
- Jenna Ellis, abogada que ayudó al magnate en su intento de anular los comicios de 2020, dijo que el político se siente cada vez más invencible y «eso debería preocuparnos a todos».
Washington/Nueva York/Ciudad de México, 7 de abril (SinEmbargo).– Los legisladores demócratas, republicanos y antiguos aliados conservadores han pedido cada vez con más insistencia al Vicepresidente JD Vance y a los miembros del gabinete de Donald Trump que invoquen la 25 Enmienda que permite destituir al Presidente de su cargo, después de que este amenazara con aniquilar a “toda una civilización” si los líderes iraníes no cumplen con las exigencias estadounidenses antes de la fecha límite del martes por la noche, dice esta tarde Bloomberg.
El Papa León XIV criticó la amenaza de Trump contra Irán, calificándola de “verdaderamente inaceptable”, mientras The Wall Street Journal reseña que la retórica del Presidente de Estados Unidos provocó “críticas de todo el espectro político. El Senador Ron Johnson (republicano por Wisconsin), aliado de Trump, declaró que no apoyaba que Estados Unidos bombardeara la infraestructura civil iraní. ‘Creo que sería un gran error’, afirmó. El líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer (demócrata por Nueva York), se refirió a Trump como ‘una persona extremadamente enferma’ y la dirección demócrata de la Cámara de Representantes instó a los legisladores a regresar inmediatamente a Washington para votar el fin de la guerra contra Irán”.
Legisladores demócratas como Alexandria Ocasio-Cortez, Ro Khanna, Melanie Stansbury y al menos otros 30 han afirmado que debe recurrirse a la Constitución para destituir al Presidente.
El influyente presentador de podcasts de derecha, Tucker Carlson, afirmó que los funcionarios estadounidenses deberían oponerse a cualquier posible intento de Trump de lanzar ataques masivos que mataran a civiles iraníes. “Ahora es el momento de decir no, absolutamente no, y decírselo directamente al Presidente, no”, dijo Carlson, haciéndose eco de los miembros demócratas del Congreso cuyas declaraciones similares, en las que instaban a los militares a desobedecer órdenes ilegales, llevaron Trump a exigir investigaciones. Los aliados de Trump los apodaron los “seis sediciosos”. El Departamento de Justicia intentó, sin éxito, procesar a los seis miembros del Congreso por sus comentarios.
A las críticas contra el Presidente también se ha sumado un coro de comentaristas de extrema derecha y teóricos de la conspiración, entre ellos Alex Jones y Candace Owens, quienes se hicieron eco del llamamiento a su destitución. Al menos un exfuncionario de la administración también criticó abiertamente al Presidente. “Es un lunático genocida”, escribió Owens en las redes sociales. “Nuestro Congreso y nuestras fuerzas armadas deben intervenir. Esto ha llegado al límite de la locura”.
Trump intensificó su retórica agresiva hacia Irán, amenazando con aniquilar la civilización del país si Teherán no accedía a sus demandas este martes. “Toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, escribió Trump en Truth Social. Irán cortó las comunicaciones directas con Estados Unidos tras la amenaza, aunque continuaron las conversaciones con los mediadores. La Guardia Revolucionaria Islámica amenazó con intensificar los ataques contra la infraestructura de petróleo y gas de Oriente Medio. El Primer Ministro de Pakistán pidió a Trump que extendiera el plazo dos semanas e instó a Irán a aceptar la exigencia de Trump de abrir el Estrecho de Ormuz.
The New York Times dice que un número creciente de destacados conservadores se unió a los demócratas para condenar la advertencia de Trump. La amenaza llevó a la exdiputada Marjorie Taylor Greene, quien fuera una de las partidarias más acérrimas de Trump pero ahora una crítica declarada, a pedir la destitución de su cargo. “No podemos acabar con toda una civilización”, escribió Greene en las redes sociales. “Esto es maldad y locura”.
“Trump cree que está amenazando a Irán con la destrucción, pero ahora es Estados Unidos quien corre peligro”, declaró Joe Kent, exdirector del Centro Nacional Antiterrorista. “Si intenta erradicar la civilización iraní, Estados Unidos dejará de ser visto como una fuerza estabilizadora en el mundo y se convertirá en un agente del caos, lo que pondría fin a nuestra condición de mayor superpotencia mundial”.
Jenna Ellis, abogada que ayudó a Trump en su intento de anular las elecciones de 2020, calificó los comentarios de “desorientados” en una entrevista con NBC News. “Esto da la impresión de que el Presidente se siente cada vez más invencible, y eso debería preocuparnos a todos”, dijo. “Cuando a ese tono se le suma la aparente creencia de que la autoridad ejecutiva es ilimitada, surgen serias dudas sobre la toma de decisiones en uno de los contextos geopolíticos más volátiles del mundo”.
El representante Nathaniel Moran, republicano de Texas, ha apoyado las decisiones del Presidente sobre la intervención militar en Irán, pero marcó un límite ante los recientes comentarios. “No apoyo la destrucción de toda una civilización”, escribió Moran en las redes sociales. “Eso no nos representa, y no es coherente con los principios que han guiado a Estados Unidos durante mucho tiempo”.
Otros advirtieron que el Presidente podría estar alejando a la base de seguidores que lo llevaron a la Casa Blanca.




