En Toluca Padres de Familia Exigen Destitución de Directora en la Primaria Lázaro Cárdenas - Lacallelibre

DENUNCIAN padres
  • La directora Beatriz Ovando Vargas, es acusada de transformar la escuela en su «caja chica» y en la guardería privada de su familia.
  • Señalan que hoy es el feudo personal de Ovando Vargas, entre desvíos financieros, nepotismo descarado y un ambiente de terror laboral, la emblemática institución de Toluca agoniza bajo una gestión que confunde el liderazgo con el cacicazgo.

 

Por: Ana Valeria Castro

Toluca, México a 26 de Febrero de 2026.- La paciencia se agotó, la histórica Primaria «Lázaro Cárdenas», joya arquitectónica de 1941 y patrimonio catalogado por el INBA, no solo se cae a pedazos por falta de mantenimiento; está siendo asfixiada desde adentro. Padres de familia han roto el silencio para denunciar una red de irregularidades encabezada por la directora Beatriz Ovando Vargas, a quien acusan de transformar la escuela en su «caja chica» y en la guardería privada de su familia.

La lista de agravios parece extraída de una novela de corrupción de la peor calaña, debido a que docentes y personal de apoyo son desviados de sus funciones pedagógicas para actuar como «niñeros» personales de los hijos de la directora; además de que acusan de que, de ocho conserjes, al menos dos son parientes directos incluido su hermano, asimismo, el control de la tienda escolar ha sido entregado a sus allegados.

Mientras el resto del personal sufre desplantes, el maestro de música, Aldo Reyes Hernández, goza de privilegios exclusivos y control absoluto sobre el auditorio, pasando más tiempo en la oficina directiva que en las aulas.

La opacidad financiera es el eje central de la indignación, los padres reportan la desaparición de 180 mil pesos colectados con esfuerzo, y en lugar de transparencia, encontraron una bofetada, el presunto uso de recursos para «comprar» galardones y títulos de organizaciones de dudosa reputación como la OMLID, que vende reconocimientos «Honoris Causa» para inflar currículums vacíos de resultados reales.

Mientras la directora presume títulos en «Gestión Educativa» y cursos de la UNICEF, la realidad la contradice, al encontrarse baños sin puertas, sin higiene y en lugar de reparar muros y techos del edificio neocolonial, la dirección opta por «tapar» el deterioro con lonas publicitarias.

En este mismo tenor los quejosos denucnian cobros excesivos de hasta mil 400 pesos por alumno para visitas a lugares como KidZania, además de cuotas de mil pesos a comerciantes en kermeses, dinero que jamás se ve reflejado en el plantel.

La falta de empatía de Ovando Vargas ha llegado a niveles peligrosos, y bajo una política de «tolerancia cero» basada en la soberbia, las puertas del plantel se sellan a la una en punto, dejando a niños y niñas en la absoluta desprotección de la calle si sus padres se retrasan minutos.

«No pedimos favores, exigimos justicia. Es inaudito que una escuela protegida por Bellas Artes sea hoy el escenario de abusos de una autoridad que se siente intocable», sentenciaron los padres inconformes.

La Subdirección Regional ya conoce el historial conflictivo de la maestra, pero la inacción es cómplice, y ante ello, la comunidad escolar exige una auditoría integral inmediata y la remoción de Beatriz Ovando Vargas.