
- El jefe zapatista criticó que la lucha de colectivos y organizaciones de búsqueda “ha sido utilizada con fines político – partidistas”.
San Cristóbal De Las Casas, Chis. (apro).- El capitán Marcos, líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), afirmó que las víctimas de desaparición en México “no son un número a manosear en los medios de comunicación, sino personas con nombre, historia y vínculos”, por lo que subrayó la urgencia de encontrarlas “para la vida y para la memoria”.
Durante su participación en el tercer y último día del encuentro Semillero Abril 2026. La Tormenta dentro y fuera, realizado en el Cideci – Unitierra, el jefe zapatista criticó que la lucha de colectivos y organizaciones de búsqueda “ha sido utilizada con fines político – partidistas”, al tiempo que denunció intentos de cooptación, manipulación y silenciamiento.
“Ahí están y no desmayarán hasta que aparezcan quienes hoy están ausentes”, expresó ante asistentes reunidos en el Caracol Jacinto Canek, un espacio conocido por su enfoque en el aprendizaje autónomo y la formación técnica y humanista vinculada a las comunidades indígenas.
En su intervención titulada Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: La Fragmentación de Territorios y las Resistencias y Rebeldías, Marcos sostuvo que la perseverancia de los movimientos radica en tener claridad sobre su historia, objetivos y formas organizativas. “Sólo así no se rinden, no se venden y no claudican”, afirmó.
El líder del EZLN también hizo referencia a la presencia de familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, quienes dijo-. continúan en la búsqueda de sus seres queridos. En ese contexto, los asistentes corearon: “26 de septiembre no se olvida, es de lucha combativa”.
Marcos retomó reflexiones del subcomandante Moisés sobre la necesidad de garantizar no sólo la supervivencia material de las futuras generaciones, sino también la transmisión de la resistencia y la rebeldía como valores fundamentales. Señaló que estas no pueden enseñarse únicamente con palabras, sino mediante el ejemplo cotidiano dentro de las estructuras organizativas.
En torno al debate entre unidad y fragmentación de los movimientos sociales, el líder zapatista advirtió que los llamados a la “unidad incondicional” suelen ocultar intentos de imposición y jerarquización. En contraste, planteó que la fragmentación puede representar el reconocimiento de diferencias sin perder de vista un objetivo común: enfrentar al sistema.
“El Común no es que todos se organicen igual, sino compartir el objetivo. Muchas luchas, muchos combates y una sola batalla”, apuntó.




