En México Ser Cuidadora Aumenta a 73% el Riesgo de Quedar en la Pobreza - Lacallelibre

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  • El estudio del CEEY muestra que la brecha entre movilidad social y cuidados es particularmente marcada entre quienes nacen en el 40% de hogares con menos recursos, donde el 73% de las personas cuidadoras permanece en la parte baja de la escalera socioeconómica, frente al 64% de quienes no realizan estas labores.

 

En México, donde tres de cada cuatro personas cuidadoras son mujeres, realizar labores de cuidado aumenta el riesgo de permanecer en la pobreza. El 73 % de quienes nacen en hogares con menos recursos continúan en esa condición si se dedican al cuidado de otras personas, frente al 64 % de quienes no realizan estas tareas, reveló este jueves un informe del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

Además, según el documento ‘Informe de movilidad social y cuidados: un vínculo inseparable’, elaborado por el CEEY con base en el módulo de cuidados de la Encuesta ESRU de Movilidad Social en México 2023 (ESRU-EMOVI 2023), el 76 % de las personas cuidadoras en México son mujeres.

El estudio muestra también que la brecha entre movilidad social y cuidados es particularmente marcada entre quienes nacen en el 40 % de hogares con menos recursos, donde el 73 % de las personas cuidadoras permanece en la parte baja de la escalera socioeconómica, frente al 64 % de quienes no realizan estas labores.

Mónica Orozco, investigadora externa del CEEY y autora del estudio, advirtió que en un país donde la movilidad social ya es reducida, asumir responsabilidades de cuidado puede profundizar esa desventaja.

“Cuando las personas están cuidando, esto es un ancla que las amarra en los estratos socioeconómicos más bajos de la sociedad”, advirtió Orozco, durante la presentación del informe en la capital mexicana.

El informe advierte que entre personas que nacen en los hogares más pobres, 79 % permanece en esa condición en localidades sin servicios de cuidado, frente a 59 % en aquellas donde sí existen.

Orozco, también directora de la asociación civil Genders, señaló que la forma en que se distribuyen socialmente las tareas de cuidado -entre hogares, servicios públicos y el sector privado- influye en las oportunidades de movilidad social, lo que subraya la necesidad de ampliar estos apoyos.

“Hay que poner cuidado a cómo se distribuye el cuidado y quien lo está realizando, porque eso representa también una barrera a la movilidad social”, avisó Orozco, y añadió que “ser mujer ya implica una posibilidad más escasa de movilidad social”.

El informe también identificó impactos en educación, ya que entre personas cuyos padres tenían primaria o menos, el 42 % de quienes realizan labores de cuidado permanece en ese nivel educativo, frente al 35 % de quienes no cuidan.

Por otro lado, encontró que asumir el rol de cuidador principal afecta la salud mental, al aumentar en 24 puntos porcentuales las probabilidades de “sentir que todo representa un gran esfuerzo” y en 21 puntos el tener “problemas de concentración”.

También sube en 15 puntos las probabilidades de “sentir tristeza”, en 14 el “sentirse sin esperanza”, y en 8 de “no dormir bien”.

Por último, Orozco señaló que México -en proceso de construir un Sistema Nacional de Cuidados- aún se encuentra rezagado frente a otros países en el desarrollo de políticas públicas en esta materia.

Mientras en Europa estos sistemas ya están “integrados” a las políticas sociales y fiscales, en América Latina países como Uruguay y Colombia han avanzado en su construcción, aunque en México comienzan a surgir iniciativas locales como en Ciudad de México y Nuevo León, expuso. EFE

Carlos H.