Estamos a Tiempo de Corregir el Camino en el Estado de México - Lacallelibre

Denisse20 de mayo de 202627min72
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  •  Es preocupante notar la actitud irresponsable de varios, afortunadamente no todos, que no descubren que la derecha mundial, encabezada por Donald Trump va contra todos los gobiernos progresistas, México incluido.
  •  La mejor manera de vencer a la derecha será cumpliendo con soluciones y atención a los mexiquenses.

 “El poder solo tiene sentido y  se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás.”Andrés Manuel López Obrador

 

Por Rosendo Marín Díaz

Una sonrisa maliciosa delinea la faz de más de un priísta que anota en su libreta mental el momento en que tomarán por asalto al Movimiento de Regeneración Nacional, Morena, para sin ambages gobernar sin más, nuevamente en el Estado de México, aunque sea de otro color la chaqueta que usen. Para ellos es meramente un pequeño detalle histórico la estancia de la maestra Delfina en el gobierno del Estado de México porque esperan que los morenistas se destacen por sí mismos para lograrlo (que hasta ahora, lo están haciendo bastante bien).

La discusión para muchos funcionarios, representantes populares y dirigentes no es cómo fortalecer los esfuerzos de la presidenta Sheinbaum y acompañar con los pocos o muchos recursos municipales las obras de carácter social, indispensables para los mexiquenses sino el sueño de convertirse en él o la cacique para entronizase en el poder municipal durante el mayor tiempo posible, colocando a los suyos en puestos estratégicos para lograrlo y en pos de ese camino e interés están escogiendo alguno de los bandos estatales que ahora disputan la posibilidad de gobernarlo, sin pensar en el destino y suerte de sus gobernados, sino cuál de los contendientes asegura ese objetivo. La duda no es cómo mejoran las condiciones de vida de los ciudadanos sino cómo aprovechan la disputa para mejorar su situación personal.

¿Quién en sus cabales podría oponerse a los afanes de gobernar de cualquiera si en su trayectoria tuviera los blasones de transformación de sus municipios y de haberlos convertido en ejemplos de vida política y social impecables y no remedos de la vieja escuela priísta que muestra algunos avances pero que esconden toneladas de basura y atraso debajo de las sucias alfombras municipales? Olvidando, además, una lección recibida en 2021 cuando se enfrentaron comicios competidos que tuvieron amargos resultados porque en ellos no participaron las figuras más consistentes del movimiento y cada candidato solo tenía la labor realizada y varios enfrentaron una realidad amarga: la derrota. Es una regla electoral en el estado de México, en las elecciones intermedias el partido en el poder disminuye su capacidad electoral, así le ocurrió al PRI y al PAN, en 1997, 2003, en 2009 recordemos que PAN y PRD perdieron bastiones relevantes. En 2021, así ocurrió también a Morena perdiéndose regionesimportantes.

El añejo sueño de cambiar de raíz el régimen ¿quedó abandonado? La militancia educada en la forja del trabajo de base, la educación política y la organización de la gente ahora se encuentra a la expectativa, pero no será permanente, poco a poco volverá a la acción sino existe mayor compromiso con los objetivos históricos de la Izquierda: Salud, educación y trabajo, comida y techo para todos.

Los sagaces políticos mexiquenses de nuevo cuño con un poder por el que nunca lucharon y mucho menos padecieron para lograrlo están dedicados solo a dos cosas: quedar bien con los de arriba y lucrar con los recursos públicos. Afortunadamente existen gobernantes y representantes populares que hacen lo que está en sus manos para avanzar y obtener resultados en beneficio de sus representados. Deberían ser muchos más, pero por desgracia aún son minoría y para ello tanto por el mérito de su trabajo y los resultados deben unirse y coaligarse para lograr que la máxima de AMLO sea el hábito y la característica de los representantes de Morena.

Fue la pregunta de un compañero que me llamó la atención; ¿ante la disputa por la candidatura por la gubernatura del Estado de México de 2029 en la que dos bandos se la están peleando qué pasará si es irreconciliable la solución y sea imposible la unidad? Muy sencillo y de ahí la sonrisa maliciosa de los priístas, cuando los contendientes al no encontrar un acuerdo o solución entre ellos, se tomará la decisión clásica del tercero en discordia.
Este tipo de “soluciones” generalmente llevan a “escoger” personas que nada tendrán que ver, con la historia de la izquierda en el Estado de México que desde hace cerca de cincuenta años construye esta opción en la entidad y menos con la necesaria modificación de las políticas corruptas y anti democráticas instauradas por el PRI durante más de 90 años.
Ante la aparentemente inconsciencia del todo o nada de los contendientes; la inmadurez y tozuda búsqueda del poder por el poder podría ocurrir algo parecido, por ejemplo, derivado de la torpe disputa por la presidencia nacional de Morena en 2018-2020, que no encontró solución alguna y se introdujo la tercera opción que llevó a Mario Delgado a la presidencia de Morena con los resultados conocidos del 2021: la derrota en varios frentes: distritos federales, locales y municipios, que obligó al movimiento a esperar la recuperación que afortunadamente se dio en 2024. Si algo así ocurre en el estado de México no habrá segundas oportunidades. En principio porque la candidatura se le otorgaría a alguien que como Mario Delgado (ex priista, neoliberal y apoyador del Pacto contra México de Peña Nieto) pero convertido a Morenista, si gana, ocupará el cargo sin ningún compromiso democrático y aún menos con un proyecto de izquierda, pero si pierde tampoco será alentador porque el esfuerzo de la izquierda mexiquense prácticamente quedaría sepultado y tendría que haber un nuevo comienzo.

Ante todo esto ¿dónde queda lo medular?

Hasta ahora la disputa está centrada en la acumulación de fuerzas por cada contendiente, capitalizar y obtener el mayor control de las decisiones por todos los medios a su alcance. ¿Cuál podría ser la motivación de un ciudadano o un militante para apoyar a alguna de esas opciones si la ausencia de propuestas es manifiesta y no se hable por supuesto de sus hechos?

La construcción de una política educativa que obligue al Estado a que ningún niño y joven que desee estudiar lo pueda hacer, además de los grandes esfuerzos que lleva a cabo la federación, instaurar una serie de acciones que permita a nuestros estudiantes la seguridad de lograrlo. La noticia más relevante, en el aspecto educativo ha sido el escandaloso caso de la venta de plazas, además de los asuntos que en corrillos de esa secretaría se mencionan como el mal uso de todo aquello complementario de la labor educativa como becas, movilidad internacional, becas de la UPN, útiles escolares, seguros, software, transportes, cafeterías y muchos etcéteras más.

Ante el avance extraordinario de las nuevas tecnologías, cómo enfrentarán con nuevos medios y mecanismos dotar del conocimiento a los estudiantes mexiquenses en lo referente a la Inteligencia Artificial y demás avances tecnológicos y cómo convertir la fatal influencia de esa misma tecnología a través de dispositivos que abren múltiples posibilidades, pero no están sirviendo como herramientas de aprendizaje sino como distractores e incluso mecanismos de enajenación. No se conocen propuestas al respecto. La modernidad nos alcanzó y no para bien pues no aparecen iniciativas. ¿Sabrán, por otro lado, de los graves hechos en primarias y secundarias, por no hablar del bachillerato y universidades, donde a los pequeños se les vende y consumen drogas, que maestros y directivos por temor o connivencia, lo ocultan? Un fenómeno que lleva décadas desarrollándose en EEUU, ahora se esta convirtiendo en un lastre en las escuelas urbanas y rurales del país y la entidad.

¿Cuáles son las propuestas y acciones para resolver la grave condición en la que se encuentra lo que ahora se denomina “movilidad”? Que no es otra cosa que las terribles circunstancias en las que millones de mexiquenses se trasladan a sus centros de estudio, trabajo o actividades diarias con altísimos costos económicos, sociales y de salud perdiendo cuatro, seis y hasta ocho horas de sus vidas en los traslados. El 80% de los mexiquenses usa el transporte público y es claro que los funcionarios que tienen su transporte personal otorgado por el gobierno o el suyo propio no padecen este problema.

La herencia priísta dejó un sistema de transporte totalmente ineficaz, insuficiente, inseguro, costoso y anti ecológico que sobrevive solo por el chantaje y la complicidad de funcionarios que se coluden a ellos. La visión de la presidenta de fortalecer el transporte a través del Ferrocarril Suburbano de la Zona Metropolitanahacia el AIFA; la construcción del tren a Pachuca que también beneficia a municipios mexiquenses, inaugurar ‘El Insurgente’ a Toluca, revisar el funcionamiento del Interurbano y la inauguración del Trolebús hacia Chalco, nos habla de una nueva manera de apreciar la movilidad como servicio público estratégico y muestra preocupación por la población.

Por otro lado, casi nadie repara que el número de estaciones del Metro están en la Ciudad de México y solo doce de ellas en la entidad donde viven y se alojan millones de mexicanos que son la fuerza de trabajo que mueve la economía tanto de la entidad como de la Ciudad de México pero padece el peor de los servicios porque desde la perspectiva de los priístas que gobernaron, el Estado de México es el lugar de asentamiento de mexicanos de segunda que solo merecen un transporte de ese tipo.

¿Qué hacen y qué propuestas existen para este gravísimo problema? Y no vayan a salir como lo hace el director del Metro de la Ciudad de México que señala que ya se iniciaron los trabajos de ampliación de la Línea A, que llegará a Texcoco, pero en su alocución se le olvida un problema que por su dimensión es gravísimo en términos de prospectiva y evidencia la manera como se trata a los habitantes del Estado de México: con displicencia y arrogancia. Cada año el metro en la Línea A se inunda entre las estaciones Guelatao a la de La Paz. Esto significa que mientras no se hagan cambios profundos (techar las vías, elevarlas o incluso hacer túneles para su tránsito) en esa parte de la Línea se seguirá inundando interrumpiendo el servicio a lo largo tanto del recorrido actual como el nuevo hacia Texcoco. No olvidemos que la construcción de la Línea A y la Línea B no fueron parte de una política de transporte público de gobiernos priístas. La primera fue un hecho obligado por los resultados electorales de 1988. En Nezahualcóyotl obtuvo el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas la friolera de 180 mil votos contra 60 mil de Salinas de Gortari, lo mismo que en Iztapalapa y otros municipios del Oriente obligando al régimen priísta salinista a construir obras muy importantes en esa región del Estado. En 1989 construyen y amplían la Calzada Ignacio Zaragoza a 14 carriles junto con la construcción de puentes que facilitaron el transporte de millones de mexicanos al Oriente del Estado de México. Esa obra es la misma que existe hasta ahora y solo con los nuevos puentes de La Concordia a la salida a Puebla, construidos también por gobiernos capitalinos de izquierda. En 1989 los gobiernos priístas del Estado de México y el federal se abocaron a pavimentar al cien por ciento Ciudad Nezahualcóyotl para no tener más descalabros electorales en la región. No olvidemos, por otro lado, que La Línea B fue una acción del gobierno de izquierda de la Ciudad de México que amplió primero de la Línea 5 en Oceanía el servicio hacia Ecatepec para complementarlo hasta Buenavista. Es de aplaudir el Plan de la Zona Oriente, iniciativa del Gobierno Federal encabezado por nuestra Presidenta, que tiene por objeto hacer justicia a millones de mexiquenses en donde se atiende de manera integral la movilidad, la seguridad, la vivienda, los servicios públicos, la salud y la educación. Es un reconocimiento al pueblo mexiquense siempre comprometido con la Izquierda y para darle sentido al dicho de “amor con amor se paga”. Bien harían todos los gobiernos municipales de esa región además de aplaudir en redes, medios de comunicación y sacarse la foto, hacer el compromiso de acompañar con recursos y esfuerzos propios al gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Lograríamos un avance extraordinario.

¿Por qué no existe una Línea del Metro en Toluca, capital del Estado más productivo del país? ¿Por qué no existe, en todo caso y al menos Líneas del Mexibús de Zinacantepec hacia Lerma y de Almoloya de Juárez a San Mateo Atenco que circule por Toluca? Ambas posibilidades resolverían un problema de tráfico y movilidad de cientos de miles de mexiquenses que a diario se transportan en autobuses y camionetas contaminantes, inseguras y costosas, viendo a la Zona Metropolitana de Toluca como un todo.
¿Por qué no se expropia el segundo piso del Periférico para convertirlo en una vía del transporte público y se deje la parte de abajo para vehículos particulares? Solo habría que ampliarlo hasta Tepotzotlán o incluso Huehuetoca y adecuaciones para ocho o nueve estaciones a lo largo de su recorrido y se podría lograr que millones de personas, trabajadores, empleados y estudiantes llegaran rápido y cómodamente a sus destinos. La movilidad vista como un derecho y no como negocio de particulares.

¿Cuándo se habrá de discutir seriamente la pérdida de los derechos otorgados a las empresas que manejan las autopistas concesionadas por el Gobierno del Estado de México? Cualquiera de ellas incumple olímpicamente sus obligaciones señaladas por las propias concesiones. Además de inseguras, sin mantenimiento y con costos altísimos que violentan la economía de los que circulan por ellas al pagar precios exorbitantes por el servicio que otorgan. Se pagan tres veces los costos: la aportación de recursos públicos cuando se construyeron, el peaje y el subsidio o aportación que año con año aporta el Estado de México para su funcionamiento.

Existe una visión construida desde que se decidió en los años cincuenta del siglo pasado, convertir al Estado de México en el nicho que recibiría a los mexicanos pobres expulsados del entonces Distrito Federal, por lo que ahora llamamos gentrificación, visión priísta tan enquistada que a los mexiquenses se les considera ciudadanos de segunda que no merecen un transporte de calidad, escuelas dignas, justicia, salarios por arriba del mínimo, salud de primer mundo y otras consideraciones de una sociedad responsable.

La seguridad tan manida, llevada y traída que oculta toda una serie de complicidades que solo manifiestan lo corroído que se encuentra nuestro sistema político y que mientras se continúe sin abordarla de forma precisa y sin demagogia, no se resolverá de fondo. La Procuración de Justicia es otra de las asignaturas que golpean y mellan la realidad de todos los habitantes, se podrá aducir con razón que ahora es un organismo autónomo pero eso no quita de ninguna manera que en su nombre se cometen miles de injusticias y atrocidades. También habrá que decir la existencia de funcionarios que cumplen con los ciudadanos pero que siguen siendo una minoría.

¿Y la salud?

Si hacemos el ejercicio de contabilizar el número de farmacias similares (y no me refiero solo a las del obeso personaje y supuestamente bonachón que oculta una historia de complicidades y corruptelas que ha hecho de ese, un negocio casi monopólico) sino en general de todas las que así se denominan. Demuestra una ausencia del Estado mexicano en ese aspecto. Los esfuerzos federales continúan y existen avances, pero ¿y si los gobiernos del estado de México, estatal y municipales también ponen su esfuerzo para coadyuvar con los de la federación? El avance sería notable. El discurso de que no son funciones municipales dejan en la indefensión médica a los ciudadanos y más bien señala indiferencia.
Esta reflexión tiene como objetivo primero manifestar la preocupación porque vemos a quienes pretenden gobernar el Estado de México inmaduros e irresponsables pues no se basan sus aspiraciones en mostrar resultados verdaderamente tangibles sino en el control de todos aquellos que poseen un poder pequeño, mediano o grande para el objetivo de ser candidatos y gobernantes después.

¿Por qué habría de apoyarles si no tienen propuestas ni para su hipotético gobierno ni para este momento en ejercicio de sus responsabilidades? ¿No sería más fácil la discusión si la competencia fuera quién es mejor, porque mejor le está sirviendo a la sociedad y en especial a los millones de pobres?

La unidad será indispensable para volver a ganar y el encono que se percibe es cada día más notorio en todos los ámbitos. Muchos suponen que con un estate quieto de la presidencia o con una amenaza se calmarán los ánimos. Los más avezados saben que eso no será posible si no existen condiciones de otro tipo. Presento la más improbable de las propuestas que pueden ocurrir. La exigencia de que se cumplan los compromisos de gobierno de “por el bien de todos primero los pobres” no como consigna sino como compromiso para acabar de una vez por todas con la visión priísta de considerar a la gente del Estado de México como ciudadanos de segunda que desgraciadamente también se ha incrustado en gobernantes y representantes de Morena que lo reproducen en sus hechos.
Muchos consideran que Morena gobernará durante mucho tiempo porque no se dan cuenta que estamos en un proceso de transición que al tenor y producto del abandono buscó una salida electoral que debe abrir verdaderos caminos para resolver los añejos problemas sociales hondos y profundos que existen. Si no se resuelven precisamente por la madurez tanto de los problemas como de la capacidad y fuerza de la gente podrán revertir ese apoyo y convertirse en un caos nunca visto, por la decepción y desesperación de muchos ciudadanos que ya descubrieron su fuerza y que no permitirán más tardanza en la solución de problemas vitales. La responsabilidad para ser congruentes y servirle a la gente está a la mano de representantes populares y gobernantes.

Abocarse como “sagaces” y “astutos” políticos que vencerán a sus adversarios al precio que sea puede ser simplemente el principio del fin de varias carreras políticas que podrían perder en 2027. Y no hay en el horizonte la fortuna electoral que tuvimos con Andrés Manuel López Obrador en 2018 o la de Claudia Sheinbaum en 2024.

Es preocupante notar la actitud irresponsable de varios, afortunadamente no todos, que no descubren que la derecha mundial, encabezada por Donald Trump va contra todos los gobiernos progresistas, México incluido, y caen en la soberbia y arrogancia de la desatención de sus electores y no me refiero al reparto de dádivas sino la transformación verdadera de las condiciones de vida de sus gobernados y representados. La mejor manera de vencer a la derecha será cumpliendo con soluciones y atención a los mexiquenses. ¿Lo entenderán? La respuesta está en el aire y los únicos responsables de lograrlo son lo que están en funciones en este momento.

rosendomarindiaz@outlook.com

 

Nezahualcóyotl, Méx. Mayo 20, 2026