Opinión Mantener el Engaño, Verdadero Oficio del Gobierno - Lacallelibre

Opinión ANTORCHA 1

Por Francisco V. Figueroa

Mantener el engaño es la preocupación principal de los funcionarios de este gobierno. Desde afirmar que son la esperanza de México, hasta sostener que, con su proyecto político y reformas económicas, han reducido significativamente los niveles de pobreza. Esa es la única alternativa que les queda; aferrarse a la mentira y la falsedad es el recurso frente al descrédito creciente de sus principales exponentes y el desencanto popular por el verdadero sentido de sus acciones.

No son el único gobierno que aplica este recurso político; sin embargo, para el periodo que corresponde al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se convierte en una cuestión relevante por lo que dijo ser y que no fue. Las promesas realizadas en diferentes ámbitos se han quedado en eso, en promesas. A los trabajadores de la educación, por ejemplo, les prometió una reforma en el sistema de pensiones y mejoras salariales. No cumplió; el gobierno no tiene dinero; hace algunos años se lo acabó en proyectos como el nuevo aeropuerto Felipe Ángeles y el tren Maya.

El Sistema de Salud Universal, el crecimiento económico, la educación gratuita y de calidad, la eliminación de la corrupción y la conquista de la soberanía alimentaria, son algunos ejemplos de las promesas realizadas para ganar simpatía entre la población humilde y entre la clase media, sobre todo, y que hoy intenta hacerlas pasar como realizadas, como, por ejemplo, la reducción de la pobreza que ya citamos con anterioridad.

Aprovechar la popularidad de la presidenta de la república para dar por hecho, sólo mediante su palabra, el cumplimiento de una promesa realizada, corresponde a un intento que busca que la población crea que así es, sin embargo, solo se está construyendo un país de fantasía, ficticio, donde en el discurso todo es cierto, pero en la realidad, en la vida cotidiana de millones de mexicanos, las cosas no son así.

Adormecer a la población con el poderoso sedante de la propaganda mediática y la compra de conciencias, resulta de utilidad para el gobierno; de esta manera se aplica un sedante que impide a los ciudadanos percatarse de la situación real de su familia y de su entorno, los somete a la imposibilidad de reconocer sus necesidades y buscar y encontrar las alternativas de solución en la organización y actividad práctica.

Mientras la situación social continúe así, con una población que no cuestiona su realidad y acepta sin más todo lo que se le dice, resulta benéfico para los intereses de la cúpula empresarial que sostiene el proyecto político de la 4T. Este oficio de mantener la mentira contribuye a retrasar el desarrollo de la formación política de los trabajadores, a su deformación en la percepción de la realidad, a aceptar a quienes se hacen pasar como amigos que saben lo que el pueblo necesita y que trabajan y se sacrifican por él, a prepararlo para la manipulación, es decir, significa extender el manto de la demagogia sobre la conciencia del pueblo.

En el fondo de la somnolencia inducida, se encuentra la ofensiva en contra de toda organización popular. Al actual gobierno también le resulta peligroso que la clase trabajadora, piense y se organice.

Dada la apariencia progresista o democrática – liberal que trata de mantener, el gobierno no podría prohibir mediante decretos o leyes, que las personas se reúnan en donde mejor les convenga, sean estos espacios abiertos o cerrados, que discutan sus problemas, que tomen decisiones y que elijan las medidas o acciones que les resulten más convenientes para resolverlos. Eso sería propio de dictaduras y gobiernos tiránicos. Afectaría de forma negativa el perfil que escogieron para ser reconocidos entre la población.

La alternativa que escogieron para debilitar la organización popular es la acción velada, el engaño.

Si usted es beneficiario de algún apoyo económico, si cuenta con alguna tarjeta de las que entrega el gobierno y siente que, después de retirar o recibir el dinero que le corresponde, sólo le alcanzó para comprar algunos artículos de primera necesidad o pagar algún abono o alguna otra deuda, pero regresa a los pocos días a las mismas condiciones en las que se ha encontrado siempre, no piense que usted es el culpable no ha sabido administrar los gastos de sus necesidades.

En realidad, el apoyo económico que reciben ciertos sectores de la población no es para mejorar su situación, es para mejorar la de los grandes empresarios. Es una forma disimulada de inyectar dinero que pertenece al pueblo, a los negocios de los ricos. Como el gobierno no puede entregar ese dinero directamente a la clase capitalista, lo hace a través de terceros, o sea, mediante los beneficiarios de los apoyos monetarios.

Los beneficiarios de esos programas, o sea, la gente sencilla, no pueden hacer grandes ahorros de ese dinero que reciben; siempre hay necesidades que deben cubrirse inmediatamente y hacia allá se destina. Sin embargo, no sucede lo mismo con los dueños de las grandes tiendas comerciales. Ellos no sólo aceptan el dinero de una, sino de miles de personas y con ello, acumulan inmensas cantidades de dinero que invierten para obtener grandes ganancias.

Esta es la manera en que los empresarios reciben dinero cada cierto tiempo por parte del gobierno para impulsar sus negocios y a nosotros se nos hace creer que con los apoyos sociales se combatirá nuestra pobreza. Un doble engaño.

No es lo único. En el Estado de México se nos dice que disminuyó la criminalidad, que hubo una baja del 30 por ciento en delitos de alto impacto, sin embargo, los comerciantes en todos los municipios del Estado continúan enfrentándose a la extorsión, cada día hay homicidios y los robos, tanto a ciudadanos como a pequeños negocios, son algo cotidiano. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reconoce que, en la entidad, hasta julio de 2026, se reconocen 912 delitos de bajo y alto impacto cada día, pero no se enfatiza que corresponde sólo a los que se denuncian.

A todo lo anterior hay que sumarle que, las obras públicas que el gobierno presume como la solución a los problemas de las colonias populares, como los baches en calles y avenidas y las inundaciones, no han funcionado: colonias enteras en los municipios de La Paz, Nezahualcóyotl, Ixtapaluca, Chimalhuacán, Naucalpan, Atizapán y Ecatepec, continúan negándose con cada lluvia. Otro engaño más.

Mantener la mentira para ocultar a los verdaderos beneficiarios de este proyecto político de Morena, incrementar la ofensiva en contra de la organización popular, desdeñar la solución a los verdaderos problemas de las familias humildes, relegar como insignificantes los acuerdos con las organizaciones sociales, como lo hizo el Gobierno del Estado de México (GEM) al cancelar nuevamente el diálogo con el Movimiento Antorchista en la entidad, es un recurso que les traerá consecuencias, eso es inevitable.

En lo inmediato, el Movimiento Antorchista en el Estado de México, mantiene firme su decisión de lucha por la defensa de los intereses de las familias pobres y, ante el juego político que pretende realizar el GEM y dada su actitud irresponsable de aplazamiento indeterminado del diálogo constructivo, que sólo es una muestra de un engaño más, reafirma su determinación de sostener e incrementar las acciones políticas convenientes, hasta que los funcionarios atiendan y resuelvan realmente las necesidades que se han hecho de su conocimiento en tiempo y forma.