Alerta Máxima en México Para el Mundial de Futbol 2026 - Lacallelibre

ALERTA México 1
  •  50 amenazas incluyen «Ataques QBRN» y «Lobos Solitarios»
  •  A pocos días del Mundial 2026, las agencias de seguridad nacional, en coordinación con EU, están en alerta máxima ante un catálogo de 50 amenazas críticas. Un informe, al que Proceso tuvo acceso, revela escenarios como ataques terroristas hasta riesgos químicos, bacteriológicos o radiactivos.

 

Ciudad de México (Proceso).– A unos días de que ruede el balón en el Estadio Azteca, la pompa de la inauguración de la Copa Mundial de Futbol 2026 coexiste con un escenario de alerta institucional. Detrás de la fachada de la gran fiesta global, todas las agencias de seguridad, defensa e inteligencia del Estado mexicano, en estrecha y tensa coordinación con sus contrapartes estadunidenses, se declaran en alerta máxima.

El intercambio de información clasificada con agencias de EU ha llevado a crear un catálogo de hasta 50 amenazas críticas que penden sobre las tres ciudades sedes del Mundial en México, en particular en la capital mexicana.

Los escenarios de crisis previstos en los escritorios de seguridad nacional van desde aceptables hasta devastadores, ante la eventualidad de atentados terroristas contra diplomáticos de primer nivel de la ONU o de Estados Unidos –azuzados por la escalada bélica en Oriente Medio— o el temor fundado del esparcimiento de un «virus mortal» durante la ceremonia de apertura.

Proceso tuvo acceso al informe conjunto compartido por el aparato de inteligencia internacional con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) federal, la Secretaría de Marina (Semar), el Ejército mexicano y el gobierno de la Ciudad de México. El documento lleva un título aséptico que contrasta con su contenido: “Matriz de identificación y evaluación de riesgos y amenazas locales en la Ciudad de México rumbo a la Copa Mundial FIFA 2026”.

 

Anatomía del peligro

El documento desglosa en 50 las posibilidades de incidentes que amenazan la justa mundialista, dividiéndolas según su nivel de peligrosidad e impacto en una escala que transita por cinco niveles: Aceptable, Significativo, Moderado, Crítico y Catastrófico; éste representa el escalafón de mayor letalidad para los habitantes y visitantes y de peor impacto para la ya mermada imagen internacional de México.

De manera paralela, la matriz identifica los siguientes escenarios con una severidad catastrófica: la proliferación de enfermedades que afecten la salud pública, animal y la calidad agroalimentaria; las amenazas QBRE, es decir ataques químicos, bacteriológicos, radiactivos o nucleares; los incidentes de seguridad pública por hechos como consumo excesivo de alcohol o la presencia de grupos delictivos dedicados al robo y al fraude en zonas turísticas y los alrededores del estadio.

También identifica las afectaciones a los medios de transporte y comunicaciones, especialmente en Tlalpan, Periférico y Viaducto, y los fenómenos naturales adversos. En ese último caso subrayan que la justa deportiva se realiza en plena temporada de lluvias, con el riesgo de deslaves.

Los peligros en esos casos no son menores.

De acuerdo con los parámetros del documento, el l nivel Moderado concentra la mayor cantidad de escenarios, con un total de 13. Los niveles Catastrófico, Crítico y Significativo se reparten el grueso del peligro con nueve escenarios cada uno, mientras que el nivel Aceptable es la anomalía, el menos frecuente de la lista.

Esta distribución confirma que la estrategia de seguridad se mueve en el filo de la navaja, obligada a priorizar acciones en los frentes de mayor severidad (Catastrófico y Crítico) sin descuidar aquellos de alta frecuencia (Moderado), en un intento por articular una gestión integral del riesgo que evite una tragedia que se transmita en tiempo real en todo el mundo.

En el nivel de una severidad moderada menciona los incidentes de seguridad pública con células dedicadas al robo sin violencia no sólo a los turistas y quienes participen en concentraciones masivas, tanto en los aeropuertos, hoteles, bares o restaurantes. También se incluye el robo de información por parte de ciberdelincuentes y la presencia de drones no autorizados en los estadios que podrían ocasiones incidentes de seguridad pública.