Cuentas y Cuentos… Las Asignaturas Pendientes en la Economía del EdoMex

OPINION vela

Por Joaquín H. Vela González

Para la gobernadora es un reto superar el estancamiento económico en el que ha caído el Estado en los últimos 15 años. Después de ser un estado al que mucha población migraba en búsqueda de empleo y oportunidades para tener un mejor nivel de vida. Era un estado que durante muchos años mantuvo la capacidad de absorber de 400 a 500 mil personas anuales. El ritmo de crecimiento económico producto de un ciclo de expansión fuerte y prolongado que demandaba fuerza de trabajo de manera continua y permanente, principalmente en el Valle de México, pero también en el Valle de Toluca y la Región de Atlacomulco, generaron la mancha urbana más sólida y grande del país. Se logró mantener el nivel de expansión de la infraestructura productiva necesaria para mantener esa dinámica de crecimiento. Al ritmo de la expansión económica, creció la infraestructura urbana y los servicios de electrificación y agua que este proceso exige. Con muchas dificultades, pero se logró atender la demanda educativa en educación básica, en educación superior apoyaron mucho las universidades asentadas en la región metropolitana, al igual que el transporte y los servicios médicos de todos los niveles. El Estado de México se recargó mucho siempre en la Ciudad de México y el Gobierno Federal. Se logró consolidar la estructura industrial más grande del país. Pero ese ciclo se agotó. Muchos de los hijos de esta generación de obreros ahora son profesionistas y se desarrollan principalmente en el sector servicios. Pero una parte importante de la población urbana que creció en paralelo con esa expansión se quedó sin trabajo y están viviendo precariedad y empobrecimiento generalizado, lo cual produjo una gran descomposición social, que se convierte en la materia prima del crimen organizado.

Es necesario retomar el rumbo del desarrollo. Es urgente un Plan estratégico de expansión que atienda estas demandas. Es necesario impulsar el crecimiento de la inversión, pero está no se ha realizado en los últimos años porque no existe una tasa de ganancia atractiva que promueva programas de desarrollo que abran nuevas alternativas y oportunidades y eso es algo de lo que le corresponde al nuevo gobierno crear y planear. No porque hay nueva administración pública estatal se van a entusiasmar los inversionistas. Hay que realizar propuestas viables y realistas, que garanticen certeza a los empresarios. Y eso requiere inversión pública y es la administración estatal la que tiene que marcar el rumbo y poner el ejemplo. Inversiones bipartitas, e incluso tripartitas incluyendo al olvidado sector social de la economía, que es una de las principales formas alternativas para superar la recesión actual.

Otra alternativa es preparar un plan atractivo para atraer muchas de las inversiones que se producen dentro de la relocalización o nearshoring en curso. Las zonas en las que resultan de interés para atraer estas inversiones son: 1. La región norte del país, debido a la cercanía con el principal Mercado del mundo; 2. El Estado de México, por toda la infraestructura que ha desarrollado y por la cercanía con el principal Mercado del país y porque cuenta con las mejores vías de comunicación; 3. La región del Istmo de Tehuantepec, que se convierte en un proyecto de gran futuro, con una visión importante y una proyección internacional inmejorable para la producción y el flujo de mercancías a todos los rincones del mundo.

El Estado de México, necesita atraer y promoverse para captar muchas de esas inversiones, es una tarea inmediata. Tenemos la infraestructura necesaria y el espacio estratégico para llevarlo a cabo. Geográficamente se cuenta con amplios espacios para desarrollar la planeación de una zona industrial en la que se pueden construir parques industriales tecnológicos y con bajas emisiones contaminantes, y estas se ubican en áreas que ya cuentan con vialidades que facilitarían su operación, está región se ubica alrededor del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y se extiende al área que comprende el espacio entre el Arco Norte y el Circuito Exterior Mexiquense. Esto beneficiaría a múltiples municipios como al propio Tecámac, Zumpango, Nextlalpan, Hueypoxtla, Tequixquiac, Tonanitla, Jaltenco, Teoloyucan y sus alrededores. El Arco Norte comunica a Atlacomulco con Tlaxcala y con puertos del Pacifico (Lázaro Cárdenas) y del Golfo (Veracruz), además está la autopista a Querétaro, que comunica a todo el norte y el occidente de la República. Es cuestión de ponerse a trabajar en bien del Estado de México y de todos los mexiquenses. Es necesario diseñar un nuevo polo de desarrollo que diversifique nuestras áreas industriales y que nos permita ingresar al desarrollo tecnológico.

El objetivo es pensar en parques industriales que atrajeran muchas de las empresas que salen de China, por la distancia y por los bloqueos norteamericanos, todas ellas con un alto nivel tecnológico digital, que compitieran con el corredor Querétaro-El Bajío, que son los que más han avanzado junto con Jalisco en el tema de tecnología de frontera, que no son altamente contaminantes y que ocuparán trabajadores con capacitación y salarios adecuados.

 

velagj@economia.unam.mx

Carlos H.


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