
- El empresario guerrerense se dio a conocer por una agresión contra una recepcionista, luego se sumaron acusaciones de fraude y supuestos nexos con el Cártel de Sinaloa
Ciudad de México, 13 de agosto (SinEmbargo).- Atrás quedó la actitud envalentonada que comenzó con gritos, insultos y golpes en la mesa, pero que terminó en la brutal agresión e intento de feminicidio contra la recepcionista de un hotel en Santa Fé. Ahora, Octavio Jorge se muestra asustado, con los ojos vidriosos y la sonrisa torcida. Y no es para menos, el empresario podría pasar de 35 a 60 años de prisión.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) dio a conocer su captura la noche del miércoles. Octavio Jorge fue detenido en San Diego, California, en Estados Unidos, donde escapó y se mantuvo prófugo desde la agresión que protagonizó el pasado 29 de junio, hace 44 días. Ahora, las autoridades capitalinas esperan que sea deportado a México y comenzar el juicio en su contra.
Sin embargo, quizá su problema con la justicia mexicana no sea la mayor de sus preocupaciones en estos momentos. Tras viralizarse su caso, salieron a la luz más acusaciones contra el empresario, desde señalamientos por fraude hasta su presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y «sentencia de muerte» por pertenecer al bando de «Los Chapitos».
La agresión contra una recepcionista
Todo comenzó el pasado 15 de julio, cuando se viralizó en redes sociales un video donde se ve a Octavio Jorge agrediendo a la recepcionista del hotel Park Life Paradox, en Lomas de Santa Fé, alcaldía Cuajimalpa.
Los hechos habían ocurrido dos semanas antes, la tarde del 29 de junio, alrededor de las 19:38 horas. Al inicio de la grabación se muestra al empresario reclamándole a la recepcionista de forma muy violenta por «no hacer su trabajo» y aunque en el video no queda muy claro la razón de la molestia del agresor todo indica que le está pidiendo un número telefónico.
El guerrerense le grita varios insultos mientras golpea el escritorio de la recepción. Por su parte, la trabajadora se muestra inmutada revisando algo en su teléfono. Entonces, llega uno de los guardias de seguridad a intentar calmar a Octavio Jorge, pero este no deja de alegar.
La actitud violenta del guerrerense se acentúa. Ahora, le exige a la recepcionista, con gritos y groseras, que le entregue su celular, pero ella no le hace caso y saca otro teléfono para comenzarlo a grabar. Esto molesta a Octavio Jorge, quien pasa de los gritos a los golpes.
Primero, el empresario pasa atrás del escritorio, le da un golpe en la cara y le arrebata el celular a la recepcionista con el que lo estaba grabando y lo lanza al piso con la intensión de romperlo. Luego, se regresa y con un manotazo le quita el segundo teléfono que la mujer tenía en la mano.
La recepcionista intensa salir del lugar, pero Octavio Jorge no la deja y ambos salen del cuadro de la cámara de seguridad y sólo se escuchan gritos. Luego, la fémina reaparece tras ser empujada por el guerrerense y terminar en el piso: la agresión física se acentúa.
El empresario comienza a patear a la recepcionista en el piso, quien intenta levantarse pero el agresor no la deja. El guardia de seguridad se acerca, pareciera que busca parar la agresión, pero no hace nada sólo se queda mirando,
Finalmente, cuando la recepcionista parece intentar levantarse del suelo, Octavio Jorge le da un puñetazo en la cara que la manda nuevamente al suelo y luego se va del lugar lanzando más insultos en su contra. El guardia de seguridad levanta los celulares que el guerrerense le arrebató a la víctima, mientras otra persona se acerca a la recepcionista a auxiliarla.
Luego de viralizarse el caso, la FGJCDMX comenzó una investigación que derivó en una orden de aprehensión contra Octavio Jorge, así como una ficha de búsqueda internacional de la Interpol.
De acuerdo el medio local sinaloense Rio Doce, inversionistas de la Torre Triana, un desarrollo inmobiliario en Mazatlán, Sinalia, denunciaron al empresario por el incumplimiento en la entrega de departamentos millonarios cuya edificación comenzó años atrás.
Los afectados señalaron que la constructora se ha negado a dar la cara o establecer fechas de entrega concretas. Asimismo, manifestaron que al exigir el cumplimiento de los contratos, la respuesta del desarrollador inmobiliario ha sido la intimidación y las amenazas.
Tras darse a conocer los hecho, Claudia Zulema Sánchez Kondo, titular de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, aseguró que el grupo inmobiliario vinculado a Octavio Jorge acumula 18 denuncias penales interpuestas entre 2025 y 2026 por presunto fraude, de las cuales tres ya han sido judicializadas a la espera de la audiencia inicial.
Los apodan «El Acapulco»: Los supuestos vínculos con «Los Chapitos»
Por si no fuera suficiente las acusaciones de fraude y el intento de feminicidio, Octavio Jorge también ha sido señalado por presuntos vínculos con «Los Chapitos», la célula criminal del Cártel de Sinaloa que encabezan los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán.
La relación del empresario con el grupo criminal surgió luego que en Culiacán comenzaran a repartirse volantes con personajes que supuestamente trabajan con «Los Chapitos».
Estos folletos habrían sido repartidos por integrantes de «La Mayiza», la otra facción del Cártel de Sinaloa encabezada por Ismael Zambada Sicairos, «El Mayito Flaco», hijo de Ismael «El Mayo» Zambada, con la que los hijos de «El Chapo» mantienen una guerra interna desde finales del 2024.
En los volantes aparecen principalmente artistas e influencers, pero también empresarios, entre ellos el propio Octavio Jorge, que es señalado como «socio inmobiliario» del Cártel de Sinaloa y es apodado como «El Acapulco».
Más allá de la acusación de los volantes, lo preocupante es la sentencia de muerte que significa aparecer en ello. Desde que comenzó la guerra interna del Cártel de Sinaloa al menos 10 influencers han sido asesinados, muchos de ellos aparecían en estos folletos o tenían algún vínculo con quienes aparecen.
Ahora, quizá la mayor preocupación de Octavio Jorge no sea la justicia mexicana, sino la del Cártel de Sinaloa tras su arribo a México.




