
- En asamblea, Óscar González Yáñez y Norberto Morales Poblete, a quienes reconocieron abiertamente como sus dirigentes en el territorio mexiquense.
- En medio de la pugna con la cúpula central, el petista González Yáñez blinda su estructura mexiquense ratificando su total lealtad a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez ante el subsecretario de Gobierno estatal, Alex Viedma.
- González Yáñez fue enfático al matizar la pugna por las siglas, citando intervenciones previas de otros liderazgos locales. «Por eso cuando Norberto dice: ‘No disputamos la dirigencia de un partido político’, es porque en realidad no la disputamos. El partido no es un fin, es un instrumento de lucha. El mejor instrumento es nuestra ideología, nuestra conciencia, nuestra entrega y nuestro pueblo», indicó.
Por Ana Valeria Castro
Toluca, México a 23 de Mayo de 2026.- En un escenario de profunda tensión y evidente fractura partidista, las estructuras de base del Partido del Trabajo (PT) en el Estado de México protagonizaron una masiva muestra de fuerza que sacude los cimientos de su dirigencia nacional. Teniendo como sede el emblemático Salón Rojo de Toluca, más de 3 mil militantes provenientes de diversas regiones de la entidad se congregaron para respaldar al diputado Óscar González Yáñez y Norberto Morales Poblete, a quienes reconocieron abiertamente como sus dirigentes en el territorio mexiquense.
La asamblea, que se desarrolló bajo la sombra de una fuerte disputa por el control de las siglas partidistas, escaló rápidamente cuando las bases petistas exigieron la restitución del orden interno. Sin rodeos, los liderazgos locales advirtieron que están dispuestos a emprender batallas en los tribunales mediante acciones jurídicas de gran calado para, en sus propias palabras, «recuperar al PT» de manos de las cúpulas nacionales.
Al tomar el micrófono ante un auditorio abarrotado, Óscar González Yáñez pronunció un enérgico discurso de corte netamente ideológico y social, buscando desmarcar la confrontación legal de las aspiraciones meramente burocráticas.
«Al final los seres humanos si no nos movemos por ideales, principios, sueños y anhelos, no tendría sentido nuestra existencia en nuestra tierra», arrancó el legislador, arropado por los aplausos de las bases. «Este es nuestro partido, lleno de mujeres valientes, guerreras echadas para adelante y compañeros que pelean todos los días; pero no pelean por un cargo, pelean por algo que es lo que nos debe de impulsar a todos: debemos terminar con la pobreza, con la injusticia y con el sufrimiento de otros seres humanos».
González Yáñez fue enfático al matizar la pugna por las siglas, citando intervenciones previas de otros liderazgos locales. «Por eso cuando Norberto dice: ‘No disputamos la dirigencia de un partido político’, es porque en realidad no la disputamos. El partido no es un fin, es un instrumento de lucha. El mejor instrumento es nuestra ideología, nuestra conciencia, nuestra entrega y nuestro pueblo», indicó.
En ese sentido, lanzó una consigna directa a los miles de asistentes, «cuando les digan que ustedes son políticos, díganles que no. Nosotros no somos políticos, somos luchadores sociales. Luchamos por una mejor sociedad, por una mejor humanidad, y para que el mundo sea mejor».
A pesar del cisma interno que vive el PT frente a sus liderazgos históricos en la Ciudad de México, el congresista aprovechó el foro para blindar su relación y la de su estructura con los pilares de la llamada Cuarta Transformación a nivel federal.
En este contexto, el petista deshizo sus palmas en elogios hacia la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, calificando como un hito histórico su llegada al Poder Ejecutivo. «Démosle gracias a la vida que nos permitió ver por primera vez en esta gran tierra, desde los aztecas, los olmecas, desde la Revolución y la Independencia, a una mujer presidenta. Atrás de cada mujer hay un pueblo que la apoya para defender nuestra soberanía, nuestros recursos naturales y nuestra patria», exclamó.
En un viraje hacia la política internacional y el contexto de las presiones extranjeras, González Yáñez invocó el espíritu nacionalista para fijar postura ante los amagos del mandatario estadounidense Donald Trump:
«Cuando alguien les diga qué piensan de lo que hace Trump, yo pienso como el Himno Nacional, mas si osare un extraño enemigo profanar con su planta tu suelo, piensa oh patria querida que el cielo un soldado en cada hijo te dio. Así defendemos la soberanía de nuestro país y así apoyamos a Claudia, nuestra querida presidenta».
De igual forma, dedicó palabras de reconocimiento al expresidente Andrés Manuel López Obrador, catalogándolo como «nuestra gran conducción», quien «aunque esté allá por el sureste mexicano», sembró la semilla de la resistencia social.
El evento no careció de un fuerte simbolismo institucional hacia el Palacio de Gobierno de Toluca y con la presencia en el presídium de Alex Viedma, subsecretario de Gobierno del Estado de México, quien acudió formalmente en representación de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, González Yáñez recordó la histórica alianza que sostiene con la mandataria morenista desde hace casi una década.
«Acuérdense que en el año 2017 un servidor declinó por ella para la gubernatura, alguien decía, ¿Por qué haces eso?; porque lo que nosotros necesitamos es que las cosas se logren», rememoró, celebrando que seis años después de aquel gesto, la maestra finalmente encabece el estado. El legislador describió a la gobernadora como una mujer que «duerme cuatro horas al día, trabaja todo el tiempo y no festeja su cumpleaños por atender las cosas del Estado de México».
Hacia el final de su intervención, y en un intento por no romper definitivamente los hilos de la diplomacia partidista, pidió tolerancia a los asistentes antes de lanzar un mensaje dirigido al eterno líder nacional del PT: «Les pido que respeten mi pensamiento… envío desde aquí, desde el corazón del PT del Estado de México, un cordial saludo a mi querido compañero, amigo y mi dirigente Alberto Anaya».
En el marco de la misma Asamblea Política Estatal, la contraparte orgánica y discursiva la puso el petista Joel Cruz Canseco, quien, si bien reconoció la trayectoria del partido en la entidad, optó por un discurso centrado en la institucionalidad, el orden y la disciplina territorial para evitar que las fracturas internas terminen por atomizar al instituto político.
Cruz Canseco recordó que el PT mexiquense presume más de tres décadas de brega política, fortalecido actualmente por autoridades municipales, legisladores locales y una nueva camada de jóvenes militantes, sin embargo, lanzó una frase que resonó con fuerza en el Salón Rojo, interpretada por muchos como un llamado a la cordura frente a los personalismos:
“La unidad no se construye alrededor de una persona, sino de un proyecto social. Se fortalece desde la coincidencia de ideas y un solo rumbo”, sentenció Cruz Canseco, urgiendo a mantener una cohesión férrea ante cualquier intento externo o interno de división.
El también titular del CECyTEM apeló al librito de la vieja escuela de izquierda, instando a las huestes petistas a dejar de lado los templetes y concentrarse en robustecer la estructura mediante las afiliaciones masivas, el trabajo seccional y el recorrido permanente «colonia por colonia, comunidad por comunidad» para no perder el pulso de la ciudadanía.
Finalmente, la asamblea del PT en el Estado de México cerró los trabajos dejando en el aire una doble realidad: una militancia regional sumamente aceitada y leal a Óscar González que amaga con dar una cruenta batalla legal contra sus dirigencias nacionales, y un llamado pragmático a la disciplina interna para no descarrilar su alianza estratégica con los gobiernos estatal y federal.




