandataria mexicana contó que, en sus primeras etapas, este tipo de explotación utilizaba químicos altamente dañinos y grandes volúmenes de agua, lo que generaba riesgos de contaminación y otros impactos ambientales. Por ello, apuntó que su Gobierno ha descartado avanzar bajo esos esquemas.
En ese sentido, informó que desde hace varios meses un equipo técnico ha revisado experiencias internacionales, incluyendo visitas a Texas, Canadá y California, con el objetivo de analizar nuevas tecnologías para la extracción de gas no convencional que reduzcan los impactos ambientales.
Entre los avances identificados, Claudia Sheinbaum mencionó el uso de sustancias menos agresivas —incluso de origen orgánico—; así como alternativas como el reciclaje de agua, el uso de agua salada o no potable; y el aprovechamiento de agua proveniente de minas, algo que permitiría disminuir el consumo de recursos hídricos.
No obstante, enfatizó que cualquier decisión deberá sustentarse en evidencia científica. Ante este panorama, anunció la creación de un comité integrado por especialistas en agua, cambio climático y otras áreas, que evaluará la viabilidad de estas tecnologías.
Sheinbaum adelantó que el comité será presentado en los próximos días y que trabajará durante al menos dos meses, a fin de emitir una recomendación técnica que determine si es factible avanzar en la explotación de gas no convencional bajo criterios de sustentabilidad.
El plan presentado contempla un crecimiento gradual de la producción. Para 2026, se prevé que la producción base de Pemex aumente a dos mil 756 millones de pies cúbicos diarios. Para 2028, se estima alcanzar tres mil 903 millones de la producción base, más 278 millones provenientes de yacimientos convencionales y 279 millones adicionales de geología compleja.
Hacia 2030, la proyección considera cuatro mil 049 millones de producción base, a los que se sumarían 663 millones de yacimientos adicionales y mil 159 millones de geología compleja. Finalmente, para 2035, se podría llegar a cuatro mil 154 millones de producción base de Pemex, más 960 millones de yacimientos convencionales y tres mil 196 millones adicionales de recursos en geología compleja.
Contratos con EU se cumplirán, pero
tenemos derecho a explorar: Sheinbaum
En cuanto a la posible reacción de Estados Unidos y de empresas del sector energético, la Presidenta Sheinbaum aclaró que México cumplirá con todos los contratos y compromisos vigentes, pero resaltó que el país tiene derecho a desarrollar sus propios recursos.
“Nosotros tenemos compromisos con ellos de contratos que vamos a cumplir. Así que los compromisos se cumplen y más, con la renegociación de recursos de pagos que hubo, estamos en condiciones. Todos los contratos se van a cumplir”, prometió.
La doctora comentó que algunos de estos acuerdos están próximos a vencer, por lo que será necesario extenderlos, aunque reiteró que esto no limita la posibilidad de que México avance en el aprovechamiento de sus propios recursos energéticos. “Todos los contratos se van a cumplir, pero México tiene derecho a desarrollar sus propios recursos”, sostuvo.
Si México decide explotar gas no convencional, podría generar desarrollo en Coahuila
Más adelante, la inquilina de Palacio Nacional aseveró que, en caso de que se decida avanzar en la explotación de gas —particularmente no convencional bajo criterios ambientales—, esto podría traducirse en desarrollo económico para regiones específicas del país, como el estado de Coahuila.
Compartió que si se implementa un modelo sustentable —con reciclaje de agua, uso de líquidos no aptos para consumo humano y sustancias biodegradables—, además de incrementar la producción, también podría incidir en una reducción de precios y en la generación de actividad económica.
La también científica expuso que una de las zonas con potencial es la región centro y norte de Coahuila, donde actualmente existen problemas económicos importantes, particularmente tras el cierre de Altos Hornos de México (AHMSA), que impactó a municipios como Monclova, una región históricamente vinculada a la actividad minera.
Frente a las y los representantes de los medios de comunicación, indicó que esta zona cuenta con recursos de gas y colinda con áreas de explotación en Estados Unidos, como Eagle Pass, lo que refuerza su potencial energético, destacando que se trata de una región con baja densidad poblacional, pero con condiciones sociales complejas.
Finalmente, la Presidenta de México previó que si se toma la decisión de explotar estos recursos de manera responsable y sostenible, podría representar un impacto económico favorable para Coahuila y sus comunidades, muchas de las cuales enfrentan actualmente condiciones adversas.




