
Opinión
Por Atanasio Serrano López
Así llamaba el finado Porfirio Muñoz Ledo, a la Maestra Ifigenia Martínez recién fallecida. ¿Por qué me llamas así, preguntó a Porfirio? ¡Porque en tu casa conspiramos!, contestó.
Eran los años en que él, Cuauhtémoc Cárdenas, Heberto Castillo, Rodolfo González Guevara, y otros políticos izquierdistas, planeaban la formación de La Corriente Democrática, movimiento que escindiría al PRI. Partido,al que,economistas graduados en Harvard, alejaron delos principiosrevolucionarios que le dieron origen.
La oposición a esas políticas que advertían la implantación en México del neoliberalismo y el libre mercado, generaron el descontento en quienes pensaban que el PRI, debería seguir siendo aliado del pueblo y no de una casta,formada académicamente en el extranjero.
Todo esto, se gestó y planeó en la casa de doña Ifigenia que, tenía grado académico harvadiano; solo que, como joven comprometida con su país no permitió el lavado de cerebro que aplica en ese plantel el capitalismo. Nunca, en la academia o en el servicio público traicionó a su patria.
Volvió a México. Destacó en la academia universitaria y, como ideóloga izquierdista, mantuvo su compromiso de servir a su pueblo que representó dignamente y sin claudicar, en tres legislaturas, como diputada y senadora.
Mujer de convicciones humanistas y justicieras,condenó el autoritarismo presidencial, demostrado en su máxima expresión con la matanza de jóvenes en el complejo habitacional de Tlatelolco, el 2 de octubre de 1968.
En 2021, por méritos propios, destacados, sobresalientes, el senado de la república le otorgó la Medalla Belisario Domínguez.
Volvió al senadoal ser electa senadora el 2 de junio pasado. A pesar de su afectada salud, se mantenía lúcida. Fue un honor para la presidenta de México Claudia Sheinbaum, recibir de las manos de la maestra, la banda presidencial, el pasado 1º. de octubre. Emotivo fue el momento. Por primera vez en la historia política de México,una mujer, recibía de una congénere,ese símbolo de autentica mexicanidad.
Hace seis años, el 1º. de diciembre de 2018, el conspirador mayor, Porfirio Muñoz Ledo, ponía en manos del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, la franca tricolor.
¡Bienvenida, querida Corregidora! Al abrazarla, le diría Porfirio Muñoz Ledo.




