
- El colectivo “Vecinos Organizados de Toluca” ha fijado una postura clara; el orden vial es bienvenido, pero la opacidad no será tolerada nuevamente.
- «Se abre una oportunidad histórica para crear una Contraloría Ciudadana que verifique la transparencia de los contratos y el destino final de cada peso recaudado», señalaron voceros del movimiento.
Por Ana Valeria Castro
Toluca, México a 21 de Enero de 2026.- Tras el anuncio del alcalde Ricardo Moreno Bastida sobre el regreso de los parquímetros a zonas estratégicas de Toluca, como el Centro Histórico, el Mercado Juárez y el área de hospitales, el colectivo “Vecinos Organizados de Toluca” ha fijado una postura clara; el orden vial es bienvenido, pero la opacidad no será tolerada nuevamente.
La memoria colectiva de la capital mexiquense aún guarda el rastro de la administración pasada, y de acuerdo a los representantes ciudadanos, el programa de parquímetros virtuales fracasó anteriormente no por la intención de ordenar el tráfico, sino por convertirse en una herramienta de “extorsión y privatización del espacio público”.
Y donde su ante antecedente, hubo contratos poco claros con empresas privadas; causando así distanciamiento entre autoridades y ciudadanos, y movilización masiva de 12 colonias y sectores empresariales.
A diferencia de procesos anteriores, la sociedad civil organizada exige hoy una participación activa, con la madurez cívica alcanzada por grupos que incluso han gestionado crisis de agua y seguridad, ahora busca institucionalizarse en el tema de movilidad.
«Se abre una oportunidad histórica para crear una Contraloría Ciudadana que verifique la transparencia de los contratos y el destino final de cada peso recaudado», señalaron voceros del movimiento.
El compromiso del alcalde Ricardo Moreno es que los ingresos se destinen a mejora de banquetas; creación de senderos seguros; e infraestructura urbana integral.
Finalmente, para los Vecinos Organizados, esta promesa solo será válida si existe una vigilancia permanente que garantice que los recursos no se pierdan en la burocracia o en intereses particulares, asegurando que la política pública sea, por primera vez, un beneficio directo para el peatón y el automovilista.




