
- El reto del “Hoy No Circula” en el Valle de Toluca
Por Ana Valeria Castro
Toluca, Méx.- Mientras las multas por el programa “Hoy No Circula” comienzan a aplicarse con rigor en el Valle de Toluca y Santiago Tianguistenco, surge una creciente fricción social, el motivo: la exclusión del transporte público y las motocicletas de estas restricciones, una decisión que las autoridades justifican bajo argumentos de eficiencia logística y carencias normativas federales.
A pesar de que las motocicletas son reconocidas como fuentes móviles de alta emisión, actualmente gozan de una “inmunidad ambiental técnica”. Carlos Solares Vega, director de Control de Emisiones a la Atmósfera, reveló un dato alarmante: la mayoría de estas unidades carecen de sistemas de reducción de emisiones (convertidores catalíticos), lanzando gases directamente al escape.
¿Por qué no se les sanciona? La respuesta radica en una laguna legal a nivel nacional.
Solo existe una norma para su ensamble; una vez en la calle, no hay una Norma Oficial Mexicana (NOM) que faculte a los estados para realizar supervisiones ambientales, la Secretaría de Medio Ambiente estatal ya ha elevado la petición ante la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) para crear un marco regulatorio urgente que permita fiscalizar a este sector.
Ante las quejas ciudadanas que señalan al transporte de pasajeros como un foco de polución visible, la autoridad sostiene una postura firme, es el medio más eficiente después de la bicicleta, el argumento central es que una unidad de transporte masivo desincentiva el uso de múltiples vehículos particulares.
Sin embargo, para calmar el malestar social, la Dirección de Control de Emisiones subrayó que la exención de circulación no es un «cheque en blanco»; donde las unidades de carga y pasajeros deben estar obligatoriamente verificadas; de lo contrario, pierden su estatus de excepción; se planean revisiones adicionales en conjunto con el Instituto del Transporte para endurecer la vigilancia; y se están impulsando mesas de trabajo para migrar hacia el uso de gas natural y la instalación de filtros de partículas en motores a diésel.
La estrategia actual no solo busca sancionar, sino forzar una renovación del parque vehicular que, por décadas, ha operado bajo estándares de emisión obsoletos en la zona metropolitana.



