
- Adultos mayores pierden tratamientos, casas y estabilidad tras recortes; exigen frenar la medida y abrir diálogo inmediato
Ciudad de México, a 30 de abril de 2026.- La crisis estalló. Miles de jubilados de confianza de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tomaron oficinas en todo el país para denunciar lo que califican como un golpe directo a su dignidad: reducciones de hasta el 60% en sus pensiones que ya están provocando consecuencias graves en su vida diaria.
“No es un ajuste, es un despojo”, resume uno de los manifestantes.
ENFERMOS SIN TRATAMIENTO, FAMILIAS EN RIESGO
Detrás de la protesta hay historias que hoy comienzan a hacerse visibles:
- Jubilados que han tenido que suspender tratamientos médicos por enfermedades graves.
- Familias que enfrentan el riesgo de perder su casa por falta de pago de hipotecas.
- Personas que ya están cayendo en incumplimiento de créditos adquiridos legalmente.
- Adultos mayores que enfrentan pérdidas patrimoniales y posibles problemas legales por insolvencia.
Muchos de ellos tienen más de 70 años y no pueden volver a trabajar.
PROTESTAS EN TODO EL PAÍS
Las movilizaciones se registraron simultáneamente en distintos estados, marcando un punto de quiebre en el conflicto.
La presión ya generó primeras mesas de diálogo en algunas entidades, pero los jubilados advierten que no es suficiente.
LAS PREGUNTAS QUE NADIE RESPONDE
Los manifestantes exigen claridad: ¿Quién decidió estos recortes? ¿Con qué criterios técnicos? ¿Por qué se modifica un ingreso que ya estaba comprometido por el propio Estado? “No nos explican nada. Solo nos quitan”, denuncian.
LO QUE EXIGEN
El movimiento presentó un pliego con tres demandas urgentes: Suspender la aplicación de la medida, reintegrar lo que ya fue reducido e instalar una mesa de análisis con información clara y verificable.
“HOY SOMOS NOSOTROS… MAÑANA PUEDE SER CUALQUIERA”
El mensaje es contundente: Esto no es solo un tema de jubilados. Es la señal de que las reglas pueden cambiar arbitrariamente y despojarte de tus derechos
LA CRISIS CRECE
Las movilizaciones continuarán en los próximos días. Mientras tanto, miles de jubilados enfrentan una realidad inmediata: menos ingresos, más deudas y un futuro incierto.




