
Por Yessica González Figueroa
En Ixtapaluca no hace falta exagerar para describir lo que ocurre. Basta con mirar alrededor. Calles deterioradas, colonias sin servicios básicos, espacios públicos abandonados y una creciente inseguridad forman hoy parte de la vida cotidiana de miles de familias. Todo esto sucede bajo el gobierno municipal encabezado por Felipe Arvizu de la Luz, quien ya suma cinco años al frente del ayuntamiento sin que exista un solo resultado contundente que revierta esta situación.
Hoy, los hechos muestran un gobierno que ha sido ampliamente criticado por el nepotismo; la falta de obra pública en las zonas más marginadas y una administración deficiente de áreas estratégicas como el DIF municipal y un organismo operador del agua, OPDAPAS, controlado por un grupo político que ha negado obras indispensables de agua potable y drenaje a comunidades que las siguen esperando desde hace años. De hecho, algunos proyectos que ya existían y se iban a realizar, como el pozo de agua en la colonia Rey Izcóatl, que dotaría de agua a más de 15 mil familias, fueron cancelados impunemente.
La violencia, además, se ha convertido en un síntoma alarmante del deterioro institucional. Tan solo en las primeras dos semanas de enero de 2026 se registraron entre nueve y diez homicidios dolosos en el municipio, de acuerdo con reportes policiales y notas informativas locales. Entre estos crímenes se encuentra el asesinato de un joven de 15 años en la zona alta de Ixtapaluca, un hecho que estremeció a la población y evidenció la ausencia de una estrategia mínima de seguridad pública.
La historia reciente del actual gobierno tampoco permite hablar de normalidad. En su primer periodo como alcalde fue asesinado el entonces director de Recursos Humanos del ayuntamiento, un hecho ampliamente documentado por medios de comunicación de difusión nacional. Con respecto a este lamentable acontecimiento, ningún funcionario del gobierno se pronunció.
En ese mismo trienio, su cuñado fue detenido por el Operativo “Enjambre”, acusado de distintos delitos, lo que volvió a colocar al gobierno municipal bajo el escrutinio público. En el último año, se acumulan nuevos escándalos, como la corrupción muy difundida en medios y otros conflictos sociales que ponen en duda la gobernabilidad del municipio.
A esto se suma la ausencia del propio presidente municipal en momentos clave: no estuvo presente en semanas críticas de finales de 2025 ni acudió personalmente a la entrega de su informe de gobierno, el cual, según noticias que circularon en redes sociales, fue entregado por su hermana al cabildo de Ixtapaluca.
Precisamente, su hermana protagonizó un gran escándalo: retiró y amenazó a abuelitos de no entregar un apoyo de cobijas porque éstos protestaban por las malas condiciones de la Casa del Adulto Mayor. Ese espacio, conviene recordarlo, fue construido durante la administración de Maricela Serrano Hernández y hoy, ni siquiera recibe el mantenimiento mínimo necesario, pese a que no se trata de una obra nueva, sino de una infraestructura que solo requería cuidado y continuidad.
Frente a este panorama, resulta legítimo y necesario alzar la voz. Cinco años de oficios, solicitudes y peticiones formales sin que exista, hasta la fecha, una sola respuesta positiva. Cinco años en los que las colonias no solo no han mejorado, sino que se han deteriorado aún más.
Por ello, el Movimiento Antorchista y vecinos organizados hemos decidido volver a entregar nuestro pliego petitorio, no como un acto de confrontación gratuita, sino como un ejercicio de exigencia ciudadana ante un gobierno que ha optado por la indiferencia. Nuevamente habrá la entrega del pliego petitorio el próximo miércoles 28 de enero, a las 9:00 horas, en la explanada municipal de Ixtapaluca. No se trata solo de un documento, sino de la voz de colonias enteras que exigen servicios, seguridad y dignidad.
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