Cuando llegamos al primer pueblo, el mercado hervía de gente que no hablaba, que solo miraba las pantallas, los incendios en las carreteras, los bloqueos en Vallarta. “Pobrecito del país”, murmuraban, “es una vergüenza mundial ser rehenes de estos pinches delincuentes. Estamos hasta la madre. Falta que agarren a los narcogobernantes, que el Mencho y […]