El «Gigante Invisible»; el Reclamo de 40 Millones de Mexicanos en EE. UU. por una Democracia sin Fronteras - Lacallelibre

IEEM Nota 2
  • Migrantes exigen pasar de ser vista como una «fuente de remesas» a ser reconocida como un actor político con plenos derechos.
  • La consejera Vaquera Montoya subrayó cifras contundentes, «de los 12 millones de migrantes de primera generación, al menos 4.1 millones se encuentran en situación de indocumentados, sin embargo, la reforma constitucional que otorga la ciudadanía por lazos consanguíneos ha abierto la puerta a una nueva realidad.

 

 

Por Ana Valeria Castro

Toluca, Mexico a 05 de Abril de 2026.- La diáspora mexicana en el extranjero ha dejado de ser un flujo migratorio para convertirse en una nación fuera de la nación. Con una población estimada en 40 millones de personas, entre migrantes de primera generación y sus descendientes, la comunidad mexicana en Estados Unidos exige pasar de ser vista como una «fuente de remesas» a ser reconocida como un actor político con plenos derechos.

En un diálogo profundo entre la consejera electoral del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), Karina Vaquera Montoya y la senadora migrante Karina Ruiz Ruiz, se puso sobre la mesa la urgencia de modernizar el sistema electoral mexicano para integrar a quienes, a pesar de la distancia, mantienen vivo el pulso económico y social del país.

La consejera Vaquera Montoya subrayó cifras contundentes, «de los 12 millones de migrantes de primera generación, al menos 4.1 millones se encuentran en situación de indocumentados, sin embargo, la reforma constitucional que otorga la ciudadanía por lazos consanguíneos ha abierto la puerta a una nueva realidad.

«Nuestros hijos y nietos adquieren la ciudadanía con que solo uno de los padres sea de origen mexicano. Eso expande el derecho a millones de jóvenes que ahora pueden reclamar su identidad política», explicó la senadora Ruiz.

Actualmente, el voto desde el exterior es una realidad para la Presidencia y el Senado, pero el mapa es desigual a nivel local. Mientras estados como el Estado de México han logrado avances mediante sentencias judiciales para permitir el voto por diputaciones plurinominales y gubernaturas, la demanda actual apunta a la «base de la pirámide pública: las alcaldías».

Para la senadora Ruiz, la participación en elecciones municipales es vital. «Es en el municipio donde viven las familias de los migrantes; ahí se decide el presupuesto y las condiciones que podrían permitir un retorno digno». Asimismo, lamentó que la comunidad en el exterior fuera excluida de la reciente elección histórica de cargos judiciales, pues consideran que las decisiones de jueces y ministros también impactan a las familias que permanecen en México.

Para que el derecho al voto no sea letra muerta, ambas identificaron tres obstáculos técnicos y legales que deben derribarse como el Padrón Permanente, que sería eliminar la obligación de registrarse en «casillas especiales» para cada elección. «Si un mexicano vive en el exterior, su registro debe ser automático y constante»; el segundo es el Voto Electrónico, piden implementar sistemas digitales intuitivos y seguros; la legisladora destacó que es el método más económico y accesible para las nuevas generaciones.

La tercera, es la credencialización es decir, convertir a los consulados en centros de promoción cívica permanente, facilitando no solo el trámite del documento, sino la educación sobre el poder de decisión del migrante.

La consejera electoral destacó un cambio sociológico importante, indicando que la migración ya no es exclusiva de Michoacán, Zacatecas o Oaxaca, ante ello, dijo que entidades como el Estado de México han escalado en las estadísticas, lo que obliga a una homologación de la figura de la Diputación Migrante en todos los congresos locales.

«Es una resistencia que aún persiste, pero es necesaria una representación que entienda a quien tuvo que irse pero sigue aportando económicamente», señaló.

Ruiz Ruiz propuso que, de cara al futuro cercano, se instalen máquinas de votación en los consulados para realizar simulacros permanentes.

«El pueblo es sabio y aprende rápido; solo hace falta paciencia y tecnología confiable», concluyó Ruiz, citando el ejemplo de adultos mayores que han pasado de temer al teléfono inteligente a realizar transmisiones en vivo.

La meta es clara, que en la próxima cita con las urnas, la distancia geográfica no sea una barrera para la voluntad popular.

Carlos H.