Secreto a Voces Misiles Contra México, Sería Imperdonable… - Lacallelibre

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Por Rafael Alfaro Izarraraz

No puede pasar desapercibido que uno de los aliados de EU, Canadá, ya se fue a los BRICS. De manera formal no es parte de los BRICS, pero los acuerdos de la semana pasada entre el gobierno de Mark Carney y de Xi colocan a Canadá en otra esfera. Y lo que dijo el primer ministro canadiense no es menos sorprendente: el mundo unipolar ha terminado y el nuevo orden mundial está dirigido, léase hegemonizado, desde el punto de vista económico por China.

No es un asunto menor. Trump ha perdido a uno de sus aliados estratégicos en la región norte del continente, junto con México. Son diversas las causas de fondo de la determinación canadiense. El interés político de Trump por integrar a Canadá como una entidad más del territorio estadounidense; la estrategia trumpiana de imponer aranceles a los productos canadienses, medida que se extendieron a todo el mundo. Pero no es todo.

En la lógica del gobierno canadiense debió pesar el atrevimiento de Trump de irrumpir en la soberanía de Venezuela, capturar a su presidente Nicolas Maduro y llevarlo como prisionero a Nueva York, en los primeros días del año en curso. Si Canadá se negara a formar parte del estado 51 de EU, Trump podría hacer lo mismo en Canadá. Ir por su primer ministro y llevarlo preso a una de las cárceles estadounidenses. Lo hizo, como sea pero lo hizo.

Otro aspecto relevante fue la pérfida idea de Trump de apoderarse de Groenlandia que, estratégicamente, no es otra cosa que una ficha más dentro de la estrategia de apropiarse no solo de parte del territorio danés sino de la región del Polo Norte. Y Canadá forma parte de esa lógica. Canadá está actuando con el tiempo suficiente para proteger sus intereses a largo plazo. Y lo hace al establecer acuerdos con las opciones que ahora le ofrece el mundo multipolar: China.

Pero lo fundamental: evitar la humillación que el gobierno de Trump ha llevado a cabo desde que tomó el poder, tratar a Canadá como si se tratarano de una nación sino de un territorio sin habitantes que es posible anexionarse en cualquier momento. Trudeau, el anterior primer ministro, representante del pueblo candiense, fue vilipendiado por Trump. Ese hombre, en ningún momento, públicamente, respondió como debería hacerlo un primer ministro, representante de una nación.

Fue tanta la vergonzosa actitud de vasallo de Trudeau que, en corto, aunque fue del conocimiento público, aconsejaba a Trump de que el acuerdo comercial entre los tres países se reduje a dos: EU y Canadá. Pasó por alto que el entonces presidente de México, Obrador, había insistido ante Trump que el tratado ya como TMEC fuera firmado también por Canadá. Lo anterior porque Trump había insinuado eliminar del acuerdo comercial a Canadá.

Pues el actual primer ministro canadiense le acaba de dar una lección al gobierno de Estados Unidos y a Donald Trump. Ha abandonado el interés por establecer una relación estratégica con su vecino del sur. Eso cambia la geopolítica del norte del continente en un punto. Canadá, en la disputa comercial del gobierno de EU contra China y por el predominio del dólar en el mundo como moneda mundial, leestá asestando un golpe directo al poder que desea imponer Trump en esta parte del continente.

Hace apenas unos días se dio a conocer un documento (El corolario Trump), que renueva el sentido real que ha tenido en la práctica la Doctrina Monroede 1923. Que el hemisferio occidental, específicamente Latinoamérica y el caribe forman parte del “patio trasero” de los EU, sin excluir al mundo. Aunque Canadá está borrada del texto, pero implícitamente se entiende que Canadá forma parte de ese poder que, asociado de segundo orden de EU, siempre estuvo dispuesta a apoyar las decisiones de política exterior del gobierno estadounidense.

El hemisferio occidental, entendido por Trump, se rompe por el eslabón menos pensado: Canadá. La presencia China que se ha convertido ya en el principal socio comercial de Latinoamérica y el Caribe tomará ahora carta de naturalización para ingresar de manera abierta y consensada hacia el norte del continente al establecer un acuerdo comercial con Canadá. De entrada, ingresarán al mercado canadiense casi 50 mil autos eléctricos chinos sin ningún tipo de arancel que acabarán con los autos de empresas de EU.

Mientras el presidente de EU está pensando en tomar alegremente el territorio de Groenlandia, atacar militarmente a Irán, disponer de 50 millones de barriles de petróleo de Venezuela y depositar las ganancias en una cuenta personal, asesinar a Vladimir Putin, lanzar a ICE contra el pueblo estadounidense, detener comercialmente a China, bombardear a los carteles mexicanos, imponer aranceles nuevos a las naciones europeas que se opongan a lo que él cree que es una necesidad de EU de tomar Groenlandia, Canadá le abre las puertas al yuan y mercaderías chinas.

Trump tiene una estrategia en mente: evitar la cárcel por sus vínculos con el caso Epstein y apoderarse del petróleo en el mundo con el fin de evitar que China y otras naciones como India cuenten con petróleo. Quiere regresar el mundo al punto en el que únicamente EU vende petróleo al mundo y se debe comercializar en dólares. No quiere comprender el presidente estadounidense que esa lógica de imponer una conducta al mundo ya pasó. La amenaza a Irán van en esa lógica directa de impactar la ruta de la seda china y destruir su economía al dejarla sin petróleo.

Todavía puede llevar a cabo algunos triunfos pírricos en alguna parte del mundo y Venezuela no creo que sea el caso, el chavismo está intacto. Sin embargo, como le han tratado de aconsejar algunos intelectuales estadounidenses: debe ir a las causas de fondo, no a los efectos que ha ocasionado el declive de EU. Las empresas no van a regresar a EU salvo algunas de menor valor en el mercado proclives a ser beneficiadas por algunas políticas de Trump y algunas llegaron y llegarán a México. El capital como como tal no volverá a EU pues eso sería un suicidio.

La idea de invadir México y bombardear laboratorios con el fin de combatir el envío de fentanilo de parte de los carteles mexicanos a territorio estadounidense, sería algo que el pueblo que vive en México y el que ahora es parte  de EU no se lo perdonarían nunca, igual como no hemos perdonado el que nos hayan arrebatado más la mitad de nuestro territorio. Luego nos invadieron y jóvenes héroes del ejército mexicano ofrendaron su vida para defender el territorio, en 1847. No deben atreverse.

Resulta incomprensible, pero es entendible, por como actúa Trump, que se pase por alto o mas bien encuentre una estrategia para querer afectar a México y no impactar sus intereses que están en territorio del principal aliado comercial que es México, a pesar de que en términos económicos sería como “darse un disparo en el pie”. El pretexto del narcotráfico sabemos es propaganda pues en el fondo quiere terminar con la 4t y apropiarse de los recursos energéticos que es parte de su guerra.

EU, el gobierno de Trump, actúa en el mundo sin escrúpulos, debe tenerse claro porque detrás de su guerra tiene motivos epstenianos que encubre con la guerra. En ningún lugar puede sostener una guerra de largo plazo invadiendo territorios. Todos los casos desde la guerra desde Vietnam los ha perdido y no tiene dinero a pesar de que incrementará el presupuesto de guerra. Las guerras ahora son en parte también tecnológicas y son más costosas que en el pasado.

Si quiere lanzar misiles contra territorio mexicano, el pueblo y los pueblos latinoamericanos son habitantes que no van a responder de la misma manera porque es un territorio libre de armas nucleares, afortunadamente.

Canadá, con sacrificios posibles de su pueblo, nos ha mostrado otro tipo misiles a distancia tan efectivas como las tecnológicas.

raizarraraz@gmail.com