
Por Ana Valeria Castro
Toluca, México a 11 de Dicimbre de 2025.– La consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), Amalia Pulido Gómez, adelantó que los avances en paridad política en México y América Latina han estado acompañados por un fenómeno preocupante: un incremento sostenido de la violencia política en razón de género, especialmente en el entorno digital.
En el marco de un conversatorio dedicado al desarrollo de las mujeres en espacios de poder, Pulido Gómez explicó que revisará la evolución de la paridad en el país, los contrastes regionales y las nuevas amenazas que enfrentan las mujeres que deciden participar en política.
“Vamos a estar analizando y conversando sobre cómo han sido los avances en México y en América Latina, pero también sobre cómo esta participación ha significado desafortunadamente más violencia en nuestra contra”, señaló.
La consejera presidenta subrayó que la violencia digital se ha vuelto uno de los principales obstáculos para el ejercicio pleno de los derechos político-electorales de las mujeres. “A veces pensamos que lo digital no es real, pero afecta nuestra carrera, nuestras perspectivas y lo que hacemos como mujeres en política”, afirmó, al destacar la necesidad de visibilizar esta problemática.
La violencia política en razón de género, que ha crecido a la par de la presencia de mujeres en cargos públicos, done la evidencia, dijo, muestra que, mientras más mujeres llegan a puestos de toma de decisiones, más ataques de todo tipo se registran en su contra.
La falta de regulación en materia de violencia digital, un terreno donde, aseguró, el marco jurídico es insuficiente incluso a nivel mundial. “Tenemos muy poca regulación. Son muy pocos los marcos legales que contemplan disposiciones específicas para proteger a las mujeres en el entorno digital”, advirtió.
La titular del IEEM insistió en que la construcción de espacios políticos seguros requiere actualizar leyes, mejorar mecanismos de denuncia y reconocer que las agresiones digitales tienen impactos reales y profundos en la vida pública de las mujeres.
“La violencia digital no es simbólica ni pasajera; es una amenaza que define quién participa y quién se retira de la vida política. Y debemos atenderla ya”, concluyó.




