
- Un millón de pesos cada una para aprobar el presupuesto 2026.
Por Juan Lázaro Santiago*
Las regidoras del PVEM de Ozumba y la síndico Leticia Arenas Galván, no se salieron de las filas del partido de Pepe Couttolenc, por cuestiones ideológicas, como expusieron en una conferencia de prensa que ofrecieron el pasado 6 de febrero.
Su motivo fue más allá de la honestidad y la transparencia en sus acciones.
El fondo fue que pidieron un millón de pesos, cada una, para aprobarle en sesión de cabildo el presupuesto de 220 millones de pesos propuesto por el alcalde verde, Ricardo Valencia Valencia.
Esa fue la única condición que le pusieron al presidente municipal para asistir el 19 de diciembre y alzar la mano a favor del presupuesto.
Sin embargo, Ricardo Valencia, no se negó, sino que se preocupó más por la manera de comprobar esos millones de pesos.
Como a las ediles del PVEM no les dieron ese dinero, se ausentaron el 19 de diciembre, para hacerle «un vacío» al alcalde Ricardo Valencia.
Ellas creyeron que con su ausencia no habría mayoría y el presupuesto 2026, pero se encontraron con un escenario diferente.
También, usted amigo lector tome en cuenta que ante esta crisis interna en el ayuntamiento de Ozumba, tampoco se transmitió «en vivo» la sesión de cabildo.
El gobierno de Ricardo Valencia puso de pretexto «fallas técnicas», pero lo único que querían era ocultar que no hubiera mayoría en el cabildo para aprobar el presupuesto.
Un día después -el 20 de diciembre – se subió el vídeo de la sesión de cabildo con la ausencia de la síndico y las regidoras Dominga Sánchez Valencia, Verónica Castro Castillo (todas ellas del PVEM y Paulette Yesica Roldán Lima, de Morena.
Aunque, el alcalde de Ozumba si logró contar con los votos de los demás ediles a su favor para aprobar el presupuesto.
Entre ellas la regidora de Movimiento Ciudadano, Yareli González Salazar, que también se había sumado a la lucha de las del verde, pero se dio cuenta a tiempo de que era una treta.
Ese mismo 19 de diciembre, mientras que Ricardo Valencia y los regidores que acudieron al cabildo, aprobaban el presupuesto, la sindico y las regidoras del PVEM se encontraban reunidas con Miguel Ángel Xolalpa, funcionario de la secretaría de Gobierno del Edomex en Chalco.
Las mujeres se quejaron de violencia de género por parte de Ricardo Valencia, que acusaron también de misógino y que les ocultaba información oficial sobre el manejo de las obras y los recursos financieros.
Las funcionarias ya habían planeado traicionar al PVEM e irse a Morena.
Habían buscado a la diputada federal por Morena, Anaís Burgos, para que de alguna manera ella les tendiera un puente hacia el partido de Andrés Manuel López Obrador.
Pero, Anaís les dijo que no.
La síndico y las regidoras del PVEM jamás acudieron con Pepe Couttolenc para exponerle la situación financiera, sino buscaron al equipo morenista del secretario general de gobierno, Horacio Duarte Olivares, para tener cobijo.
Hay que precisar que Miguel Ángel Xolalpa, es del equipo de Horacio Duarte, pero los que salieron a respaldar a las verde ecologistas, para sumarse a Morena, fueron Manuel Aburto, de Chalco e Iván Peregrina, de los Reyes la Paz.
Ambos fueron los que «dieron la cara» para apoyar a las ediles del PVEM en su protagonismo de pasarse al equipo de Horacio Duarte y de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez.
Pero en la conferencia de prensa no fueron claras en precisar los motivos de su «cambio de ideología» que, por cierto, tampoco sabían en qué líos se metían.
Ahora Horacio Duarte Olivares cargará en su equipo político a las regidoras y a la síndico que no cumplen con el lema de AMLO de «No mentir, No robar y No traicionar al pueblo».
*reporterosenmovimiento.com.

