
- Activistas de todos los sectores coinciden: los derechos ganados son irreductibles
- La red internacional, liderada por María Elena Orantes, evoluciona su estrategia: de la paridad numérica a la igualdad sustantiva
Ciudad de México, 09 de enero de 2026.- Ante la inminencia de nuevos debates legislativos y transformaciones constitucionales, la red internacional 50+1 convirtió su inicio de trabajos 2026 en un pronunciamiento de unidad: frente a cualquier escenario de reforma, la paridad y los derechos de las mujeres no están a negociación.
Reunidas en la Hacienda de los Morales, las asistentes lanzaron un mensaje de «blindaje» institucional. La diputada federal y presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, fue tajante al advertir sobre los riesgos en la próxima reforma electoral: «Quiero decirles algo con claridad: la paridad no se toca», estableciendo una línea de defensa desde el Poder Legislativo.
El pronunciamiento se reforzó con la intervención de la Ministra de la SCJN, Yasmín Esquivel Mossa, quien destacó que el 2025 marcó un hito con la paridad en el Poder Judicial Federal y reconoció las reformas impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum para garantizar una vida libre de violencia.
Esquivel Mossa recalcó que: “No retrocederemos, tenemos una meta y la vamos a alcanzar, somos 50 más 1. Por cada una de las niñas y mujeres que viven discriminación, violencias y desigualdad, por cada mujer a la que se le ha negado una oportunidad y se le ha condenado a vivir en un permanente estado de exclusión”.
Bajo este cobijo plural, la Presidenta Internacional, María Elena Orantes López, recapituló los 8 años de la colectiva y planteó la nueva ruta crítica. Explicó que la organización ha avanzado en la etapa de buscar espacios numéricos en los congresos y es hora de enfocarse en la igualdad sustantiva: que el poder femenino sirva para cambiar la realidad social y cerrar brechas históricas.
La jornada concluyó con la mirada puesta en la Cumbre Italia 2026, insistiendo en la necesidad de ampliar horizontes. El evento congregó a una élite judicial, empresarial, política, legal, gubernamental, legislativa, académica, pocas veces vista en un mismo foro quienes refrendaron su compromiso de trabajar articuladas, por encima de colores partidistas, en esta nueva etapa de incidencia global.




