
- No debe olvidar el Estado su papel rector
- La llamada “caja chica”, inoperante y sin dinero
- Barrancas, presas y represas alternativas
Por Jorge Luis Villa Acevedo
Miércoles 09 de Abril de 2024.- Gobernantes vienen gobernantes van, algunos, quizá más de uno participe como si fuera una lucha por el control del agua, y no por el petróleo, como se hacía antes, o sean la parte que les corresponde de lo que se considera un “botín político”, a ultranza. O en su respectiva administración el tandeo es una aplicación de mercadotecnia y el área de Desarrollo Urbano una oficina más que no es útil para frenar desarrollos, o invasiones a las barrancas cada vez más.
Y junto, civiles prestos bajo el amparo de la impunidad ya sea para el control y vigilancia bajo tierra o en los pozos de los pueblos muchas veces tan peleados. Los más con depósitos ambulantes que pasan sobre los ramales de ductos caducos y con fugas, otros custodiando predios de capacidad cúbica variable, grupos que operan organizados también, pero no como los que instalan AguaPura o Electroaqua en terrenos de grandes dimensiones con permisos de dudosa reputación pero oficiales, y también quien de repente aparece que tiene un campo de golf, además de una televisora y no quiere pagar su abundante consumo, y quiere aún más. Tú, yo, él, ella y mil estadios más desperdician agua, y de la que se puede recolectar nadie se quiere ocupar salvo unos cuantos que la acumulan en aljibes, ya que de otra forma no tendrían. Desde luego, sin llegar al extremo de lo sucedido a las tierras de los campesinos que fueron tornándose áridas y cambiando cada año de cosecha para poder vender, mientras presas y lagunas se van secando, y no sólo eso, sino que ahora los campesinos se tienen que enfrentar a barreras jurídicas que la burocracia les impone para tramitar lo que de origen les fue quitado, agua, aridez que nos regresa a la primera palabra que ilustra en primer término esta irresponsabilidad compartida, un derecho, vital. Y no cae del cielo, aunque así sea.
El municipio de Ecatepec vive una recesión hídrica como parte de lo que ocurre en el país y a nivel estatal. Y si bien cada trienio para el usuario el abasto de agua potable a sus viviendas por las redes hidráulicas es deficiente, pues ahora se trató de un solo operador al frente seis años, ya que resultó relecto Luis Fernando Vilchis Contreras, y como consecuencia de su desatención (que intentó ocultar desviándola hacia una división territorial que está en proceso legislativo) pareciera que en bloque se junta el desabasto y deterioro de dos periodos y de un mismo administrador municipal. Y lo cierto también es que la llamada “caja chica” de los gobiernos priístas no tiene ni para reparar fugas, es decir, SAPASE. El Servicio de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Ecatepec para una buena porción de la población es inoperante y sin dinero, como si esa caja chica aquí encuadrara.
Agua hay, y suficiente
Una conversación inicial con el doctor en Derecho, catedrático y funcionario público Rolando Ávila Alcántara, aspirante a diputado local por Ecatepec, nos remite ahora al tema del agua, recurso renovable cuyo cuidado por parte del Estado está explícito en el Artículo 27 Constitucional, del que se sostiene que el Estado tiene bajo su promoción, cuidado y protección el agua, como parte de los recursos renovables.
Advierte Ávila Alcántara que el abastecimiento de agua a la Ciudad de México y la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) la están sustentando la extracción de pozos de cada región que abastecen por donde cruza el afluente del Cutzamala (Sistema), que se alimenta también de las presas de Villa Victoria, de Alzate, Colorines, Ixtapan del Oro, Villa Victoria y Valle de Bravo, todas del Estado de México.
Expresa Rolando Ávila sobre la población de esta extensa zona, CDMX-ZMVM, creen que el agua cae del cielo, no la cuidan, sobre todo en las ciudades, la desperdician, y se ha vuelto un “botín político”, como es el caso de Ecatepec, que es donde yo vivo.
-Me he informado con algunos ingenieros y arquitectos, que es su materia, que en Ecatepec sí hay agua suficiente -precisa Rolando Ávila-, sin embargo las tuberías y los ramales del agua no tienen mantenimiento, como ocurre en la zona de Los Polígonos, por lo que si echan agua un poco fuerte revientan y hay que hacer ese cambio, y es un gasto -valga la redundancia- que no deja ganancia… para los políticos, o negociantes del agua, y entonces se da el tandeo y la inconformidad de las zonas.
“Y en el caso de Ecatepec tenemos en promedio 16 barrancas, en márgenes de la Sierra de Guadalupe ¡no se aprovecha esa agua, no se aprovecha! Muy probablemente sean unos 100 mil litros que se alcanzan a represar, a contener para su uso, pero no se cuida. Es un ejemplo de lo que se puede hacer”. Además, agregaría Ávila, también sería para la fauna.
Y hay un punto neurálgico -señala el doctor Ávila-, luego de recordar el tremendo aguacero que trajo consigo innumerables objetos del caudal proveniente de Las Venitas hasta desembocar a la avenida Insurgentes.
-¿Y por qué razón? Porqué no inhiben las construcciones que se inhiben en las barrancas, ahora hay construcciones en las barrancas, y se les permite construir a sabiendas de las autoridades, y cuando vienen tiempos de lluvias esas personas protestan, vienen las demandas y mil cosas.
“Entonces si Desarrollo Urbano no tiene el sustento de apoyo de la política pública del titular, pues no vamos a acabar. Y es un problema cíclico”. ©
… en donde entra en una contradicción el propio Estado como garante de los bienes de la nación y quienes perteneciendo a la gobernabilidad dejan que se convierta en “botín político”
Tierra de cultivo abandonada

