
- Artistas de talla internacional celebran el regreso del festival tras 22 años
Por Ana Valeria Castro
Toluca, México a 5 de Agosto de 2026.- La pista está lista, las luces vuelven a encenderse y el lenguaje universal del circo recupera un escenario que permaneció en silencio durante más de dos décadas. El Festival Internacional de Circo de México regresa este 5 y 6 de agosto para reunir a artistas de distintos países en una celebración donde la técnica, la creatividad y la emoción serán las protagonistas.
Para los integrantes de la compañía Vie de Cirque, formar parte del elenco representa mucho más que una presentación, significa participar en el renacimiento de uno de los encuentros circenses más importantes del país.
«Es un honor representar a México en un festival de este nivel», compartieron los artistas, quienes destacaron que el evento congrega a un jurado internacional integrado por directores, coreógrafos, agentes y especialistas provenientes de Europa, Sudamérica y otros continentes.
La expectativa es que este reencuentro marque el inicio de una nueva etapa para el circo mexicano. Aunque las localidades para esta edición se agotaron rápidamente, los participantes confían en que el éxito del festival motive futuras ediciones con una programación más amplia.
La presencia de la compañía en el festival es resultado, explicaron, de una trayectoria construida principalmente fuera del país. Durante casi cuatro décadas han llevado su trabajo a más de 40 naciones, presentándose en escenarios de Rusia, China, Europa y América, experiencia que hoy los coloca entre los representantes mexicanos invitados a compartir pista con algunos de los mejores exponentes del mundo.
Sin embargo, aseguran que el mayor reconocimiento no proviene de los escenarios internacionales, sino del aplauso del público.
Una noche antes del arranque del festival, artistas, empresarios y familias circenses de México y del extranjero se reunieron en una función especial organizada por Vie de Cirque, en un ambiente de convivencia que dejó ver la fraternidad que caracteriza al gremio. Las ovaciones y el intercambio de experiencias marcaron una velada que los anfitriones describieron como inolvidable.
Más allá de los actos acrobáticos, la compañía apuesta por espectáculos con una narrativa propia. Su más reciente producción, «Se busca payaso», parte de la idea de que este personaje es mucho más que un rostro maquillado.
«El payaso es un vehículo de emociones. Nos permite llevar al espectador de la risa a la reflexión, de la nostalgia al asombro», explicaron.
Ese concepto da continuidad a la identidad artística de Vie de Cirque, «vida de circo», en francés, una compañía que nació durante la pandemia con la intención de contar historias capaces de conectar emocionalmente con el público.
Su mayor deseo para quienes ocupen las butacas es sencillo: que durante un par de horas olviden las preocupaciones cotidianas, vuelvan a sorprenderse y recuperen la capacidad de soñar.
Porque, en un mundo acelerado, el circo sigue demostrando que la magia no solo ocurre en el trapecio o sobre el alambre: también aparece cuando una carcajada, un silencio o un aplauso recuerdan que el asombro aún tiene un lugar bajo la carpa.




