El Movimiento Obrero es Indispensable, Para la Verdadera Transformación Social - Lacallelibre

SECRETARIO del trabajo 5
  • Tengo el honor de representar en este 1º de mayo, a una mujer solidaria con el movimiento obrero, la maestra Delfina Gómez Álvarez, primera Gobernadora del Estado de México.
  •  Este acto es único para manifestarnos también en defensa de la patria. Para todos nosotros es absolutamente claro que nuestro país vive un acecho criminal por parte del gobierno de los Estados Unidos, de una ofensiva injerencista que daña la convivencia y denigra la posición del país del norte, y que como consecuencia nos llama a todos los mexicanos a constituir la Unidad Nacional.
  •  “Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México”, por todo ello va nuestro reconocimiento profundo a la primera presidenta de México, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo.

 

Discurso del Secretario del Trabajo,

Norberto Morales Poblete.

Tlalnepantla, México a 1º de Mayo de 2026 

 

El 1º de mayo, Día Internacional del Trabajo, es un día trascendente para las y los trabajadores del mundo. Esta fecha memorable, representa en sí misma, la lucha irreversible de la clase trabajadora por la conquista de sus derechos fundamentales.

Nos convoca la historia de quienes enfrentaron la explotación, de quienes alzaron la voz por justicia social y por mejores salarios para la clase obrera; nos convocan mujeres y hombres que sin temor a represalias entendieron la necesidad de organizarse para transformar su realidad.

Hoy y siempre, unidos por la conciencia de clase, y a la par con que honramos la memoria de quienes han ofrendado su vida por la emancipación y la justicia como los Mártires de Río Blanco, Cananea y Chicago; también constatamos una verdad inobjetable, la verdad de que el movimiento obrero es indispensable, insustituible para la verdadera transformación social.

Compañeras y compañeros, tengo el honor de representar en este acto a una mujer solidaria con el movimiento obrero, progresista, y profundamente comprometida con los ideales y demandas de los trabajadores, me refiero a la maestra Delfina Gómez Álvarez, primera Gobernadora del Estado de México.

Compañeras y compañeros de lucha, este acto es único para manifestarnos también en defensa de la patria. Para todos nosotros es absolutamente claro que nuestro país vive un acecho criminal por parte del gobierno de los Estados Unidos, de una ofensiva injerencista que daña la convivencia y denigra la posición del país del norte, y que como consecuencia nos llama a todos los mexicanos a constituir la Unidad Nacional.

En ese contexto de agravio, reconocemos el valor, el patriotismo y el espíritu inquebrantable de una mujer extraordinaria que frente al desarreglo y actitud ofensiva del gobierno de los Estados Unidos, ha defendido, como ella mismo ha dicho, con cabeza fría, los derechos de los trabajadores migrantes, las libertades políticas y sociales, y la independencia y soberanía nacional; y que ayer mismo de manera categórica expresó que “bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un gobierno extranjero en las decisiones que le competen exclusivamente al pueblo de México”, por todo ello va nuestro reconocimiento profundo a la primera presidenta de México, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo.

Compañeras y compañeros, durante más de tres décadas nuestro país vivió bajo el modelo neoliberal que debilitó deliberadamente a la clase trabajadora. Se desmanteló el Estado social, se precarizó el empleo, se promovió la subcontratación abusiva, se limitaron derechos, se afectaron los salarios y se debilitó la vida sindical. Se impuso la lógica del mercado por encima de la dignidad humana, se privilegió la ganancia sobre la justicia, y se intentó reducir al trabajador a una pieza cambiable dentro de un sistema que generó desigualdad, pobreza y exclusión. Ese modelo no sólo fracasó económicamente, sino también moralmente, porque abandonó al pueblo.

Pero todo cambiódespués de una larga lucha social y política en contra de las injusticias del antiguo régimen, y fue así que con el apoyo de millones de mexicanas y mexicanos ganamos el gobierno de la República: de 2018 a 2024, la Cuarta Transformación de México, como un nuevo proyecto de Nación se hizo realidad en beneficio de las grandes mayorías que exigen mejores condiciones de vida.

Por vez primera en la larga historia de México como país independiente, un gobierno popular, democrático y humanista, puso en el centro de sus responsabilidades los problemas esenciales de los más pobres, de los más necesitados.

Ya no sería nunca más el gobierno al servicio de unos pocos, y tampoco nunca más sometido a intereses particulares nacionales y extranjeros. Con el gobierno de la 4T, lo decimos con mucho orgullo, nos reinventamos como sociedad organizada y nos adueñamos de nuestro destino como nación soberana.

No ha sido fácil el camino recorrido hasta hoy, fue necesario emplearnos a fondo para vencer las resistencias de quienes se oponían a los cambios que reclamaba la sociedad.

Hoy vemos un país con un gran horizonte en virtud de los avances alcanzados en disminución de pobreza, programas sociales universales, desarrollo regional y mayor presencia del Estado en áreas prioritarias de la economía; fortalecimiento del salario mínimo, justicia laboral y una reforma judicial necesaria para el bien del país.

Hoy existe libertad sindical real, hoy las y los trabajadores eligen a sus representantes mediante el voto libre, personal y secreto, hoy los contratos colectivos deben ser legitimados por la base trabajadora y hoy la justicia laboral avanza con instituciones más ágiles, más transparentes y más cercanas al pueblo.

Se acabaron los sindicatos de papel, se acabaron los acuerdos a espaldas de los trabajadores, se acabaron los privilegios de unos cuantos.

Por eso digo, sin temor a equivocarme que ustedes representan un sindicalismoprofundamente comprometido con las demandas de mayor bienestar para sus bases; pero, además, la sociedad los reconoce como pieza esencial en el proceso de transformación que vive nuestro estado y que vive nuestro país.

Compañeras y compañeros, en el espacio que nos ocupa, el Gobierno del Estado de México, a través de la Secretaría del Trabajo del Estado de Méxicohemos asumimos un compromiso claro, firme y sin ambigüedades, ser una institución al servicio del pueblo trabajador, una institución que no simule, que no sea omisa y que no se someta a intereses ajenos a la justicia laboral.

Nuestro compromiso es garantizar el cumplimiento efectivo de los derechos laborales, fortalecer la conciliación como mecanismo de justicia pronta y sin corrupción, consolidar la democracia sindical, impulsar el empleo digno y bien remunerado, promover la inclusión laboral de quienes históricamente han sido excluidos y acompañar las luchas legítimas de las y los trabajadores.

Compañeras y compañeros, la transformación no es un discurso, es una disputa permanente por el rumbo del país. Y en esa disputa hay que decirlo con claridad, este gobierno no es neutral. Este gobierno toma partido y lo hace con convicción, del lado de las y los trabajadores. Porque entendemos que sin la clase trabajadora no hay economía, no hay desarrollo y no hay futuro. Porque sabemos que la democracia no se sostiene únicamente en las urnas, sino también en los centros de trabajo, en la libertad sindical y en la justicia laboral. Y porque tenemos claro que la dignidad no se negocia.

 

Hoy más que nunca hacemos un llamado a la unidad, a la organización y a la conciencia colectiva. La historia ha demostrado que cuando el pueblo trabajador se une, es capaz de transformar estructuras, derribar injusticias y construir un futuro distinto.

No vamos a permitir retrocesos, no vamos a permitir que se vulneren los derechos conquistados y no vamos a permitir que se le arrebate al pueblo lo que tanto le ha costado construir. Este es un momento de definiciones y de compromisos que ustedes y nosotros estamos obligados a llevar hasta sus últimas consecuencias, por el bien de las y los trabajadores mexiquenses y por el bien de nuestro querido México.

¡Porque por el bien de todos, primero los pobres!

¡Muchas gracias!